Crianza - De 0 a 2 meses
Alimentación y nutrición
Durante los primeros seis meses, se recomienda la lactancia materna exclusiva, ya que aporta todos los nutrientes, anticuerpos y defensas naturales que el bebé necesita para crecer sano y fuerte. Además de nutrir, la lactancia fortalece el vínculo afectivo, brinda seguridad emocional y favorece el desarrollo integral del bebé.
Este es un momento único de conexión, calma y amor, que fortalece el apego seguro y la relación entre madre e hijo o hija. La leche materna se adapta a las necesidades del bebé en cada etapa, protegiéndolo de enfermedades y contribuyendo a su bienestar a largo plazo.
Si por cualquier razón no podés amamantar, consultá a una persona profesional de la salud y seguí las indicaciones del personal médico para garantizar una alimentación segura y adecuada.
Conocé más sobre los beneficios, las técnicas y el apoyo a la lactancia materna en la sección de Lactancia Materna.
Así es la alimentación a los 2 meses
- La leche materna contiene todos los nutrientes que tu bebé necesita.
- La lengua se mueve hacia adelante y hacia atrás para succionar.
- El bebé se agarra al pezón de la madre.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
Las señales de hambre deben presentarse entre 8 y 12 veces en 24 horas. Los bebés recién nacidos necesitan comer mucho, ya que crecen rápidamente. En los primeros seis meses de vida, o incluso antes, duplican su peso.
Signos tempranos de hambre (antes del llanto)
Estos son los más importantes porque permiten responder a tiempo y evitar que el o la bebé se altere:
- Mueve la cabeza de un lado a otro, como si buscara el pecho.
- Abre y cierra la boca o saca la lengua repetidamente.
- Se chupa los labios, las manos o los dedos.
- Hace movimientos de succión o emite sonidos con la boca.
- Se muestra más alerta o inquieta/o después de dormir.
Signos activos de hambre
Indican que el o la bebé ya tiene hambre y está pidiendo alimento con más insistencia:
- Se mueve con más fuerza o se retuerce.
- Hace sonidos cortos, como gemidos o quejidos.
- Gira la cabeza hacia el pecho si se le toca la mejilla (reflejo de búsqueda).
Signos tardíos de hambre
Cuando el o la bebé ya tiene mucha hambre, puede:
- Llorar intensamente.
- Poner el rostro rojo o apretar los puños.
- Dificultarse para prenderse al pecho por estar molesta/o o agitada/o.
Cuidados básicos
Tu bebé necesita cuidados constantes, delicados y amorosos:
- Mantenele abrigada o abrigado, sin excesos.
- Cambia su pañal con frecuencia y con suavidad.
- Asegúrate de que duerma boca arriba y en un entorno seguro, evitando el uso de obstáculos como peluches, almohadas o cobijas, que pueden provocar ahogamiento.
- Evitá la exposición a ruidos fuertes, a ambientes agitados o a muchas personas.
El contacto piel con piel, tanto con la madre como con el padre, las rutinas tranquilas y la atención respetuosa ayudan a que tu bebé sienta protección y amor.
Pedir ayuda médica
Si bien el desarrollo de cada bebé es diferente, debés consultar con una persona profesional de la salud si tu bebé:
- No se agarra bien al pecho para amamantar.
- Durante la toma se derrama una cantidad considerable de leche por un lado de la boca.
- No sonríe a la gente.
- No se lleva las manos a la boca.
- No reacciona a los ruidos fuertes.
Hitos del desarrollo
Aunque los movimientos son mayormente reflejos, tu bebé ya empieza a dar señales de avance:
- Puede seguir objetos con la mirada.
- Reacciona a sonidos o voces conocidas.
- Llora con distintas intensidades según sus necesidades.
Observar y responder con sensibilidad a estos pequeños cambios fortalece la conexión emocional y estimula su desarrollo.
Hitos del desarrollo
Consejos para madres, padre y personas cuidadoras
- Establecé contacto piel con piel. Tu calor corporal le ayudará a calmarse.
- Acercate a la cara de tu bebé y establecé contacto visual para fortalecer los vínculos.
Tu bebé se relaciona y expresa sus necesidades de las siguientes maneras:
- Está alerta ante los sonidos y se gira hacia ellos.
- Emite arrullos.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Cuando tu bebé emita arrullos, tené “conversaciones” con él o con ella. Esta dinámica de hablar y responder es importante para ayudarle a desarrollar las habilidades del lenguaje y la comunicación, así como fortalecer los vínculos. Cuando hablés con tu bebé, hablale claro y despacio, pero con tu voz natural y con la pronunciación correcta.
Así es como crece el cerebro de tu bebé:
- Empieza a seguir con la mirada a las personas y los objetos.
- Empieza a ponerse irritable si se aburre o tiene alguna necesidad de hambre, cambio de pañal o en respuesta a temperaturas muy altas o bajas.
- Empieza a prestar atención a las caras que ve.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Decile en voz alta los nombres de los objetos o de las personas por los que tu bebé muestra interés.
Así se moverá tu bebé en su entorno:
- Sus movimientos de brazos y piernas se vuelven más fluidos.
- Mientras está boca abajo, puede intentar levantar la cabeza.
Consejos para madres, padres y personas cuidadoras
- Colocá a tu bebé boca abajo durante algunos segundos para fortalecer el tono muscular que le permitirá, posteriormente, sostener su cabeza erguida.
- Animá a tu bebé a mover la cabeza, los brazos y las piernas. Utilizá, para ello, juguetes u objetos seguros y agitalos a su alrededor.
Atención, cuidados de salud e higiene
En los primeros días de vida, el o la bebé necesita controles médicos frecuentes para asegurar su crecimiento, reflejos y alimentación. Es fundamental mantener una rutina de higiene cuidadosa y un entorno limpio.
Consejos:
- Acudí al primer control de salud antes del primer mes.
- Lavate las manos antes de amamantar o de tocar al bebé.
- Mantené limpia el área del cordón umbilical hasta que este caiga por completo.
- Evitá exponer al bebé al humo ni a personas enfermas.
Además, consultá el esquema oficial de vacunación para niñas y niños en Costa Rica.