Cómo hablar con tus hijos sobre las vacunas contra la COVID-19

Ayuda a tu hijo a entender cómo funcionan las vacunas

Por UNICEF
Dilan y su mamá Mariangelis en Ecuador.
UNICEF/UNI213987/UNICEF
25 Mayo 2021

Las noticias sobre las vacunas contra la COVID-19 están inundando nuestra vida cotidiana, y lo más natural es que los niños pequeños, que son tan curiosos, tengan preguntas… y muchas. He aquí algunos consejos que te ayudarán a explicar en términos sencillos y tranquilizadores lo que puede ser un tema complejo.

 

1. Asegúrate de que tú misma estás bien informada

Antes de hablar con tus hijos sobre las vacunas para la COVID-19, es importante que tú misma las entiendas. Para ello, un buen punto de partida es la conversación que mantuvimos con el Dr. Mike Varshavski.

>> Lo que debes saber sobre las vacunas de la COVID-19

 

2. Pregúntales y escucha

Invita a tu hijo a que comparta lo que ha oído sobre las vacunas contra la COVID-19, y escucha sus respuestas. Es importante que te involucres de lleno y que te tomes en serio los temores que plantee. Sé paciente; la pandemia y la desinformación han causado mucha preocupación e incertidumbre a todos. Informa a tus hijos que siempre pueden hablar contigo o con otro adulto de confianza (por ejemplo, un profesor) sobre lo que les preocupa.

 

3. Sé sincero con ellos

Los niños tienen derecho a saber lo que está ocurriendo, pero debemos explicárselo de un modo que sea apropiado para su edad. Ten en cuenta que los niños absorben los estados emocionales de los adultos; así que, aunque te preocupe que tu hijo pueda sentirse incómodo, procura no hacerle demasiado partícipe de tus temores. Jugar es una manera muy útil de manejar las emociones difíciles con los niños más pequeños. Si tu hijo parece ansioso, podéis dibujar juntos o explorar sus sentimientos por medio de un juego de simulación.

 

4. Responde a sus preguntas

Aquí tienes algunas respuestas adecuadas para los niños que puedes utilizar para responder a las preguntas que tu hijo plantee sobre las vacunas contra la COVID-19:

¿Qué es una vacuna?

Una vacuna es como un escudo que te protege frente a una enfermedad.

¿Cómo funcionan las vacunas?    

Las vacunas enseñan a tu cuerpo a combatir las enfermedades. Esto lo hacen introduciendo en tu cuerpo un pequeño fragmento del germen –o algo que se parece al germen– que causa la enfermedad de la que necesitas protegerte, de modo que tu cuerpo pueda aprender lo que tiene que hacer para combatirlo. De este modo, si alguna vez entras en contacto con la enfermedad, tu cuerpo sabe exactamente qué hacer, y eso evita que te enfermes.

¿Son seguras las vacunas?

Sí, ¡las vacunas son muy seguras! Millones de niños –¡y adultos!– se vacunan cada año, lo cual les ayuda a protegerse de muchas enfermedades. Cuando nos vacunamos, puede que tengamos fiebre o algunos dolores; pero esto no dura mucho, y en cualquier caso es mucho mejor que contraer la enfermedad. Estos síntomas también demuestran que la vacuna está funcionando y que el cuerpo está generando la protección que necesita para luchar contra la enfermedad.

¿Cuándo me puedo poner la vacuna contra la COVID-19?

Las personas mayores (aquí puedes mencionar a un familiar o un amigo) tienen más riesgo de enfermar a causa de la COVID-19 que los niños; por eso, las vacunas se están administrando en primer lugar a los adultos. Los médicos están probando ahora las vacunas para asegurarse de que funcionan bien también en los niños; y nuestro Ministerio de Sanidad nos informará cuando esté lista la vacuna para los niños. Entretanto, es importante que sigamos protegiéndonos a nosotros mismos y a los demás usando mascarillas, lavándonos las manos y manteniendo la distancia física.

Nota para los progenitores: Los niños no figuran entre los grupos prioritarios de vacunación contra la COVID-19, y esto seguirá siendo así en muchos países del mundo. Se debe a que el objetivo principal es proteger a las personas que corren mayor riesgo de contraer enfermedades graves y de morir debido a la COVID-19; es decir, los ancianos, las personas que padecen otras enfermedades y el personal de salud de primera línea. Antes de vacunar a los niños es necesario vacunar a estas poblaciones.

¡Los pinchazos me dan miedo! ¿Me tengo que vacunar?

Entiendo cómo te sientes, pero ya verás que en un abrir y cerrar de ojos ¡se habrá terminado! Sentirás un pequeño pellizco, y ya está, como con las otras vacunas. Si llega el momento de vacunar a los niños, practicaremos en casa antes de acudir a tu cita, para que sepas exactamente lo que te vas a encontrar. ¡Y después podemos preparar algo agradable para celebrarlo!

 

Recuerda: si no conoces la respuesta, no la supongas. Aprovecha la oportunidad para explorar junto con tu hijo las respuestas. Los sitios web de organizaciones internacionales como UNICEF y la Organización Mundial de la Salud constituyen excelentes fuentes de información. Si tu hijo es mayor, puede aprender muchas cosas participando en La Juventud Opina, una comunidad mundial integrada por jóvenes.