2025: el año en que la obesidad infantil supera por primera vez a la desnutrición en el mundo

Día Mundial de la Obesidad 2026

Paola M. Pérez
Día  Mundial de Prevención de la obesidad
UNICEF Colombia
04 Marzo 2026
Tiempo de lectura: 4 minutos

Este panorama de malnutrición pone en riesgo la salud y el potencial de la niñez, así como de sus comunidades y naciones.

 

Los entornos alimentarios actuales fomentan hábitos poco saludables que aumentan el riesgo de sobrepeso y obesidad entre niños, niñas y adolescentes. Según el Informe reciente de UNICEF [1] Alimentando el NEGOCIO: como los entornos de alimentos le están fallando a los niños, niñas y adolescentesen 2025, la prevalencia mundial de obesidad en niños y adolescentes en edad escolar superó, por primera vez, a la de la desnutrición[MO1] . Este giro drástico en el panorama de la malnutrición pone en riesgo la salud y el potencial de la niñez, así como de sus comunidades y naciones.

Este fenómeno no conoce fronteras: el incremento del sobrepeso afecta ya a la población infantil y adolescente en todas las regiones del planeta, independientemente de su nivel de ingresos. En el mundo, uno de cada veinte menores de 5 años (5%) y uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 19 años (20%) presentan sobrepeso. América Latina y el Caribe es una de las tres regiones que registran el mayor índice de sobrepeso entre los niños, niñas y adolescentes. En Colombia, el panorama nacional refleja esta crisis global. Según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN 2015), la prevalencia del sobrepeso alcanza al 6,3 % de los menores de cinco años. Esta cifra se intensifica en etapas posteriores, afectando al 24,4 % de los niños entre 5 y 12 años y al 17,9 % de los adolescentes en el país.

A nivel global, los entornos alimentarios poco saludables están impulsando una crisis de malnutrición sin precedentes. Esta problemática no solo fomenta dietas deficientes en nutrientes, sino que agrava la situación en países que aún luchan contra la desnutrición infantil, condición que afecta a las nuevas generaciones en todas las latitudes del planeta.

Actualmente, la infancia y la adolescencia están rodeados de publicidad de productos ultraprocesados en su casa, la escuela y sus espacios de juego. El rápido avance del mundo digital ha dado a la industria un acceso directo para influir en sus hábitos como nunca antes.

Desafortunadamente, la industria, supermercados y tiendas exponen de forma desproporcionada a los niños y niñas a alimentos y bebidas no saludables, fomentando una alimentación dañina y pobre en nutrientes. Esta alimentación no saludable y pobre en nutrientes exacerba el riesgo de padecer todas las formas de malnutrición como: retraso del crecimiento, desnutrición aguda, bajo peso, deficiencias de micronutrientes y sobrepeso y obesidad, así como enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación.

Con el apoyo técnico de UNICEF, Colombia ha liderado políticas clave como el etiquetado frontal para alimentos con exceso de grasas dañinas y azúcares, los impuestos a bebidas azucaradas y la Ley 2120 de 2021. Estos avances son fundamentales para transformar los entornos alimentarios más saludables, especialmente de las niñas, niños y adolescentes.

Hoy, en el marco del Día Mundial de la Obesidad, UNICEF insta a crear entornos saludables para la infancia bajo criterios de absoluta transparencia, protegiendo la salud de las personas y del planeta de forma simultánea. Para esto, UNICEF está comprometida con:

  • Apoyar la creación de leyes para restringir la publicidad digital de sucedáneos de la leche materna y regular el mercadeo de alimentos ultraprocesados. Esta medida busca frenar la promoción inadecuada de productos destinados a lactantes y niños pequeños, priorizando su salud nutricional.
  • Consolidar alianzas que impulsen políticas integrales de producción local de alimentos nutritivos, garantizando su disponibilidad y asequibilidad para la infancia y la adolescencia.  Asimismo, promover acciones conjuntas para transformar los entornos alimentarios de niños, niñas y adolescentes, con especial énfasis en el fortalecimiento de los entornos escolares.
  • Establecer mecanismos que protejan los procesos normativos frente a la injerencia o conflictos de interés de la industria de productos ultraprocesados.
  • Impulsar iniciativas de cambio social que faculten a las familias y comunidades para reclamar su derecho a un entorno alimentario saludable y, por último, fomentar el liderazgo de los jóvenes para que, desde sus experiencias, amplifiquen sus voces y exijan el acceso a opciones nutritivas en escuelas y espacios comunitarios.