La inspiración de un docente

Conoce la historia de Esteban Cuayal Lagos en Pasto

Esteban Darío Cuayal Lagos, Pasto, Nariño
La inspiración de un docente
UNICEF/Colombia
21 Mayo 2020

“En mi labor como docente tengo la fortuna de conocer a niños y niñas que se han convertido en una de mis principales motivaciones para seguir adelante, aun cuando el camino parece perderse: Jaider y Johan son dos de mis estudiantes que siempre llevo en la memoria por esa sonrisa permanente que los caracteriza.

Ellos no necesitan de ropa ostentosa ni celulares de alta gama para demostrar que la vida va más allá de lo material y que ser niño es una de las claves para vivir pleno y feliz, pero por esas cuestiones que a veces no se logran entender, su mamá tiene leucemia y dada la actual situación de aislamiento preventivo por el COVID 19, su padre perdió su empleo y Johan presenta algunas dificultades en el desarrollo cognitivo. 

Sin embargo, estos niños se las ingenian para siempre estar sonriendo y tener la energía de una estrella para hablar y hablar de cómo el mundo les sorprende con nuevas experiencias a diario y saltar de una historia de juegos a las tareas del colegio, además de sus grandes metas de salir adelante y ayudar a sus papás.

“Uy, gracias profe por esas mandarinas; ¿yo si le conté que hoy no almorzamos en mi casa?” dijo en alguna ocasión Jaider con su pantalón roto habitual, el sudor en la frente y el balón en la mano después de un partido con sus amigos en el colegio.  Ellos me han enseñado que ante muchos de los retos que la vida suele ponernos por delante, jamás debemos dejar de ser niños, eso debe estar inmerso en nuestras decisiones, sobre todo cuando hablamos del trato hacia los demás. Siempre me ha fascinado esa capacidad de los niños para solucionar cualquier conflicto con el juego y la diversión.

Recuerdo con claridad las primeras sesiones en las que el grupo de niños estaba fuera de control y que poco a poco nos fuimos ganando su aprecio y respeto. Cada que llegaban nuevos niños y niñas, querían iniciar el típico desorden, sin embargo, era Jaider quien se levantaba del puesto y les decía a todos “estamos perdiendo el tiempo, ¿no miran que el profe se está esforzando por explicarnos con juegos lo que no entendimos en la mañana?”. O también cuando hacíamos las evaluaciones grupales, él solía decir que nosotros éramos profesores diferentes porque no los gritábamos para que hagan silencio, sino que intentábamos mostrarles que aprender puede ser divertido y que los gritos solo estresan al cerebro.

Jaider y Johan siempre se muestran agradecidos por el tiempo que dedicamos a ellos. Johan es de pocas palabras, pero lo que no expresa verbalmente lo comparte con sus abrazos y sonrisas cada que llega corriendo al salón de clases sentándose en los primeros puestos. Nunca se duerme en clases y siempre está pidiendo que revisen si sus trabajos están bien realizados. Y Jaider está completamente motivado a seguir aprendiendo y volverse aún más inteligente cada día resolviendo acertijos y problemas de matemáticas por simple gusto.

Cuando un docente logra que los niños y niñas sean quienes buscan los modos de aprender y seguir adelante por gusto propio, es cuando está cumpliendo con su función y propósito. Hay ocasiones en que resulta frustrante la sensación de querer ayudar y no tener la forma de hacerlo; es en esos momentos cuando recuerdo toda mi vida y veo que realmente estoy en el camino correcto, en el camino de la docencia.

Esto solo se trata de ser mejores cada día para poder brindarles ese esfuerzo y el resultado de este a todos los niños y niñas que solo piden que los quieran, los respeten, los protejan, les enseñen y les expliquen por qué se les enseña”.

Docente Esteban Darío Cuayal Lagos, Pasto, Nariño.

UNICEF está trabajando con las comunidades, la institucionalidad y los aliados para prevenir y frenar la transmisión de COVID-19 y minimizar las repercusiones sociales y económicas que pueda tener sobre los niños, niñas, adolescentes y sus familias en todo Colombia.