Crianza - De 1 a 2 años
Habilidades socioemocionales: cómo poner límites con amor
Entre el primer y el segundo año, los niños y niñas comienzan a decir “no”, a hacer berrinches — a tener desbordes emocionales — o a frustrarse fácilmente. Esto no es mal comportamiento, sino parte de su proceso natural de desarrollo.
Poné límites de forma firme pero afectuosa, validá lo que siente y ofrecé opciones sencillas. Acompañarle con empatía le ayuda a desarrollar la autorregulación emocional y a sentirse comprendido/a.
Estimulación del lenguaje y juego simbólico
El vocabulario se amplía rápidamente: tu bebé empieza a usar frases cortas, a señalar lo que quiere y a seguir instrucciones simples. A través del juego simbólico (como dar de comer a un muñeco o fingir que habla por teléfono), explora el mundo, imita comportamientos y expresa ideas.
Hablale con claridad, leéle cuentos, cantá y permití que exprese lo que imagina: así fortalecés su desarrollo del lenguaje y su creatividad.
Promover hábitos de autonomía
Desde los 18 meses, tu hija o hijo puede hacer muchas cosas por sí misma/o: comer sola/o con las manos, intentar vestirse o recoger sus juguetes.
Permitirle participar en tareas sencillas y celebrar sus logros fortalecen su autoestima, refuerzan su independencia y desarrollan habilidades útiles para la vida.
Dejale participar en tareas sencillas y guiá los procesos con paciencia. Esto refuerza su autoestima, fomenta su independencia y desarrolla habilidades esenciales para la vida.
Mirá estos videos para conocer ejemplos de autonomía y juego libre:
Hitos del desarrollo
Estas son algunas de las formas en las que verás a tu hija o hijo, aprender a relacionarse con las personas que le rodean:
- Es posible que tenga miedo de personas extrañas, pero mostrará afecto hacia las personas que conoce.
- Señala con el dedo para mostrar interés por algo.
- Le gusta jugar a dar cosas a la gente o a juegos sencillos de simulación.
- Puede tener algunas rabietas.
- Podría aferrarse a sus cuidadores en situaciones nuevas o explorar por su cuenta, pero con la madre, el padre o las personas cuidadoras cerca.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Creá oportunidades para jugar con tu hija o tu hijo.
- Motivales cuando den muestras de empatía, compartan o cuiden los juguetes. También, cuando muestran gestos de atención hacia otras personas y animales. Todo ello contribuye a su desarrollo social y emocional.
- Reforzá el aprendizaje sobre sus emociones; esto le ayudará a reconocerlas en sus comportamientos y en las demás personas.
- Evitá forzar el contacto con las demás personas; respetá su espacio y su voluntad para fortalecer su base emocional segura.
Así es como tu hija o hijo expresa sus necesidades:
- Mueve la cabeza para decir “no”.
- Puede decir algunas palabras sueltas.
- Señala con el dedo lo que quiere.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Prestá atención a lo que está señalando tu hija o hijo y nombrá ese objeto para, de ese modo, convertir la situación en una oportunidad para el desarrollo del lenguaje.
- Cantá, leeles y aprovechá cada momento para reforzar el aprendizaje de nuevas palabras y sonidos.
Así es como se desarrolla el cerebro de tu hija o hijo:
- Reconoce objetos cotidianos.
- Señala con el dedo los objetos, personas o animales que le llaman la atención.
- Simula realizar actividades diarias con sus juguetes u objetos.
- Puede nombrar partes del cuerpo.
- Puede seguir instrucciones sencillas.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Fomentá espacios de juego conjunto.
- Hacelos partícipes de actividades cotidianas y dales tareas pequeñas y sencillas.
Así se moverá tu hija o hijo en su entorno:
- Da sus primeros pasos solo(a) y desarrolla la habilidad de caminar.
- Colabora en tareas cotidianas.
- Utiliza cubiertos para comer.
- Puede empezar a subir escaleras.
- Puede combinar las habilidades de agarrar o recoger objetos mientras camina.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Animá a tu hija o a tu hijo a participar en las rutinas diarias, como vestirse, lavarse los dientes y recoger los juguetes.
- Incluí actividades de rasgado, puntilleo y garabateo en la rutina de hijo o hija, para potenciar su motora fina.
Así es la alimentación de tu hija o hijo en esta etapa:
- Ya come una gran variedad de alimentos con diversas texturas, aunque en ocasiones presenta rechazo o disgusto.
- Puede sostener y beber de un vaso y utilizar cubiertos para comer.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Dale a tu hija o a tu hijo una comida variada y balanceada que cumpla con los requerimientos nutricionales. Podés revisar las guías alimentarias del Ministerio de Salud y consultar con la persona profesional de la salud que atiende a tu hija o a tu hijo.
- Dale tiempo suficiente para comer y permitile explorar durante los tiempos de comida; su aseo y la limpieza de los regueros pueden realizarse posteriormente.
Atención, cuidados de salud e higiene
Tu hija o hijo camina, come sola/o y empieza a imitar rutinas. Es una oportunidad para formar hábitos de higiene y de autocuidado desde temprano.
Consejos:
- Enseñale a lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño.
- Cepillale los dientes al menos dos veces al día.
- Controlá la limpieza de los juguetes, especialmente si los comparte.
- Visitá al odontólogo y mantené los controles pediátricos regulares.
Consultá el esquema oficial de vacunación para niñas y niños en Costa Rica.