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Construyendo futuro

La historia de vida de Hansel y Merlyn

Redacción: Sandra Esquén. Producción: Rafahela García, Consuelo Ramos.
Familia del VRAE
UNICEF/UNI864582/Ponce
20 Noviembre 2025

"De grande quiero ser ingeniero civil como mi hermano Merlyn (18). Sueño con construir una casa al lado de la de él, para que mis papás vivan con nosotros." dice Hansel Mauricio Zarate (9) mientras sus ojos llenos de orgullo brillan como el sol que esa mañana abraza Pampa Miraflores, ubicado en el Valle del Río Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) en la selva peruana.

Su orgullo tiene asidero. Es hermano del primer chico de la comunidad que ingresó a un Colegio de Alto Rendimiento[1] y obtuvo una beca estatal para estudiar en la Universidad Nacional de Ingeniería en Lima, capital del Perú. “Si Merlyn lo logró, nosotros también podemos” suelen decir con esperanza los estudiantes de la escuela local.

Hansel historia de vida VRAE
UNICEF/UNI864634/Ponce

Para muchos, VRAEM es sinónimo de narcotráfico y de remanentes del terrorismo que azotó al Perú en los años ochenta. No ha sido un lugar fácil para crecer. Por ello, John Mauricio (38) y Nayci Zarate (34), padres de Hansel y Merlyn no tuvieron oportunidad de hacer realidad sus sueños. Él, quería ser mecánico, pero abandonó sus estudios porque necesitaba trabajar. Ella, aunque debía sortear peligros y caminar una hora para llegar a su escuela, amaba estudiar, pero a los pocos meses de culminar la secundaria se convirtió en madre.

En Pampa Miraflores, la mayoría de las familias subsisten con el cultivo del cacao, labor en la que también participan niñas, niños y adolescentes para ayudar con la inestable economía del hogar.

“En la chacra uno gana por jornal: cuarenta soles[2] las mujeres y cincuenta los hombres. En casa, trabajamos los dos. Mi esposo siembra cacao, pero no tiene un ingreso seguro. Debemos pagar el alquiler, enviar dinero a Merlyn para sus gastos diarios. Yo trabajo en el PRONOEI [3]y en Cuna Más[4]. Mis dos sueldos suman mil quinientos treinta soles, y eso nos ayuda” explica Nayci

Familia del VRAEM
UNICEF/UNI864602/Ponce

La salud y alimentación de sus hijos ha sido una preocupación constante de la pareja. “Desde que estaba embarazada pensaba en alimentarme bien. Sabía, que si no me cuidaba podían nacer con anemia, y eso les afectaría para aprender en la escuela”, cuenta la madre.

Cuando Merlyn tenía cinco años, la familia se inscribió en Juntos[5]. “Este programa de transferencias monetarias condicionadas creado en el 2005 busca romper la transmisión de la pobreza de generación en generación”, explica Marco Romero, gestor local de Juntos.

“Se nos solicita que nuestros hijos vayan a la escuela y cumplan con sus controles de salud. Ahora los niños crecen sanos y aprenden mejor. A veces no tenemos nada en la casa y justo llega el dinero que nos sirve para comprar comida, un cuaderno o zapatos. Es algo con lo que podemos contar cada dos meses”, dice Nayci al comentar cómo Juntos contribuye al bienestar de sus hijos.

 

Familia del Vrae
UNICEF/UNI864638/Ponce

“Me siento orgulloso de mi mamá porque enseña a niños pequeñitos y también estudia. Eso me gusta y me hace sentir feliz. También de mi papá, porque trabaja para que tengamos todo lo que necesitamos”, comenta Hansel, mientras sobre el piso de tierra traza caminos y casas similares a las que su hermano proyecta en planos.

Sus padres también están orgullosos de él. Es responsable y solidario, y ayuda a sus compañeros a comprender su curso favorito: matemáticas.

En Lima, encontramos a Merlyn, quien con voz pausada nos dice “Quiero terminar mi carrera, ayudar a mi familia y a mi comunidad; que mis padres vivan bien, tengan una casa propia; que las calles de mi comunidad ya no sean de tierra, haya pavimento y mejores construcciones”.

Dos hermanos y una ilusión compartida:  dejar atrás la pobreza, retribuirles a sus padres los cuidados y amor recibido, aportar al desarrollo de su país y así agradecer la oportunidad de hacer realidad su derecho a crecer sanos, aprender y construir sus sueños.

Merlyn familia del VRAE
UNICEF/UNI864650/Ponce

[1] Los Colegios de Alto Rendimiento (COAR) forman a estudiantes sobresalientes para potenciar sus habilidades y desarrollar su compromiso con el desarrollo del país.

[2] El Sol es la moneda peruana. Cada dólar equivale a 3.45 soles aproximadamente.

[3]Los Programas No Escolarizados de Educación Inicial (PRONOEI) son servicios educativos no escolarizados para niñas y niños de 0 a 5 años y sus familias.

[4] Cuna Más es un programa social que atiende a niñas y niños menores de 36 meses de edad, situación de pobreza y pobreza extrema.

[5] Juntos entrega cada dos meses 200 soles a las familias por el cumplimiento de sus corresponsabilidades.  

Acerca de UNICEF

UNICEF promueve los derechos las niñas, los niños y adolescentes, y la creación de oportunidades equitativas para que cada uno de ellos, sin distinción de género, etnia, lugar de residencia, condición de vida o de cualquier otra índole, pueda desarrollar plenamente su potencial.

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