Proteger a la niñez de la guerra es urgente y una tarea de todos

Es mucho lo que podemos hacer como país para proteger a la niñez de ser reclutada

Tanya Chapuisat
26 Mayo 2023

Deberían estar jugando y estudiando, descubriendo el mundo, aprendiendo matemáticas o ciencias, visitando universos imaginarios a través de la lectura, tejiendo sus afectos y consolidando sus certezas sobre la vida futura. Muchos de ellos, por el contrario, están en la guerra: aprenden del horror, de la sumisión y del miedo, todos los días sus vidas corren riesgos.

Que no deberían ser parte del conflicto armado podría parecer una obviedad innecesaria, pero en Colombia es urgente reafirmarlo una y otra vez: el reclutamiento, este delito atroz que hipoteca la vida de muchos niños, niñas y adolescentes de zonas rurales y urbanas de Colombia, sigue siendo una práctica recurrente usada por todos los grupos armados organizados y que aumenta en el caso de comunidades indígenas y afrocolombianas y las niñas. 

Esta es una de las conclusiones del Estudio de Caracterización sobre niñez desvinculada del conflicto armado realizado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y que presentamos de manera pública recientemente. Este informe, que recopila información entre 2013 y 2022, analizó la situación de 2.181 niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento por parte de grupos armados ilegales, y que han sido atendidos por el Programa de Atención Especializada del ICBF. 

Sabemos que este es un problema de mayor magnitud: el Registro Único de Víctimas reporta 10.134 niñas y niños víctimas de reclutamiento entre 1985 y 2023, pero basados en las cifras de caracterización de los adolescentes atendidos por el ICBF, el estudio nos permite entender causas, perfiles y condiciones de vinculación a los grupos armados para proponer políticas públicas que atiendan la situación. 

Entre las cifras que vale destacar, y que fueron contrastadas con un mismo estudio realizado entre 2007 y 2013, se incluye un aumento de casos de reclutamiento en comunidades étnicas, pasando de un 14% a un 34% en población indígena y de un 12% a un 17% a población afrocolombiana.  Según el estudio, los departamentos que más registraron casos de reclutamiento en este período fueron: Antioquia (13,94%), Chocó (13,25%), Cauca (12,93%), Nariño (10,82%), Caquetá (8,48%), Arauca (5,87%), Meta (5,59%) y Putumayo (5,14) 

La investigación (que está en nuestra página web) muestra también que es mucho lo que podemos hacer como país para proteger a la niñez de ser reclutada o utilizada por grupos armados ilegales. 
 

Tanya Chapuisat, representante de UNICEF Colombia

Priorizar a la niñez y la adolescencia en los distintos acuerdos de paz garantizará también que puedan gozar plenamente de sus derechos.

Tanya Chapuisat, representante de UNICEF Colombia

La infancia con más riesgo de ser reclutada vive en situaciones de alta vulneración a sus derechos, dificultades de acceso a servicios de educación, protección, salud, alimentación y recreación.  El informe destaca la existencia de entornos que exacerban riesgos de reclutamiento, ligados a la pobreza, necesidades básicas insatisfechas, falta de oportunidades y medios de subsistencia, participación en cultivos ilícitos, violencia en el hogar, consumo de sustancias psicoactivas, entre otras. 

Teniendo en cuenta esta información -las tendencias, las regiones, la caracterización y las causas-, urge que trabajemos juntos autoridades, comunidad internacional y sociedad civil para consolidar estrategias integrales para la prevención del reclutamiento, capaces de adaptarse a las coyunturas territoriales y comunitarias de construcción de paz. 

A su vez, los grupos armados tienen que cesar de inmediato estas prácticas que atentan contra los derechos de la niñez y avanzar en procesos de desvinculación de aquellos niños, niñas y adolescentes que se encuentran en su poder. Priorizar a la niñez y la adolescencia en los distintos acuerdos de paz garantizará también que puedan gozar plenamente de sus derechos, regresar de manera segura a sus comunidades en el caso de los que han sido reclutados y desarrollar sus trayectorias de vida alejadas de la violencia y el conflicto armado. 

El reclutamiento es una grave violación a los derechos de la niñez y la adolescencia y quienes son víctimas sufren sus consecuencias durante toda la vida. El reclutamiento de niñez nunca es voluntario. Todos los niños y niñas deben gozar de una vida sin violencia, al lado de sus familias, con acceso a la educación y en comunidad, tienen el derecho a vivir protegidos y a crecer sin miedo.