Bianca, y su historia de cómo emprender sin límites

Con 18 años, es cofundadora de Ecotire, un proyecto que crea productos a partir del caucho reciclado buscando generar un impacto social y ambiental positivo.

UNICEF Uruguay
Adolescente, con neumáticos de fondo, sonriendo a cámara
UNICEF/Uruguay/2020/Ikusi
10 Diciembre 2020​

Bianca Graña tiene 18 años y es oriunda de Palmitas, un pueblo a 40 kilómetros de Mercedes, Soriano. En 2019, mientras cursaba administración de empresas en la UTU, conoció a Lucía y María, con quienes se embarcaría en el proyecto “Ecotire”. 

“Nosotras creamos el proyecto el año pasado dentro de la UTU, queríamos que nuestra empresa ayudara a la población, tuviera un impacto social, y a la vez ayudara a bajar la contaminación ambiental.”

Bianca

En esta búsqueda, identificaron el desafío que enfrentan las personas con discapacidad visual al querer movilizarse en espacios públicos o privados. “El no contar con una referencia, ni un camino guía dentro de las ciudades provoca que su movilidad dependa de otras personas o que el movilizarse por sus medios se transforme en algo peligroso e inseguro”, explica Bianca. 

La solución que encontraron consiste en la fabricación de baldosas podotáctiles, es decir que tienen una señalización mediante la cual las personas con discapacidad visual pueden reconocer con el bastón, o pisando, por dónde van. La selección de la materia prima que utilizan es el otro aspecto clave del proyecto: las baldosas se fabrican utilizando caucho reciclado proveniente de neumáticos fuera de uso, lo cual ayuda a reducir el impacto de esos desechos, y sus consecuencias en el ambiente y la salud.

UNICEF/Uruguay/2020/Ikusi

Estas baldosas podotáctiles tienen como objetivo generar caminos para guiar a las personas con discapacidad visual y promover su autonomía. El proceso de fabricación de baldosas comenzó con la recolección de neumáticos y su trituración, en una planta de reciclaje que colaboró con el caucho para investigar y prototipar. Luego de varias pruebas y mejoras, cuando lograron las baldosas con la densidad y resistencia deseada, contactaron a la escuela pública n.°198 de Montevideo, adonde asisten niños y niñas con discapacidad visual, y otras discapacidades, para instalarlas y testearlas.  

Adolescente (Bianca) con tapabocas, mostrándole a niño con discapacidad las partículas de caucho con las que fabrican las baldosas.
UNICEF/Uruguay/2020/Ikusi

La escuela no contaba con ningún tipo de señalética. La instalación de las baldosas permitió a sus 54 alumnos y alumnas identificar fácilmente el camino desde los salones hasta el gimnasio. “Ellos nos explicaron que sintieron la diferencia del material al pisar y se sintieron seguros, les sirvió como referencia”, contó Bianca.  

Natalia Ureta, maestra de la escuela, se mostró muy agradecida con el proyecto. “Al tener esa guía van a poder acceder fácilmente al gimnasio que está en el fondo, a la parte del juego que también está en el fondo, que de otra forma necesitan una persona que los acompañe hasta esos lugares. Les va a dar independencia”, explicó.  

Debido a esta buena experiencia, próximamente estarán realizando otras instalaciones, como por ejemplo una alfombra antideslizante en la rampa en un centro de rehabilitación ecuestre de Mercedes, al cual concurren 60 personas con diferentes discapacidades motoras e intelectuales.  

Bianca y sus compañeras continúan realizando pruebas para la fabricación de otros productos a partir de caucho reciclado, para ofrecer a diversos sectores industriales. Esto les permitirá concretar su proyecto con un modelo de negocios de subsidio cruzado, lo que implica desarrollar una línea de productos que genere ganancias, con foco en distintos sectores, y permita subsidiar la producción de baldosas podotáctiles para que las instituciones y espacios que atienden a personas con discapacidad visual puedan acceder a ellas sin costo. 

Ser parte del proceso de Generación sin Límites, el concurso de innovación social con foco en los jóvenes impulsado globalmente por UNICEF, fue para Bianca un gran logro y un desafío: “sin dudas nos aportó mucho conocimiento, nos hizo conocer personas increíbles, empresas maravillosas que nos ayudaron a lo largo de nuestro camino y siguen ayudando actualmente. Nos aportó mucha información valiosa que no teníamos, no la sabíamos, y gracias a ellos pudimos crear esta nueva baldosa”, comentó.  

“Nuestra motivación es poder cooperar en el bienestar de las personas con discapacidad, darles las herramientas para que puedan tener las mismas oportunidades que todos y todas, pero además nos incentiva poder motivar a otros jóvenes a impactar positivamente, a no tener miedo, a buscarle solución a problemáticas y emprender sin límites”

Bianca