Repensar el tiempo de pantalla en el tiempo de COVID-19

¿Cómo pueden las familias aprovechar al máximo su interacción con pantallas mientras encuentran un equilibrio con otras actividades importantes?

Daniel Kardefelt Winther (Oficina de Investigación - Innocenti) en colaboración con Jasmina Byrne
Repensar el tiempo de pantalla en el tiempo de COVID-19
UNICEF

08 Mayo 2020

Hoy en día, millones de personas están encerradas en todo el mundo, y gran parte de la población estudiantil no tiene acceso a la escuela. No sorprende que muchos niños, niñas y sus familias se conecten cada vez más con el mundo exterior a través de pantallas que antes podrían haber pasado desapercibidas.

Con muchos países restringiendo el movimiento para contener la pandemia de COVID-19, es hora de reconocer a Internet como una herramienta crítica para el acceso de los niños al aprendizaje, el juego, el entretenimiento y la interacción social. En resumen, podrían tener mucho que ganar al pasar más tiempo que antes en el espacio digital.

Pero, para los padres y madres que se preocuparon por el tiempo que sus hijos e hijas pasan en las redes sociales y los juegos en línea antes de la pandemia, este "salto" metafórico a las pantallas también puede causar más preocupación o incluso angustia. ¿Cómo pueden los niños, niñas y sus familias aprovechar al máximo su interacción con las pantallas, que ayudan a mantener una sensación de normalidad durante el bloqueo, al tiempo que encuentran el equilibrio adecuado con otras actividades importantes?

 

Tiempo de pantalla y juegos en la época de COVID-19

La investigación muestra que las redes sociales y los videojuegos proporcionan un escape temporal de la vida real y ofrecen un valioso compromiso social. Asimismo, los distribuidores de juegos digitales, como Steam, informan un aumento considerable en el número de usuarios diarios durante las últimas semanas: de 19 millones a principios de marzo a un récord de 23.5 millones a principios de abril. En este momento, son populares los juegos de simulación social como Animal Crossing series o Minecraft, que permiten a los jugadores construir sus propios mundos solos o junto con amigos.

 

¿Pero qué hay del riesgo?

Una investigación reciente ha demostrado que para los niños y niñas el impacto del tiempo de pantalla en la salud mental y el bienestar es bastante pequeño. Otros factores como el apoyo de los padres, las relaciones familiares o las experiencias adversas de la infancia son más impactantes que el tiempo de pantalla.

El reciente informe de UNICEF - Crecer en un mundo conectado - afirma que si bien un pequeño grupo de niños y niñas inevitablemente encontrará experiencias adversas cuando usan tecnología digital, esto no está directamente relacionado con el tiempo que pasan en línea. Más bien, al considerar tales experiencias, se debe prestar más atención a lo que hacen las niñas y los niños en línea, el contenido que encuentran y su entorno de vida y redes de apoyo en general.

El tiempo que cada niño o niña pasa frente a una pantalla también se ha relacionado con la inactividad física, un factor de riesgo líder para la mortalidad global que también contribuye a la obesidad infantil. Algunos sostienen que restringir el tiempo que los niños y niñas pasan con las pantallas es una forma de aumentar la actividad física, pero esto no está respaldado por la investigación. Para muchos atrapados en el interior de hoy, lo contrario es cierto: los videojuegos activos o los videos de ejercicio podrían ser su mejor oportunidad para la actividad física.

Pero volvamos a la pregunta sobre el equilibrio. ¿Cómo podemos ayudar a cada niño a lograrlo, tanto durante una pandemia como cuando la vida vuelve a la normalidad?

 

¿Qué se puede hacer?

Aquí hay algunas cosas clave a tener en cuenta:

 

Mantenerse en contacto con amigos es importante: durante tiempos extraordinarios con un alto grado de incertidumbre e irregularidad, es vital que los niños y niñas jueguen y se comuniquen con sus amigos y amigas. Los videojuegos y las redes sociales pueden ofrecer experiencias significativas durante una pandemia: conectividad en un momento en que se reduce la interacción social; entretenimiento cuando las opciones son limitadas; y una herramienta para ayudar a aliviar la ansiedad y el miedo.

              - ¡No estás solo, no estás sola!

El compromiso activo y la supervisión de los padres: las preocupaciones legítimas sobre el contenido de algunos videojuegos y una variedad de riesgos en línea que existen pueden mitigarse mediante estrategias activas de crianza. Estos incluyen hablar con los niños y niñas sobre sus experiencias en línea; asegurándose de que no jueguen juegos destinados a un público mayor; y observando su estado de ánimo general y felicidad mientras juegan. Jugar videojuegos junto tus hijos e hijas es una buena manera de asegurarse de que se mantengan seguros. ¡También puede ser muy divertido!

 

Actividad física frente a las pantallas: ten en cuenta que, durante una pandemia, muchos niños y niñas no tendrán la misma cantidad de actividad física a la que están acostumbrados. Si el aprendizaje, la socialización y el juego se limitan, por ahora, a la pantalla, necesitamos nuevas formas de ayudar a los niños a mantenerse activos. Con las actuales restricciones de salir y jugar al aire libre, la OMS ha recomendado los videojuegos activos y las clases de ejercicios en línea como una forma de mantenerse saludable en casa. Esta es una buena solución porque proporciona actividad física y entretenimiento. Este consejo es útil tanto durante la pandemia de COVID-19 como también cuando la vida vuelve a la normalidad. La OMS también ofrece ideas para la actividad física en el hogar que no dependen de una pantalla, lo cual es útil para familias con conectividad limitada. También en nuestra página web, tenemos guías de actividades e ideas para jugar y compartir momentos agradables y divertidos con los niños y niñas.

Como muestra la pandemia COVID-19, dependemos cada vez más de la tecnología digital. Se ha convertido en un salvavidas para aquellos de nosotros confinados en nuestros hogares.

Ahora es un buen momento para revisar las suposiciones relacionadas con el uso de estos dispositivos por parte de los niños, que a menudo se derivan del miedo a lo desconocido. Para contrarrestar estos temores, los padres pueden usar el tiempo extra que pasan junto a sus hijos mientras están encerrados para aprender más sobre los mundos de los demás, tanto digitales como físicos.

 

Artículo original tomado de:

https://www.unicef.org/globalinsight/stories/rethinking-screen-time-time-covid-19