Para Marly regresar a su trabajo es adentrarse en la selva donde solo la acompañan el sonido del río, de las aves y de los niños de las comunidades que saludan a los viajeros que pasan al pie de sus casas. Desde Yurimaguas, una provincia del departamento de Loreto, Marly Vega, enfermera del puesto de salud de Santa Rosa, toma una embarcación durante 10 horas que va por los ríos Huallaga y Marañón para llegar al centro poblado de San Lorenzo. Allí hace un alto para descansar, comer algo y volver a emprender la marcha durante 4 horas más por río hasta llegar al distrito de Saramiriza. Luego de un viaje de 2 horas más en carro, llega finalmente al puesto de Salud de Santa Rosa, del distrito de Manseriche en la provincia del Datem del Marañón, donde sus pacientes la esperan con ansias.
Es tan lejos donde ejerce su carrera, que para profesionales como ella es muy complicado asistir a capacitaciones presenciales para mejorar los servicios que brindan y obtener información sobre los nuevos insumos que mejoran la salud de la población. Por eso cuando se enteró que el gobierno local, con el apoyo de UNICEF y de la Unión Europea, darían un taller sobre “Fortalecimiento de servicios esenciales para la niñez en la provincia” no lo pensó dos veces y llegó hasta San Lorenzo donde se darían los dos días de taller. Marly nos dice:
Aprender sobre el uso de los suplementos nutricionales es un alivio para Marly porque ella ve cómo los niños de las comunidades nativas awajum, que son quienes llegan a su puesto de salud, padecen de baja hemoglobina y eso los debilita mucho.
Esta situación aunada a las emergencias por lluvias e inundaciones que suelen aquejar a comunidades como la de Marly, encuentran a los niños, niñas y madres gestantes en una situación de peligro. Las aguas empozadas junto a la falta de agua segura hace que las enfermedades diarreicas agudas y las infecciones respiratorias sean comunes en la zona, y que enfermedades como el dengue y la malaria debiliten y pongan en peligro, aún más, la salud de los más vulnerables.
Andrés Triviño, Oficial de Programa de la Unión Europea para América del Sur, estuvo en la provincia del Datem del Marañón, en la región Loreto, zona que alberga a siete pueblos indígenas (Achuar, Awajún, Candoshi, Kichwa, Shapra, Shawi y Wampis), y participó activamente en los diferentes talleres de fortalecimiento de capacidades dirigidos a autoridades y personal de salud.
Para Marly, recibir los kits de higiene y sobre todo aprender a suministrar los suplementos alimenticios como el Plumpy Nut y el Plumpy Doz ha sido un real descubrimiento. “En mi trabajo diario solo registrábamos las atenciones que llevamos a diario, pero gracias al taller hemos aprendido que es de gran utilidad tener un cuaderno aparte para registrar solo los casos de desnutrición. Así podemos hacer un seguimiento específico a nuestros niños, visitas domiciliarias para confirmar que se les está suministrando su suplemento y reportar los casos donde vemos que no hay avances. Algo tan sencillo pero que nos permite lograr mayor éxito en la salud de nuestros pacientes”.