Celebramos el poder de las niñas
Día Internacional de la Niña 2024
Cada 11 de octubre, se conmemora el Día Internacional de la Niña. Es una fecha para reconocer a las niñas de todo el mundo, amplificar sus voces, acciones y liderazgo y concientizarnos del rol y responsabilidad que tenemos en la eliminación de las violencias que ellas sufren, la reducción de las brechas de género que implican desventajas para ellas y, que así, puedan tener el apoyo necesario para alcanzar todo su potencial y desarrollar todas sus capacidades: #ElPoderDeLasNiñas.
El poder de las niñas, una iniciativa de UNICEF Colombia que, en el marco del Día Internacional de la Niña, busca destacar la voz y el liderazgo de jóvenes que están generando cambios en sus comunidades.
En Colombia, las niñas enfrentan grandes barreras para tener un pleno desarrollo que garantice el goce efectivo de sus derechos, agravado por situaciones de pobreza y por roles de género reforzados históricamente en la familia, las comunidades y la escuela. Asuntos como el embarazo adolescente, las uniones tempranas y el matrimonio infantil, el trabajo de cuidado no remunerado, la falta de acceso a la salud menstrual y la violencia sexual contra ellas, limitan su autonomía y agencia para construir sus proyectos de vida
Este año, #ElPoderDeLasNiñas cuenta las historias de Mairy, Ana, Valentina, Yuliana, Gabriela y Yuliza, quienes lideran iniciativas de transformación en sus comunidades a lo largo del país, en escenarios desafiantes donde destacan, abriendo el camino para la inspiración, la participación y el empoderamiento demás niñas, niños y adolescentes. Ellas desafían los roles tradicionales impuestos y lideran escuelas de fútbol, de robótica, se destacan en la participación política y la construcción de paz, enseñan a otras sobre el poder, el cuidado y la protección de sus cuerpos y la salud menstrual. También encuentran su voz para, a través de expresiones artísticas como el rap, contar sus historias y reflexionar sobre los temas que las preocupan. Estas niñas nos muestran su verdadero poder, a través de historias inspiradoras que muestran que, con el apoyo de familias, amigas, comunidades y de su entorno, pueden convertirse en referentes positivos y abrir un camino para otras niñas sin importar dónde estén o cuáles sean sus sueños.
Algunos datos sobre la situación de niñas y adolescentes en Colombia:
Sobre salud mentrual
Las niñas y adolescentes hacen parte del 33% de la población colombiana que menstrua. Muchas de ellas aún usan métodos inseguros para manejar su menstruación debido a la falta de acceso a productos adecuados y a dificultades económicas para comprarlos. Además, no acceden a la educación menstrual, a baños seguros y ambientes propicios para la vivencia de la menstruación. Esta desigualdad afecta no solo sus derechos sexuales y reproductivos, sino también su acceso a la educación, participación, protección, trabajo y una vida digna. La gestión adecuada de su salud menstrual es crucial para garantizar sus derechos.
Datos tomados de: DANE (2022). Nota Estadística “Menstruación en Colombia”.
Sobre embarazo
A septiembre de 2024 se habían presentado 20.513 nacimientos en mujeres adolescentes de 15 a 19 años y 1.009 nacimientos en niñas de 10 a 14 años a nivel nacional, estos últimos son producto de la violencia sexual que se ejerce hacia ellas. El embarazo a temprana edad es la consecuencia de las barreras que enfrentan las niñas, especialmente aquellas en situación de pobreza, para permanecer en el sistema educativo, acceder a información oportuna sobre su sexualidad, desarrollarse en entornos que promuevan su autonomía, vivir en entornos seguros que no las violenten y que restrinjan sus proyectos de vida a la maternidad.
Datos tomados de: Ministerio de Salud, fuente y fecha de consulta: EEVV.DANE.SISPRO.Minsalud, septiembre 2024 (2023 - 2024 : Información preliminar).
Sobre pobreza y trabajo de cuidado
En 2022, cerca de 206 mil niñas dejaron de ir a la escuela. Las condiciones socioeconómicas en las que se encuentran las niñas y adolescentes generan dificultades de acceso y permanencia en el sistema educativo, limitan sus oportunidades de desarrollo y generan riesgos de protección. Son las niñas y adolescentes quienes asumen la mayor carga de trabajo en el hogar, en lugar de ir a la escuela y disfrutar de su tiempo libre. En2022, 793 mil niñas entre 5 y 17 años realizaban tareas de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado por más de 15 horas a la semana (Nota estadística Trabajo infantil en Colombia. DANE, 2023). Según la ENUT, 8 de cada 10 mujeres (en comparación a 6 de cada 10 hombres) entre los 10 y 17 años se dedican al trabajo doméstico o cuidado no remunerado en el país.
El embarazo a temprana edad tiene impactos socioeconómicos en la vida de aquellas que tuvieron su primer hijo/hija durante la adolescencia, ya que reciben en promedio 24% menos ingresos laborales que aquellas quienes tuvieron su primer hijo/hija en la edad joven adulta (UNFPA, 2020).
Sobre matrimonios infantiles y uniones tempranas
El Censo 2018, permitió establecer que en Colombia 34,774 niñas entre 10 y 14 años y 305,312 adolescentes entre 15 y 19 años indicaron haber estado casadas o en unión. Entre 2016 y 2021, se registraron 2.051 matrimonios civiles con menores de edad. Estas uniones tempranas interrumpen la educación de las niñas, están expuestas a la violencia de género, a embarazos y maternidades tempranas, y afectan el desarrollo integral de las niñas y adolescentes. “Las niñas tienen derecho a soñar, a elegir su futuro y a prosperar. Acabar con el matrimonio infantil capacita a las niñas para tomar decisiones sobre sus propias vidas, impulsadas por su visión y sus aspiraciones.”
Datos del Censo 2018 muestran que el 73% de los casos en los que las niñas de 10 a 14 años que eran pareja de un jefe de hogar estaban unidas con hombres que tienen 20 años o más. En cuanto a las adolescentes que tenían entre 15 y 19 años y que indicaron estar unidas, el 88% de los casos están unidas con hombres que tenían 20 años o más. Estar en una unión temprana o en un matrimonio infantil representa desventajas para las niñas y adolescentes ya que se enfrentan a relaciones desiguales de poder que limitan su autonomía y agencia.