Aprender para una paz duradera
Celebramos el papel que la educación desempeña en la paz
Las escuelas son territorios donde se consolidan acciones de verdad, reconocimiento, convivencia y no repetición, y se educa en valores que contribuyen a forjar la paz
Cada 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, una iniciativa proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta sexta edición, se ha adoptado el lema "Aprender para una paz duradera", resaltando la significativa contribución de la educación en la promoción de la paz y el desarrollo.
La paz es no solo un ideal, sino un derecho de todo niño, niña y adolescente, que les permitirá crecer en armonía y tener un desarrollo integral. En el artículo 29 de la Convención de los Derechos del Niño se establece la obligatoriedad del derecho a la educación y que uno de sus propósitos es: “Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia e igualdad (…)”. Las escuelas son lugares donde se consolida el aprendizaje, no solo de las áreas básicas, sino también son los pilares para el ejercicio pleno de la ciudadanía, que contribuyen a forjar el proyecto de vida como aporte a la paz.
En UNICEF buscamos aportar a la construcción de paz desde las aulas, ya que todas las escuelas de Colombia están llamadas a ser territorios de paz. En los años 2022 y 2023 llevamos a cabo el proyecto ‘Enseñar para construir una Colombia en paz desde las aulas’, en alianza con Enseña por Colombia y financiado por la Embajada de Alemania. El objetivo fue promover en las aulas espacios de aprendizaje y reflexión en torno a la verdad sobre las causas y consecuencias del conflicto armado, el reconocimiento, la convivencia y la no repetición.
En el marco del proyecto, se desarrolló un curso virtual sincrónico y asincrónico en el que participaron 1.189 docentes, de 20 departamentos, 145 municipios y 14 ciudades principales, en tres cohortes. Además, 814 instituciones educativas y cerca de 30.000 estudiantes se beneficiaron con el proyecto.
El curso recibió una respuesta positiva, ya que el 92,35% de los docentes expresó un alto grado de satisfacción con la formación recibida. Asimismo, el 96,23% de los docentes indicó haber experimentado cambios en sus conocimientos del Informe Final de la Comisión de la Verdad, y un 92,2% destacó que incorporó apropiadamente herramientas pedagógicas para el trabajo en clase de competencias ciudadanas y hallazgos de la Comisión de la Verdad.
Hablar de paz es una reflexión que convoca e invita a los docentes de todas las áreas. Tal es el caso de Natalia Martínez de 26 años, docente de inglés en un colegio en Mosquera, Cundinamarca, y quien fue una de las que participó en el curso virtual. “Desde mi perspectiva, el trabajo (de enseñar sobre la paz) inicia en las aulas, con los niños, inicia desde que son chiquitos y les enseñamos a gestionar sus emociones y a mediar sus conflictos y los empoderamos para ser líderes”, cuenta Natalia.
Juan Carlos Álvarez, docente de ética y religión en una institución en María La Baja, Bolívar, cree que “(…) está la necesidad imperiosa de enseñarles a los chicos que es posible una paz sostenible en el tiempo para quienes vivimos en Colombia”.
El curso es una herramienta que permitió a los docentes acceder a estrategias puntuales para construir paz desde el aula. Por ejemplo, Natalia que es directora de un grupo de segundo grado, comenta que el curso le dio la idea de incluir un nuevo rol para los estudiantes de su salón: “Ellos están en una etapa en la que están aprendiendo hábitos y tienen roles desde distintas tareas. Ahora tenemos un mediador de paz, que es una persona que escucha a ambas partes cuando hay un conflicto y les brinda su perspectiva para resolver esta situación. Esta figura ha funcionado un montón (…) y es un llamado importante al reconocimiento de emociones”.
Por su parte, Juan Carlos comparte que junto a un grupo de estudiantes de décimo, elaboró una propuesta llamada “El árbol de la convivencia”, que busca hablar de los roces y malos tratos que algunos estudiantes viven en la institución y que es debajo de ese árbol donde se construye una propuesta de paz, que sigue caminando: “Este es un proyecto a largo plazo, los resultados en educación es a muchos años, cambiar las mentalidades colectivas no es fácil y también cambiar las mentalidades donde estamos inmersos”.
En total, 160 niños, niñas y adolescentes pertenecientes a 29 instituciones educativas de 21 municipios del país, llevaron a cabo 32 iniciativas de paz. Con el acompañamiento de sus docentes, estos estudiantes desarrollaron propuestas para la resolución de conflictos en el aula, destacándose que 4 de ellas fueron ganadoras en un concurso. Las iniciativas premiadas son de Bogotá, Ciénaga, Medellín y Riohacha.
El fomento de iniciativas para la resolución de conflictos en los entornos educativos fue una herramienta necesaria para aplicar los conocimientos adquiridos en el curso desde la creatividad y la participación activa de estudiantes. Además, permitió iniciar procesos de largo aliento en las instituciones educativas al fortalecerse los liderazgos estudiantiles así como los proyectos de aula y los proyectos institucionales.
Es de destacar que 778 estudiantes beneficiarios del proyecto participaron en una encuesta, revelando que el 76,5% de ellos experimentó mejoras en sus conocimientos y capacidades, especialmente en la comprensión y el diálogo sobre los Hallazgos y Recomendaciones.
Este resultado positivo se atribuye también a las dos guías pedagógicas diseñadas para los niveles de primera y bachillerato. Estas guías fueron elaboradas para que los docentes tuvieran a la mano estrategias y actividades que los apoyaran en el diseño de espacios para el aprendizaje y la construcción de paz con sus estudiantes. De este modo, las guías contribuyeron a complementar y consolidar la ruta de intervención pedagógica establecida en el proceso de formación y acompañamiento a los docentes bajo el enfoque de competencias ciudadanas.
En el Día Internacional de la Educación, reiteramos que la paz se puede construir desde las aulas, con el fortalecimiento de conocimientos para una lectura crítica de los contextos, capacidades para la resolución pacífica de conflictos y la formación de otros valores necesarios para forjarla. La paz también se construye con la reflexión sobre las causas de la guerra, el conocimiento y divulgación de la verdad, que permitan cambios en actitudes, patrones y percepciones para que hechos victimizantes del pasado no se repitan.
Maestros como Natalia y Juan Carlos son solo un ejemplo de cómo pueden promoverse acciones y reflexiones de paz, reconciliación y contribución en el fortalecimiento del legado de la Comisión de la Verdad entre los estudiantes en diferentes regiones de Colombia. Además, destacamos la labor de otros docentes del país que, desde sus saberes, implementan estrategias para generar entornos de sana convivencia y formar ciudadanos que abracen el respeto, la diversidad, la igualdad y la empatía, como pilares de una sociedad justa y pacífica.
En esta celebración especial del Día Internacional de la Educación extendemos la invitación a los docentes del país para que participen en la formación del curso ‘Enseñar para construir una Colombia en paz desde las aulas’. Acceda al curso en este enlace.
El curso fue adaptado de manera que sea accesible, autónomo y asíncrono, permitiendo a los docentes llevar a cabo la formación de acuerdo con su disponibilidad. Lo invitamos a ver aquí los videos promocionales del curso.
De esta forma, al unir nuestros esfuerzos, contribuiremos de manera colectiva a "aprender para una paz duradera", tal como lo propone el lema de esta sexta edición del Día Internacional de la Educación.