Lactancia y coronavirus

Cuidados y desafíos a la hora de mantener el amamantamiento durante una epidemia.

UNICEF Uruguay
Niña de 8 meses es amamantada por su mamá en un sillón. Ambas se miran a los ojos.
UNICEF/Uruguay/2019/Pazos
07 Abril 2020
UNICEF/Uruguay/2020/AFP y Alva

Nada como la leche materna

Ni bien nace un bebé, el contacto inmediato piel con piel con su mamá es clave. Es el mejor momento para comenzar a darle teta, incluso si nace por cesárea. Se comienza a producir la primera leche, conocida como calostro, de poco volumen, pero que concentra los anticuerpos que fortalecen el sistema inmune del bebé.

La leche materna es el único alimento que precisa el bebé hasta los seis meses. Los bebés no deben consumir otros alimentos o agua durante los primeros seis meses, ya que esto puede interferir con el mecanismo de protección natural. Después de este periodo, se debe continuar con la lactancia y alimentos complementarios hasta los dos años o más.

 

¿Por qué es más necesario que nunca dar teta en tiempos de epidemia?

Dar teta siempre es la mejor protección que les podemos dar a los niños contra enfermedades y en tiempos de epidemia, mucho más aún. La leche materna contiene los anticuerpos específicos contra los virus a los que estamos expuestos. La mujer, a través de su leche, le transfiere al bebé las defensas que lo protegen de las enfermedades respiratorias del entorno, como el actual coronavirus.

Los preparados para lactantes no son lo mismo que la leche materna y deben darse sólo cuando son estrictamente necesarios. En tiempos de epidemia, es mayor el riesgo de contaminación al manipular las mamaderas, utensilios o el propio preparado.

Además, dar teta produce una fuerte conexión que permite responder de manera oportuna a las necesidades del bebé y brinda calma y seguridad, tan necesarias en situaciones de crisis como la actual.

 

¿Es seguro que una madre infectada de coronavirus amamante a su bebé?

El virus COVID-19 no se transmite a través de la leche materna. Si una madre está amamantando y presenta síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, debe consultar al médico de forma urgente. Si presenta síntomas o tiene la enfermedad, pero se encuentra lo suficientemente bien, puede continuar amamantando, tomando ciertas medidas:

  • Lavarse las manos antes y después de tener contacto con el niño, así como limpiar o desinfectar las superficies con las que ha estado en contacto.
  • Ponerse mascarilla al amamantar al bebé y siempre que esté cerca de él.

Si la madre se siente mal, es recomendable que se extraiga la leche para que otra persona alimente al bebé.

La lactancia materna salva vidas, defiende a niños y niñas de las enfermedades de su entorno y si se enferman, hace que sea de una forma más leve. En tiempos de coronavirus, más que nunca, la lactancia materna ayuda a proteger a niños y niñas.

Dar teta en tiempos de epidemia

UNICEF Uruguay