América Latina y el Caribe: 1 de cada 6 niños y niñas está expuesto a una grave escasez de agua

Un nuevo informe advierte que el cambio climático en el mundo, con un suministro de agua cada vez más escaso y unos servicios hídricos inadecuados, también está cambiando a la infancia y alterando su salud mental y física

13 Noviembre 2023
Una niña recorre en un bote con un oficial de UNICEF luego de un huracán
UNICEF/UN0377672/Billy/AFP-Services
Juana Jennifer Tzoy, 9, y Manuel Moreno de UNICEF, viajan en un bote al lugar en donde se encontraba su escuela en Alta Verapaz, Guatemala.

Ciudad de Panamá, 13 de noviembre de 2023  Según un nuevo informe de UNICEF, 1 de cada 6 niños y niñas –es decir, 27.5 millones – vive ya en zonas expuestas a una escasez de agua elevada o muy elevada en América Latina y el Caribe, y el cambio climático amenaza con empeorar aún más esta situación.

Además, la doble carga de la disminución de la disponibilidad de agua y la insuficiencia de los servicios de agua potable y saneamiento agrava el problema y pone a los niños y niñas en una situación de riesgo aún mayor.

El cambio climático está transformando la infancia, publicado antes de la cumbre sobre el cambio climático COP28, pone de relieve la amenaza que supone para los niños y niñas la vulnerabilidad hídrica, una de las formas en que se dejan sentir los efectos del cambio climático. El informe ofrece un análisis de las repercusiones de los tres niveles de inseguridad hídrica en el mundo: la escasez de agua, la vulnerabilidad hídrica y el estrés hídrico*.

El informe, un suplemento de la publicación de UNICEF sobre el Índice de Riesgo Climático de la Infancia de 2021, también describe muchas otras formas en las que los niños y niñas sufren los efectos de la crisis climática, como las enfermedades, la contaminación atmosférica y los fenómenos meteorológicos extremos como las inundaciones y las sequías. Desde el momento de la concepción hasta la edad adulta, la salud y el desarrollo del cerebro, los pulmones, el sistema inmunitario y otras funciones fundamentales de los niños y niñas resultan afectados por el entorno en el que crecen. Por ejemplo, los más pequeños son más propensos a sufrir los efectos de la contaminación atmosférica que los adultos. Por lo general, respiran más deprisa que los adultos y sus cerebros, pulmones y otros órganos aún se están desarrollando.

En América Latina y el Caribe las fuentes de agua se están agotando rápidamente y, con ello, el bienestar de nuestros niños y niñas. Más allá de pasar sed, un menor acceso al agua también significa peores condiciones de higiene, salud y vida para las familias en general y los niños en particular”, afirmó el Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Garry Conille. “Y en los próximos años, el cambio climático cerrará el grifo del agua aún más rápido en toda la región. El cambio actual en los patrones de precipitaciones, las sequías prolongadas y la falta de inversión en infraestructura resistente al cambio climático inevitablemente coloca a los niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe en el camino hacia una mayor vulnerabilidad”, agregó Conille.

Demasiados niños y niñas -4.8 millones en la región- enfrentan la doble carga de una escasez de agua alta o muy alta y niveles de servicio de agua potable bajos o muy bajos (lo que se conoce como vulnerabilidad extrema del agua), dejando sus vidas, su salud y su bienestar en peligro. riesgo. Es una de las principales causas de muerte entre niños menores de 5 años por enfermedades prevenibles.

El informe muestra que se espera que la demanda de agua en América Latina y el Caribe aumente un 43 por ciento, la segunda región más alta del mundo.

En estas circunstancias, la inversión en agua potable y servicios de saneamiento son una primera línea de defensa esencial para proteger a los niños y niñas de los efectos del cambio climático. El informe advierte que el cambio climático también está provocando un aumento del estrés hídrico, que es la relación entre la demanda de agua y los suministros renovables disponibles.

A pesar de su vulnerabilidad excepcional, a los niños se les ha pasado por alto o se les ha desatendido en gran medida en los debates sobre el cambio climático. Por ejemplo, solo el 2,4% de la financiación para el clima procedente de los principales fondos multilaterales para el clima apoya proyectos que incorporan actividades que tienen en cuenta a la infancia.

En la COP28, UNICEF hace un llamamiento a los dirigentes mundiales y a la comunidad internacional para que tomen medidas cruciales con y para los niños y niñas con el fin de garantizar un planeta habitable mediante las siguientes acciones:  
 

  • Incluir a los niños y niñas en la decisión final de la COP28 y convocar un diálogo de expertos sobre la infancia y el cambio climático.
     
  • Incorporar a la infancia y la equidad intergeneracional en el Balance Mundial.
     
  • Incluir a la infancia y los servicios esenciales resilientes al clima en la decisión final sobre el Objetivo Mundial relativo a la Adaptación. 
     
  • Garantizar que el Fondo de Pérdidas y Daños y los acuerdos de financiación tengan en cuenta a la infancia y que sus derechos se integren en la gobernanza y el proceso de toma de decisiones del fondo.

Más allá de la COP28, UNICEF pide a las partes que tomen medidas para proteger la vida, la salud y el bienestar de la infancia –incluida la adaptación de los servicios sociales esenciales–, capaciten a todos los niños y niñas para que sean defensores del medio ambiente, y cumplan los acuerdos internacionales sobre sostenibilidad y cambio climático, incluida la rápida reducción de las emisiones.

“Para 2050, se espera que la demanda de agua se dispare en casi un 50 por ciento en la región. Nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes serán afectados como nunca antes. Mientras no sean parte de la solución, no se podrán lograr avances para aumentar la resiliencia, la adaptación al cambio climático y el desarrollo sostenible. La elección es simple: o los gobiernos de América Latina y el Caribe se toman en serio la idea de incluir ahora a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en todas las decisiones relacionadas con el clima, o grandes partes de la región se perjudicarán a sí misma y mañana tendrán sed”, subrayó Conille.

 

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Notas para los editores:
 

* Estrés hídrico: Relación entre la demanda total de agua y las reservas renovables disponibles de aguas superficiales y subterráneas. La demanda de agua incluye usos domésticos, industriales, de regadío y ganaderos. Los valores más elevados indican una mayor competencia entre los usuarios.

Escasez de agua: El Índice de Riesgo Climático de la Infancia de UNICEF define la escasez de agua basándose en una medida compuesta del estrés hídrico de referencia, la variabilidad estacional, la variabilidad interanual, el descenso de la capa freática y el riesgo de sequía. Los valores más altos indican una mayor exposición a los riesgos de escasez de agua.

Vulnerabilidad hídrica: UNICEF calcula el índice de vulnerabilidad hídrica basándose en la medida compuesta de la escasez de agua y los niveles de servicio de agua potable. Los valores más elevados indican altos niveles de escasez de agua y bajos niveles de servicio de agua potable.

Contactos de prensa

Sendai Zea
Especialista en Comunicación (Emergencias)
UNICEF América Latina y el Caribe
Teléfono: +507 6821 0843
Correo electrónico: sczea@unicef.org

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