Cada niña, niño y adolescente está protegido contra la violencia
Informe anual 2020
Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a estar protegidos en todo momento y vivir una vida sin violencia lo que les permitirá desarrollarse plenamente y alcanzar todo su potencial. Sin embargo, la violencia es un problema social que actualmente está normalizado y día a día miles de niñas y niños son víctimas de malos tratos, abusos o algún tipo de explotación, ya sea en sus hogares, escuelas o en la comunidad donde residen.
La violencia provoca daños irreparables en el desarrollo de los niños marcándolos de por vida, por ello ésta tiene que parar. En México, hay una dura realidad para 52.8% de las niñas, niños y adolescentes de entre 1 y 14 años, pues han experimentado métodos de disciplina violenta (manazos, nalgadas) en sus hogares1, lo cual ha dejado graves secuelas para su desarrollo. Es por esa razón que, en 2020, desde UNICEF, con el apoyo de otras agencias de las Naciones Unidas en México, se brindó asesoría técnica y se impulsó ante el Congreso Federal una serie de reformas para prohibir el castigo corporal y humillante contra niñas, niños y adolescentes como método de crianza o disciplina infantil y con ello desalentar los comportamientos que promueven la aceptación de la violencia tanto en las familias como en las comunidades.
Para poder atender, pero sobre todo prevenir, cualquier caso de violencia contra la niñez y la adolescencia, es fundamental que el gobierno cuente con un sistema de protección sólido y con personal capacitado que pueda detectar, atender o canalizar oportunamente los casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes. Por ello UNICEF, en colaboración con el Sistema Nacional DIF, inició una estrategia integral para el fortalecimiento de capacidades y profesionalización del personal que labora en los sistemas de protección a la infancia de los distintos órdenes de gobierno, la cual incluye la identificación y determinación de habilidades y conocimientos clave para prevenir la violencia, el abuso, la explotación, negligencia y separación familiar innecesaria de niños, niñas y adolescentes, así como el desarrollo de un currículo de formación, capacitación y desarrollo de diversos materiales y herramientas para promover la certificación del personal.
En el ámbito escolar, UNICEF desarrolló un programa integral de habilidades para la vida para que niñas, niños y adolescentes se empoderen y desarrollen sus proyectos de vida con base en la igualdad de género, resiliencia, comunicación, la empatía, la participación y la ciudadanía activa. El programa se implementó en 29 escuelas de Guerrero y este año, a pesar de la contingencia, se llevaron a cabo sesiones remotas de capacitación con 1,321 estudiantes, concluyendo este año las actividades de formación a 327 docentes y supervisores escolares. Además, para esta iniciativa también se elaboró y distribuyó material para la prevención de la violencia y del abandono escolar a 283 maestros y 4,114 adolescentes. El programa de habilidades para la vida ahora es parte de la política educativa del Gobierno de Guerrero para promover la igualdad de género en las escuelas. Otro de los importantes esfuerzos ha sido visualizar, prevenir y atender la violencia basada en género hacia las niñas y adolescentes mujeres.
UNICEF y las agencias de las Naciones Unidas que forman parte de la iniciativa Spotlight implementaron estrategias de comunicación en cinco municipios para transformar concepciones y normas sociales asociadas a normalizar la violencia. Además, se desarrolló una guía y caja de herramientas pedagógica para la prevención de la violencia y promoción de la igualdad de género que acompañaron las actividades realizadas en dichos municipios. Como parte de la continuidad de la iniciativa en 2021, se acordaron las capacitaciones a personal docente y autoridades escolares de 60 escuelas de Chihuahua, el Estado de México y Guerrero para la aplicación de la guía durante el primer trimestre del año.
El confinamiento, el estrés y la inseguridad económica contribuyeron a la vulnerabilidad de los niños frente a la violencia en sus hogares.
En 2020, la pandemia por COVID-19 provocó que muchos de los esfuerzos en materia de protección de la infancia y la adolescencia en el país tuvieran que adaptar sus procesos y mecanismos de atención, por esa razón UNICEF brindó asesoría técnica a las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para orientarlas sobre las consideraciones especiales de protección para la niñez en el contexto de la COVID-19 y, al mismo tiempo, se mantuvo una estrecha colaboración con el Sistema Nacional DIF y la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niña, Niños y Adolescentes (SE-SIPINNA) para articular esfuerzos que permitieran la protección de la infancia durante la pandemia. Concretamente, con el Sistema Nacional DIF, UNICEF impartió una capacitación en línea a 3,000 de sus funcionarios sobre protección infantil en el contexto de la pandemia por COVID-19, abordando temas como la prevención de la violencia en situaciones de emergencia, el papel del personal en la primera línea de protección, cuidados alternativos y salud mental.
