Crianza - 1er trimestre
¿Cuáles son los síntomas más comunes en el primer trimestre?
Es normal experimentar náuseas, sensibilidad en los senos, fatiga, cambios de humor y ganas frecuentes de orinar. Estos síntomas son parte del proceso de adaptación hormonal y, aunque pueden resultar incómodos, suelen disminuir hacia el segundo trimestre.
Síntomas durante el primer trimestre
Los cambios hormonales que se producen en las primeras semanas de gestación afectan a todo el cuerpo. Aunque no hay dos embarazos iguales, estos son algunos de los síntomas que podrías notar durante el primer trimestre:
- Pechos sensibles
- Cambios de humor importantes
- Náuseas o vómitos
- Micción frecuente
- Aumento o pérdida de peso
- Fatiga extrema
- Dolores de cabeza
- Acidez de estómago
- Calambres en las piernas
- Dolor lumbar o pélvico
- Antojos de determinados alimentos
- Aparición de aversiones hacia determinados alimentos
- Estreñimiento
Los síntomas que aparecen en las primeras semanas del embarazo te causarán, como mínimo, ciertas molestias. Para aliviarlas, la recomendación es consultar a la persona profesional de la salud a tu alcance. Recordá que, para decidir lo que te conviene, siempre debés tener en cuenta tus preferencias y lo que esté a tu disposición. Dentro de las molestias más frecuentes, te damos algunas sugerencias:
- Para las náuseas o los vómitos, suele funcionar tomar té de jengibre o de manzanilla.
- Para los calambres en las piernas, una de las recomendaciones es mantenerlas elevadas.
- Si padecés estreñimiento, los alimentos ricos en fibra y el consumo de agua pueden ser parte de tu solución.
Es muy importante disfrutar de una alimentación sana y hacer ejercicio de manera regular durante todo el embarazo. Mientras te siga resultando cómodo, continuá con tu actividad física diaria. Cuanto más activa estés durante el embarazo, más fácil te resultará adaptarte a los cambios que experimentará tu cuerpo. Consumí alimentos nutritivos y saludables variados, como verduras, carnes, legumbres, frutos secos, productos lácteos pasteurizados y fruta, para obtener la energía, las proteínas, las vitaminas y los minerales que necesitás.
Además, como parte de las recomendaciones de tu profesional de la salud, es importante mantener el consumo de ácido fólico, hierro y vitaminas, de acuerdo con las indicaciones de tu profesional.
¿Cómo está creciendo tu bebé?
En esta etapa, el embrión se convierte en feto y se forman los órganos vitales como el corazón, los pulmones y el cerebro, como parte del sistema nervioso. Aunque todavía no lo sintás, ¡ya se está moviendo! Tan pronto te des cuenta de tu embarazo, es crucial iniciar los controles prenatales.
Crecimiento del bebé
Este periodo es esencial en el desarrollo del bebé. En el primer trimestre empiezan a formarse los sistemas internos de su cuerpo.
Los órganos y partes del cuerpo que comienzan a desarrollarse desde las primeras semanas de gestación son:
- El cerebro y la médula espinal
- El oído interno
- El tejido cardiaco
- Los genitales
- Las uñas de las manos
- El hígado
- Los párpados
- El páncreas
- Los riñones
- El cartílago de las manos, los pies y las extremidades
- Los músculos de la boca, los ojos y la nariz
- Los dedos de los pies y las manos
- Los pulmones
¿Cuándo consultar a una persona profesional de la salud?
Es importante asistir al primer control prenatal lo antes posible. También debés acudir al centro de salud si presentás sangrado, dolor abdominal intenso, fiebre o vómitos persistentes.
El seguimiento médico temprano ayuda a prevenir complicaciones y te brinda el acompañamiento que necesitás desde el inicio.
Signos que requieren atención
Aunque cada mujer vive el embarazo de una forma diferente, deberías consultar a tu profesional de la salud si padecés cualquiera de estos síntomas:
- Calambres intensos
- Fiebre de más de 38 ºC
- Flujo vaginal con un olor desagradable
- Dolor al orinar
- Sangrado vaginal
- Fuertes vómitos
Tu red de apoyo: el cuidado también se comparte
Contar con una red de apoyo personal te brinda acompañamiento emocional, físico y práctico durante el embarazo, el parto y los primeros meses del bebé.
- Identificá a tus personas de confianza: familiares, amistades, vecinas/os o compañeras/os que te escuchen, te acompañen a citas o te ayuden con tareas cotidianas.
- Comunicá tus necesidades: pedir ayuda no es señal de debilidad; es una forma de cuidar mejor a vos y a tu bebé.
- Buscá apoyo profesional y comunitario: centros de salud, grupos de apoyo o espacios comunitarios pueden orientarte y acompañarte.
- Mantené una comunicación abierta: el bienestar también se construye al compartir cómo te sentís y qué necesitás en cada etapa.
Cuidarte a vos misma y fortalecer tu red de apoyo es una forma de proteger y acompañar mejor a tu hija o a tu hijo desde el inicio.