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El voluntariado: un tiempo de libertad y de placer.

En INSPIRA tuvimos como resultado la transformación en las familias y en las personas voluntarias

Larisa Quirós
El voluntariado: un tiempo de libertad y de placer.
UNICEF/CostaRica
09 Junio 2021

Soy Larisa Quirós y fui voluntaria en INSPIRA, el programa de UNICEF Costa Rica.

En una madrugada de desvelo por la pandemia, leí en la página de Facebook la convocatoria de UNICEF Costa Rica, para participar en el voluntariado. Sin dudarlo escribí y fui muy cuidadosa al conocer los requisitos mínimos para poder postularme, cuando recibí el correo que me eligieron, fue una gran satisfacción personal enriquecida por una profunda emoción de logro, la cual hacía años no sentía.

Estoy segura que cada persona voluntaria que se postuló, tenía sus propias motivaciones por participar. Desde luego, a todas y todos nos unía las ganas de poder trabajar con UNICEF.

Este proyecto tuvo la particularidad de la virtualidad, que nos permitió poder entrar a los hogares de las familias y a nosotras y nosotros en el trabajo voluntario ser un equipo de personas de muchas áreas distintas de nuestro país, trabajando bajo un mismo propósito: INSPIRAR a las familias para aprender sobre la crianza positiva.

Desde el minuto uno se nos capacitó para enfrentar retos de la virtualidad, tratando de establecer una adecuada comunicación y atención con las familias.

El Patronato Nacional de la Infancia nos capacitó con para desarrollar los talleres: Primera infancia y la crianza positiva. UNICEF y nuestra coordinadora Ana Cristina Trejos nos facilitaron toda la información necesaria para que la aplicación de los talleres fuera exitosa.

Constantemente tuvimos reuniones para conocer nuestra experiencia y obtener la retroalimentación necesaria para continuar con el proceso. Como consecuencia nosotras y nosotros pudimos enfrentar esta experiencia de una manera adecuada y asertiva, teniendo como resultado la transformación en las familias, como en cada uno de las y los voluntarios.

Fueron más de 30 horas de capacitación y no menos de 10 horas de trabajo con las familias en los talleres, también hubo horas de coordinación de dupla, además, un tiempo de preparación individual previo a los talleres.

La participación en la aplicación con las familias fomentó en mí, un proceso de reflexión y crecimiento, logrando aplicar esta gran experiencia de aprendizaje con mis hijos. En estos tiempos de pandemia me di cuenta de que el voluntariado, se había vuelto para mí un tiempo de libertad y de placer.