Desafortunadamente, durante el confinamiento obligatorio por la pandemia de la COVID-19 se incrementó la incidencia de violencia en los hogares mexicanos. El aumento de los niveles de estrés derivados de la inseguridad económica y alimentaria que han vivido las familias durante la pandemia contribuyó a que niños, niñas y adolescentes se enfrentaran a más episodios de violencia familiar. Esta situación se agravó aún más debido a las limitadas posibilidades para acceder a ayuda o a redes de apoyo en escuelas, con amigos y familiares a raíz del distanciamiento social. Por poner un ejemplo, de enero a junio de 2020, periodo afectado por las medidas de confinamiento social, las llamadas de emergencia al 9-1-1 por incidentes relacionados con violencia aumentaron 45.8% en comparación con el mismo semestre de 2019. Por lo cual, desde UNICEF se pusieron en marcha diversas acciones para prevenir y brindar protección a la infancia y adolescencia que estaba siendo afectada.
Para prevenir la violencia en el hogar, se desarrollaron mensajes, videos, anuncios de radio y televisión dirigidos principalmente a padres, madres y personas cuidadoras sobre la crianza positiva de niñas, niños y adolescentes, el uso responsable de Internet e información clave de cómo denunciar y qué hacer en caso de ser víctima de violencia familiar. Gracias a la colaboración entre especialistas de UNICEF, celebridades amigas y Embajadores de UNICEF, así como la Fundación Televisa se logró una amplia difusión de estos mensajes y todos los materiales producidos fueron consultados 708,798 veces en el sitio web y los canales digitales de la organización; en el caso de los anuncios de radio, los materiales alcanzaron una audiencia potencial de 9.8 millones de personas a nivel nacional.
Con el objetivo de apoyar al personal que trabaja en la primera línea de atención y detección de violencia en la línea directa 9-1-1, UNICEF y Child Helpline International, junto con diversas instituciones de gobierno, capacitaron a 917 operadores sobre la detección de signos de violencia contra la niñez y la adolescencia con la finalidad de brindarles las herramientas que les permitieran remitir los casos de protección infantil identificados a instituciones especializadas, mientras se brindan primeros auxilios psicológicos, los cuales abarcan acciones de apoyo y contención a niñas, niños y adolescentes frente a situaciones inesperadas y estresantes
UNICEF, junto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), también logró una alianza público-privada entre el gobierno de México y el sector hotelero para que las mujeres y sus hijas e hijos que son víctimas de violencia tengan la oportunidad de alojarse temporal y gratuitamente en hoteles, en tanto que las autoridades gubernamentales responsables identifiquen un refugio o una red de apoyo donde puedan permanecer en condiciones seguras por más tiempo. Esta alianza permitió que hoteles del Grupo Posadas brindaran alojamiento seguro y gratuito en 13 ciudades del país y para ello 216 empleados de esta cadena y personal de las instituciones gubernamentales involucradas recibieron capacitación sobre cómo canalizar y recibir a las sobrevivientes de violencia en los hoteles, así como identificar sus necesidades y referir a las autoridades correspondientes la atención de sus casos.
Como parte de la estrategia, se proporcionó atención psicológica a las mujeres y sus hijos e hijas que fueron usuarios del alojamiento, así como al personal de los hoteles a fin de contribuir al manejo de sus emociones. También se entregaron kits con ropa, artículos personales y de higiene para las mujeres y las niñas, niños, adolescentes y bebés a fin de que tengan los insumos mínimos para seguir adelante.
Hasta diciembre de 2020, alrededor de 21 mujeres y 15 niñas y niños se alojaron en estos hoteles, escapando de la violencia en su contra y encontrando un lugar seguro y digno para protegerse y recuperarse. En 2021 se tiene contemplado incluir a otras empresas de este sector para ampliar la cobertura de atención.
1 INEGI- INSP- Secretaría de Salud. Resultados Nacionales de la ENSANUT 2018.