Cuando perdí mi madre a los 11 años, gané mi determinación para vencer el VIH

Con el apoyo de la Red Nacional de Adolescentes y Jóvenes viviendo con VIH/SIDA, este chico escribe una nueva historia llena de sueños y vida.

Por Elisa Meirelles Reis, UNICEF Brasil
© UNICEF Brasil/2018/J. Laet
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03 Julio 2018

“Mi mamá descubrió que tenía VIH poco después de que había nacido. Ella ya me había estado amamantando y contraje el virus. Comencé el tratamiento a los 6 años. Ella siempre estuvo ahí, asegurándose de que estaba tomando todos los remedios como correspondía. Ella quería que yo me cuidara, pero no fue tan atenta a su propio tratamiento.

Seguimos juntos hasta los 11 años, cuando ella falleció. Mi mundo se derrumbó. Fui a vivir con mis abuelos en Maranhão. Me quedé ahí un tiempo, hasta que mi padre me trajo de vuelta a Pará. Dejé de tomar mis remedios con la regularidad que tenía que hacerlo y me enfermé. Fui internado y quedé muy mal; casi morí. Una tía se dio cuenta que estaba pasando por un momento extremamente difícil y decidió adoptarme.

Fue ahí que las cosas empezaron a cambiar. En mi ciudad hay un grupo de apoyo para adolescentes y jóvenes viviendo con VIH. La psicóloga y asistenta social del grupo supieron de mí y vinieron a hablar conmigo. Me querían invitar a participar en el grupo. Había sufrido una pérdida muy grande y dije que iba a intentarlo. No era fácil vivir sin mi madre y tener que tomar esos remedios solo día tras día.

Después de la primera reunión, decidí unirme al grupo. Hice lo mejor que pude. Hacía dos meses que estaba viviendo con mi tía y me había empezado a mejorar: había aumentado de peso y mi autoestima estaba empezando a reponerse. Como fui tan bien recibido, decidí quedarme.

La coordinadora me explicó que nuestro grupo hacía parte de la Red Nacional de Adolescentes y Jóvenes viviendo con VIH/SIDA, apoyada por el proyecto “Viva Melhor Sabendo Jovem” (Youth Aware Project) de UNICEF. También dijo que habría una reunión de la Red en Tocantins y me preguntó si me gustaría ir: ¡Acepté de inmediato! Los días que pasamos en Palmas fueron fundamentales. Escuchando las historias de otros chicos, logré alcanzar un ritmo más regularizado en mi propio tratamiento. Aprendimos juntos a cuidarnos.

Hoy tengo 15 años, y estoy cursando mi primer año de la secundaria. La trayectoria para llegar hasta aquí no ha sido fácil. Tras la muerte de mi madre, mi vida en la escuela se volvió un desastre. Estaba por terminar la primaria, me mudé, me internaron, y perdí mucho tiempo y tuve que hacer lo que pude para alcanzar el tiempo perdido; sabía que no me podía dejar quedar atrás. A los dos años ya había podido estabilizarme y recuperé el tiempo perdido. ¡Ahora está todo bien!

La única cosa que todavía no he podido hacer es contarle a nadie en la escuela sobre mi situación. Cuando vivía con mi mamá, ella hablaba con la directora y le explicaba los cuidados que tenían que tener conmigo. Ahora que ella no está, nadie ha hablado con los profesores y yo tampoco estoy listo para decirles. Cuando tenemos lecciones sobre el VIH/SIDA, disimulo y me distancio para no levantar sospechas. Tengo miedo de ser juzgado, de no ser aceptado.

Hace poco terminé un noviazgo. No tuvimos sexo ni le conté, no estaba listo para decirle. Fue mi primera novia, una experiencia nueva para mí. Es algo que puedo discutir en el grupo; ahí encuentro mi espacio para hablar sobre la vida, contar esas experiencias y encontrar apoyo.

Estoy seguro que algún día, voy a poder ser más abierto sobre mi condición. No puedo pasar toda la vida escondiéndome de mis amigos, mis compañeros, y, más que nada, de la familia que quiero tener algún día. Tengo certeza que un día voy a encontrar las fuerzas para contárselo a alguien.”

Sobre Youth Aware project – El proyecto, una estrategia de salud, tiene como objetivo ampliar el acceso de los adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años a exámenes de VIH, la retención y administración del tratamiento a personas que ya tienen el virus, y el acceso libre a informaciones sobre la prevención de la contracción. Según el Ministerio de Salud, el número de niños de 15 a 19 años viviendo con VIH aumentó de un 68% entre 2005 y 2015. Entre las edades de 20 a 24 años, el aumento fue de un 47%.

*Nombres fueron omitidos para preservar la identidad de los participantes.