Agua y saneamiento, un derecho de cada infancia sin importar dónde se encuentren.
La gestión comunitaria es clave para garantizar el derecho de los niños, niñas y adolescentes al agua y al saneamiento en territorios vulnerables.
Colombia, pese a ser un país rico en recursos hídricos, sigue presentando grandes desigualdades en el acceso a agua limpia. Esto es especialmente crítico en zonas rurales, donde menos hogares y escuelas cuentan con acceso permanente a agua limpia y opciones de saneamiento básico. Actualmente existe una brecha en ambos servicios para al menos 351.208 personas, de acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2018. La gestión comunitaria, con modelos probados, no sólo es una forma de salvar vidas sino de impulsar el desarrollo.
A propósito del encuentro ‘La Gestión Comunitaria del Agua y el saneamiento básico en Colombia: una política para la justicia ambiental y social’, organizado por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, UNICEF reafirma su compromiso con la implementación del Decreto 0960 de 2025 para promover una respuesta efectiva a las comunidades en contextos de alta vulnerabilidad de violencia, migración y desastres climáticos, para que ningún niño o niña se quede atrás. Para alcanzar esta meta es fundamental el fortalecimiento institucional, la coordinación intersectorial y la participación comunitaria.
Además de mejorar la salud y nutrición de la infancia y adolescencia, el acceso a agua y saneamiento básico es fundamental para el desarrollo social de las comunidades. Tener agua limpia, de fácil acceso y entornos seguros para una buena higiene evita enfermedades, disminuye costos de tratamientos médicos, evita la deserción escolar y ayuda a mitigar riesgos de exposición a violencias que experimentan niñas, niños, adolescentes y adultos al caminar largas distancias para recoger agua.
La experiencia de UNICEF, sus socios e instituciones locales y nacionales deja lecciones aprendidas y buenas prácticas que pueden ser replicadas para garantizar el derecho al agua y saneamiento básico a todas las niñas, niños y adolescentes y sus comunidades, así como la identificación de los principales desafíos como el monitoreo técnico, la resiliencia ambiental y la asociatividad comunitaria.
- Las comunidades deben ser protagonistas en la provisión y sostenibilidad del agua y saneamiento básico en territorios rurales y vulnerables, donde la cohesión social y el conocimiento local pueden garantizar la continuidad y sostenibilidad de los servicios, en pro de la salud, bienestar y supervivencia de más niños, niñas y adolescentes.
- La implementación exitosa del Decreto 0960 de 2025 depende del fortalecimiento institucional, la coordinación interinstitucional, la reglamentación complementaria y la participación activa de las comunidades afectadas por violencia, migración y eventos climáticos.
- Más que servicios, el agua limpia y el saneamiento básico se reconocen como un derecho fundamental que debe garantizarse y priorizarse, en las comunidades que históricamente han quedado por fuera de la cobertura a la que sí se tiene acceso en las grandes ciudades.
- Avances y enfoques diferenciales: experiencias como el programa Ayana’ajirawaa en La Guajira, implementado por UNICEF y la Fundación Halü desde 2021, muestran que la inclusión de enfoques de género, etnicidad, infancia y protección social fortalece la gobernanza comunitaria y promueve modelos sostenibles, escalables e inclusivos.
- Retos clave para la sostenibilidad: Se requieren mecanismos de monitoreo técnico de la calidad del agua, estrategias de resiliencia frente a la escasez y sequías, y procesos de asociatividad entre comunidades para mejorar la gestión comunitaria, garantizar acceso equitativo y consolidar la justicia ambiental y social.
La desigualdad en acceso sigue afectando a la infancia
En Colombia, de acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2018, existen al menos 81 municipios en 18 departamentos donde más del 80 % de los hogares utilizan fuentes de agua no mejoradas (agua lluvia, fuentes de agua dulce, entre otras), y al menos 18 municipios en 7 departamentos donde el saneamiento no mejorado afecta a más del 80 % de los hogares.
- Los departamentos con mayores brechas en el acceso al agua son Chocó, La Guajira, Nariño, Córdoba, Cauca, Bolívar, Putumayo y Guainía.
- Los que presentan mayores brechas en saneamiento son La Guajira, Vichada, Chocó, Nariño, Amazonas y Guainía.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud, al considerar las tasas por cada 100.000 habitantes de enfermedades y episodios de salud asociados al uso del agua sin tratar, en 2024 la desnutrición en niños y niñas menores de 5 años y las afectaciones por eventos relacionados con desastres y conflicto armado, el panorama resulta especialmente crítico en al menos 12 municipios del país: Alto Baudó, Bojayá, Istmina, Lloró, Medio Baudó, Medio San Juan, Quibdó y Sipí en Chocó; El Charco y Roberto Payán en Nariño; Valle del Guamuez en Putumayo; y Tarapacá en el Amazonas.