Según consta, al menos 322 niños y niñas han muerto en la Franja de Gaza desde la ruptura del alto al fuego
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NUEVA YORK/AMMÁN, 31 de marzo de 2025 – Desde que se interrumpió el alto al fuego y se reanudaron los intensos bombardeos y operaciones terrestres en la Franja de Gaza, al menos 322 niños y niñas han muerto y 609 han resultado heridos, lo que representa un promedio diario de casi 100 niños y niñas muertos o mutilados en los últimos diez días. La mayoría de estos niños y niñas estaban desplazados y vivían refugiados en tiendas de campaña improvisadas o en viviendas dañadas. Estas cifras incluyen a los niños y niñas que, según fuentes, murieron o resultaron heridos en un ataque perpetrado el 23 de marzo contra el departamento quirúrgico del Hospital Al Nasser, en el sur de Gaza.
La reanudación de los bombardeos incesantes e indiscriminados se suma al bloqueo total de la entrada de suministros a la Franja de Gaza, que comenzó hace ya más de tres semanas. Como resultado, la respuesta humanitaria se encuentra sometida a una fuerte presión, y la población civil de Gaza –especialmente el millón de niños y niñas que viven allí– corre un grave peligro.
“El alto al fuego proporcionó una sensación de seguridad muy necesaria para los niños y las niñas de Gaza, así como un atisbo de esperanza hacia la recuperación. Sin embargo, la infancia ha sido condenada una vez más a un ciclo de violencia mortal y privaciones. Todas las partes deben cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y proteger a la infancia”.
- Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF.
En el transcurso de casi 18 meses de guerra, más de 15.000 niños y niñas han muerto y al menos 34.000 han resultado heridos. Por si esto fuera poco, cerca de un millón de niños y niñas han tenido que desplazarse repetidas veces y se han visto privados de su derecho a obtener servicios básicos.
Al no permitirse la entrada de ayuda a la Franja de Gaza desde el 2 de marzo –lo que representa el período más largo de bloqueo la ayuda desde el comienzo de la guerra–, los alimentos, el agua potable, la vivienda y la atención médica se han vuelto cada vez más escasos. Sin estos suministros esenciales, la malnutrición, las enfermedades y otros problemas de salud podrían multiplicarse, y esto provocaría un aumento de las muertes infantiles por causas evitables.
Las organizaciones humanitarias están trabajando sin descanso para proteger y apoyar a los niños y niñas que se encuentran en estas terribles condiciones, pero siguen enfrentándose a ataques que ya han acabado con la vida de cientos de trabajadores humanitarios y han herido a otros tantos. Estos ataques constituyen una violación del derecho internacional humanitario y ponen en peligro la continuidad de unas operaciones que revisten una importancia crítica y vital para las personas más necesitadas. Pese a los peligros actuales, UNICEF se compromete a seguir prestando el apoyo humanitario del que dependen los niños y las familias para sobrevivir y estar a salvo.
UNICEF sigue exhortando a las partes a que cesen las hostilidades y restablezcan el alto al fuego. Asimismo, es imprescindible permitir la entrada de la ayuda humanitaria y los bienes comerciales a la Franja de Gaza, así como su distribución por todo el territorio. Los niños y las niñas que están enfermos o heridos deben ser evacuados para recibir atención médica. Los civiles –incluidos los niños y niñas y los trabajadores humanitarios– y las infraestructuras esenciales que siguen en pie deben protegerse, y los rehenes deben ser liberados.
UNICEF insta también a los Estados a utilizar su influencia para poner fin al conflicto y garantizar que se respete el derecho internacional humanitario, especialmente en lo relativo a la protección de la infancia. El mundo no puede quedarse al margen y permitir que la matanza y el sufrimiento de los niños y niñas continúen.
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Acerca de UNICEF
UNICEF, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la infancia, trabaja en algunos de los lugares más difíciles para defender los derechos de todos los niños y niñas del mundo, especialmente de los más desfavorecidos. En más de 190 países y territorios, hacemos todo lo necesario para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir, prosperar y desarrollar su potencial.