Joven transforma su vida después de descubrir que se puede vivir con el VIH

Para Moisés Maciel da Silva, este cumpleaños no sería como los demás.

UNICEF Brasil
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09 Julio 2018

Para Moisés Maciel da Silva, ese cumpleaños no sería como los demás. Llegar a los 18 años no solo significó haber alcanzado la mayoría de edad, sino también una reconfiguración del orden de las cosas. Junto con las celebraciones, Moisés también recibió el resultado positivo de la prueba del VIH.

La noticia le cayó como un golpe, y necesitó tiempo y el apoyo de su mamá para poder levantarse nuevamente. “Sigue adelante”, le decía constantemente. “Yo estaba desolado, triste y con miedo ya que, hasta ese momento, no sabía que se podía vivir con el VIH”, recuerda.

Entre las pruebas de detección, la acogida en el servicio de salud y el inicio del tratamiento, transcurrieron cuatro meses, durante los cuales Moisés iba practicando “seguir adelante”. La misma semana en que empezó el tratamiento con antirretrovirales sacó su licencia de conducir y después postuló para trabajar en el Joven SUS, un proyecto del municipio de São Paulo cuya finalidad es acoger a la población en sus unidades de salud. “¡Fue ahí donde me di cuenta de que se puede vivir con el VIH, porque estaba vivo!”.

A partir de ahí, el joven empezó a trazarse un nuevo rumbo hacia el área de la salud. El anhelo de estudiar Medicina, que tenía desde que estaba en la pre-universidad, se consolidaría como un plan a futuro. Y, a partir de su experiencia como Joven SUS, Moisés se involucraría con Viva Melhor Sabendo Jovem (Los jóvenes viven mejor si saben), una iniciativa que ofrece pruebas gratuitas de VIH, complementadas con una atención especializada, con énfasis en el público joven y LGBT.

Todos los viernes y sábados por la tarde, Moisés sale de la zona este, donde vive con su familia, para ir al centro de Sao Paulo. Ahí, en Largo do Arouche, en una unidad móvil, él y sus colegas de proyecto realizan los exámenes en los voluntarios, resuelven dudas y los acogen en el proyecto.

“En las estadísticas de Arouche hay muchos jóvenes que son homosexuales, niños y niñas transexuales, travestis, profesionales del sexo… es un lugar que atrae a las personas de la estadística. El programa Viva Melhor Sabendo Jovem (Los jóvenes viven mejor si saben) es un proyecto cuya finalidad es la prueba entre pares, de joven a joven, entre personas que hablan el mismo idioma, sin ser técnicos. Para mí es un proyecto muy especial porque logramos hacer la prueba, acoger a la persona y transmitir información hablándonos en el mismo idioma, de joven a joven… ¡y eso es muy bueno!” sostiene.

Para el joven, intercambiar experiencias con otros jóvenes, escucharlos y entenderlos, facilitó la convivencia con el VIH y lo fortaleció: “Una cosa es decir que se puede vivir con el VIH y otra muy diferente es recibir el diagnóstico positivo y vivir con el VIH.

Y ahí siempre nos damos cuenta de que es posible. Ahora, además de saber que se puede vivir con el VIH, siento que tengo el control. Siento que estoy al mando de mi vida”. Según Moisés, ese control no sería posible si no fuera porque recibió el apoyo de su “amiga y madre”, su papá y sus hermanos, y amigos y compañeros de los proyectos en los que participa. “En una fase en la que nos sentimos solos y desolados, necesitamos a alguien para conversar y contarle sobre nuestras inquietudes y miedos. Porque yo tenía miedo. Hasta antes de iniciar el proyecto, me preguntaba: “¿cuánto tiempo me quedará?”.

Y “¿cuánto tiempo te queda de vida?” fue lo primero que le preguntó Mateus Araújo a Moisés cuando le contó sobre su serología. Moisés había invitado a su amigo a participar en el Viva Melhor Sabendo Jovem (Los jóvenes viven mejor si saben) porque le pareció interesante que su amigo conociera de cerca las diferentes dinámicas de la comunidad LGBT. Hoy, Moisés se siente satisfecho al ver que han podido crecer juntos en este trayecto.

Ahora, con 19 años, mientras recuerda su trayectoria a lo largo de este último año, Moisés hace planes para el futuro con los pies bien puestos en la tierra. En su lista de objetivos están: estudiar Medicina, aprender francés e italiano (a lo que ahora se dedica en sus horas libres para distraerse), vivir fuera de Brasil y seguir ayudando a las personas.

“Las ganas de ayudar al prójimo es algo que me motiva. Hay diferentes maneras de ayudar a las personas. Yo quiero poder ayudarlas desde el área de la salud”, sostiene firmemente.

A partir de su trabajo, Moisés también sueña con poder ayudar económicamente a su familia, que hoy vive de los ingresos del trabajo de limpieza de su mamá y del trabajo de su papá como vendedor en una carnicería.

“Vivo” y fortalecido, Moisés encuentra inspiración para tomar el control del rumbo de su vida en la “valentía y determinación de las personas que enfrentan esa lucha diaria por necesidad”. Y, a partir de esta reflexión, el joven sigue construyendo y pintando “su retrato de Moisés”: el retrato de una persona en formación.

“Estoy en un proceso de construcción. Cada día que pasa voy delineando mi propio retrato. Mientras tanto, puedo decir que Moisés es Moisés, y Moisés es una persona que va más allá de cualquier calificativo. Es, sobre todo, una persona”, sostiene.

Sobre Viva Melhor Sabendo Jovem (Los jóvenes viven mejor si saben)

Es una estrategia de salud cuyo objetivo es ampliar el acceso de adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años a la prueba del VIH. Además de las pruebas, la iniciativa tiene como prioridades retener en el tratamiento a los jóvenes seropositivos y darles acceso a información sobre la prevención.

Esta importante herramienta de prevención del VIH se implementó en el marco de la Plataforma de Centros Urbanos (PCU), cuyo objetivo es garantizar los derechos de los niños y niñas que viven en las regiones más vulnerables de las ciudades grandes.

En São Paulo, el proyecto piloto de Viva Melhor Sabendo Jovem (Los jóvenes viven mejor si saben) se implementó entre 2015 y 2016 y estuvo a cargo del Programa Municipal de DST y SIDA de la Secretaría Municipal de Salud, con el apoyo de UNICEF y la colaboración técnica de la ONG Viração. En ese periodo se realizaron 811 pruebas. Treinta y dos personas fueron diagnosticadas con VIH positivo y 97% de ellas aceptaron ser enviadas a los servicios de salud y seguir en el tratamiento. Ahora el proyecto se ha vuelto una política pública en la ciudad y se siguen realizando las actividades en el mismo lugar.