El agua, en peligro

El papel del agua en conflictos de todo el mundo

Por Philippa Lysaght
Una niña carga agua en un campamento de refugiados, Siria
UNICEF/UN067453/Souleiman

30 Agosto 2018

Cuando uno piensa en cómo se luchan las guerras y los conflictos que hay en el mundo, el agua no es lo primero que se le viene a la mente. No obstante, en muchos conflictos, la restricción o el control del acceso al agua puede utilizarse como arma. Ha ocurrido a lo largo de la historia y en todo el mundo. Cuando se corta el suministro de agua de una comunidad, los niños y las familias se ven obligados a depender de agua insegura o a abandonar sus hogares en busca de una nueva fuente. En ocasiones, esto puede llevar a las familias a reducir o racionar sus reservas de agua; otras veces, a beber agua que está claramente contaminada y es, por tanto, peligrosa. Para los niños, las consecuencias pueden ser letales, ya que las enfermedades derivadas del agua y el saneamiento siguen constituyendo algunas de las causas principales de muertes de niños menores de cinco años.

El agua se utiliza como arma de distintas formas, como para atacar a trabajadores e infraestructuras de agua o para denegar el acceso. Otros ejemplos son los siguientes:

  • Ataques a infraestructuras de agua y saneamiento: ya sean intencionados, como cuando se atacan los sistemas de canalización de agua o se derrama cemento en pozos, o involuntarios, como los bombardeos temerarios que se lanzan sin pensar en evitar infraestructuras civiles fundamentales y terminan dañando o destruyendo los sistemas de agua y saneamiento.
  • Detener la circulación del agua: algo que puede hacerse, por ejemplo, apagando las estaciones de bombeo de agua para que se sequen las tuberías o incluso desconectando las redes eléctricas para que las estaciones de bombeo de agua dejen de funcionar.
  • Contaminar el agua: cuando se contaminan las fuentes de agua, el agua se convierte en arma. Esto se hace, por ejemplo, tirando cadáveres humanos o animales a los pozos para contaminar el suministro del agua como táctica para privar a una comunidad de agua segura.
  • Ataques a los trabajadores de los sistemas de agua y saneamiento: los trabajadores humanitarios y locales de todo el mundo suelen estar expuestos al peligro cuando trabajan en conflictos. Muchos sufren ataques, resultan heridos o mueren mientras reparan infraestructuras civiles fundamentales. Solo la amenaza de recibir ataques puede disuadirlos de realizar las labores de mantenimiento o reparación y dejar, como consecuencia, a una comunidad sin agua segura. 
  • Denegar el acceso humanitario: a menudo, en los conflictos, se deniega el acceso a los trabajadores y suministros humanitarios cuando quieren atender a comunidades o llegar a zonas en las que se necesita su asistencia.
Enlace al video en su sitio alojado.
UNICEF
Así es como el agua está siendo usada como arma.

    Pero no siempre se utiliza el agua para hacer daño. Cabe destacar que, en muchos países, así como más allá de sus fronteras, el agua puede ser también un instrumento de paz y colaboración.

    Sin embargo, cuando se atacan los sistemas de agua y se deniega el acceso a agua segura, las repercusiones en los niños son enormes. Sin agua, los niños no pueden sobrevivir. Cuando se ven obligados a depender de agua insegura o contaminada, quedan expuestos al peligro de contraer enfermedades mortales. En tiempos de crisis, cuando los hospitales están abarrotados y los suministros médicos son escasos, la falta de agua segura puede ser tan letal como una bala o una bomba.

    Cuando el agua se utiliza como arma, las vidas de los niños están en peligro.