Tras el tornado, la comunidad solo quiere volver a casa

El 21 de mayo de 2024, un tornado azotó Bassin Bleu, en Haití. Para muchos de quienes allí residen, la lucha apenas comienza

Maxime Le Lijour
Una niña mira hacia afuera por una ventana
UNICEF/UNI588058/Le Lijour
11 Junio 2024

“Al principio, creí que iba a llover”, dice Mireline, que tiene cuatro hijos. “Vi que el cielo se había oscurecido. Antes de que me diera cuenta, el tejado había salido volando y una fuerte ráfaga de viento me sacudió en mi propia casa”.

“El colchón también salió volando y la casa se desplomó sobre nosotros”.

Mireline es una de las 4.000 personas —entre las que se incluyen 650 niños, niñas y adolescentes— que perdieron su hogar cuando un tornado azotó su comunidad en Bassin Bleu, en el departamento Noroeste de Haití, según datos del Consejo local de Gestión de Riesgos y Desastres.

Desde entonces, ella y muchas otras personas se encuentran desplazadas en un edificio de apartamentos, en la ciudad; familias enteras hacinadas en pequeñas habitaciones, sin acceso a agua potable, ni electricidad. 

Una niña recostada sobre un balcón
UNICEF/UNI582662/Le Lijour Marie Ketya, de 17 años, en el balcón del área para personas desplazadas donde vive ahora con su familia.

El trauma que han sufrido quienes han sobrevivido al desastre es palpable. Para Marie Ketya, de 17 años, a las secuelas mentales se unen las físicas.

“Mi madre no estaba cuando todo pasó, así que yo estaba cuidando a dos de mis tres hermanos”, recuerda. “Cuando la casa se derrumbó, no conseguía encontrarlos. Creí que habían muerto”.

“Estaba aterrorizada, desesperada, hasta que uno de ellos salió de entre los escombros y, poco después, salió el otro”, continúa Marie Ketya, abrumada por la emoción. “Al ir hacia ellos, me avisaron de que me sangraba un pie. Ni me había dado cuenta de que estaba herida”.

Dawensky, de 5 años, junto a un vehículo de UNICEF
UNICEF/UNI582669/Le Lijour Dawensky, de 5 años, junto a un vehículo de UNICEF aparcado frente al área para personas desplazadas donde vive ahora con su familia.

“Nos hemos quedado sin nada”, afirma Saintil, que tiene tres hijos y cuida también a su sobrina, ya que su hermana y su cuñado sufrieron lesiones graves y están hospitalizados. “Intento mantener la esperanza, pero no sé qué nos deparará el futuro”.

Mientras hablamos, su hijo Dawensky, de 5 años, deambula, aparentemente feliz, por los balcones del edificio de apartamentos. “Solo quiero irme a casa”, dice. 

Participantes de la iniciativa U-Report distribuyen kits de higiene a las familias afectadas por el tornado en Bassin Bleu.
UNICEF/UNI582675/Le Lijour Participantes de la iniciativa U-Report, apoyada por UNICEF, distribuyen kits de higiene a las familias afectadas por el tornado en Bassin Bleu.

UNICEF y sus aliados están ayudando a las familias afectadas a recuperarse del desastre. En particular, UNICEF y la Dirección de Protección Civil distribuirán asistencia en efectivo a las 300 familias más vulnerables, a fin de garantizar su recuperación y evitar que caigan en una situación de mayor pobreza.

La declaración de más de 83.000 presuntos casos de cólera en Haití —de los cuales, más de 3.500 se localizan en el departamento Noroeste— ha llevado a UNICEF a distribuir kits de higiene y sensibilizar a las comunidades sobre la importancia del agua limpia y la higiene, así como sobre los riesgos de las enfermedades de transmisión hídrica.

Para evitar que la creciente demanda y la escasez de suministros lleven al colapso al sistema de salud local, UNICEF también presta apoyo al hospital local, proporcionándole suministros médicos y nutricionales, entre ellos, alimentos terapéuticos listos para el consumo que permiten asegurar la continuidad del tratamiento de los niños y niñas que padecen emaciación.

Además, los niños y niñas de entre 3 y 17 años podrán acceder a actividades recreativas y apoyo psicosocial. Las familias recibirán también información sobre cómo proteger a la infancia, en especial frente a la violencia y los abusos.