Qué es la pubertad: cambios en mujeres y varones
La pubertad es una etapa muy importante que marca el comienzo de la adolescencia, el cuerpo empieza a mostrar señales de cambio visibles e invisibles y esto produce temores, transformaciones y dudas a nivel personal y familiar.
Entre los 9 y los 12 años para las niñas y los 12 y 14 para los varones, las personas llegan a la pubertad, una etapa que implica alcanzar la madurez sexual y marca el comienzo de la adolescencia. El desarrollo es tal que viene acompañado de un crecimiento físico muy marcado que puede hacerlos sentir torpes o hasta incómodos con su propio cuerpo. A todo eso se le suma que los cambios que se experimentan suelen generar miedo y confusión no solo en mujeres y varones, sino también en sus familias.
El ritmo de desarrollo varía de persona a persona y puede suceder de golpe o progresivamente. De hecho, al principio la pubertad pasa desapercibida y solo se hace notoria cuando la producción de hormonas alcanza determinado nivel. Más allá de la velocidad con la que se hagan notorios, lo fundamental es acompañar en la aceptación esos cambios, algo clave para el desarrollo de la personalidad de los y las jóvenes, ayudando a integrar las novedades del cuerpo.
Primeros signos de la pubertad
La producción de hormonas sexuales -estrógenos en mujeres y testosterona en varones- acentúa los rasgos que diferencian a uno del otro. Por eso el desarrollo también varía.
En varones el desarrollo y maduración sexual implica el crecimiento de los testículos y el pene y la aparición de vello en las axilas, en la cara y en el pubis. Es común notar cambios en la voz, que en la pubertad se estabiliza y se torna más grave. También se ensanchan la espalda y los hombros, entre otros músculos, y comienzan las primeras eyaculaciones que vienen de la mano de la producción de espermatozoides. Las primeras señales de maduración sexual en varones son las “poluciones nocturnas”, eyaculaciones que ocurren cuando duermen.
En mujeres el primer signo suele ser que aumenta el tamaño de las mamas y aparece vello en el pubis y en las axilas. La forma del cuerpo se acentúa ya que las caderas se ensanchan y redondean. El clítoris y los labios vaginales aumentan de tamaño y se produce la primera menstruación, que viene de la mano de la maduración de los óvulos. Estos cambios llevan su tiempo: pueden pasar algunos años entre que comienza el desarrollo mamario y la primera menstruación.
Tanto mujeres como varones aumentan de tamaño, el famoso “estirón”. Los varones pueden presentar un crecimiento mamario que se detiene al cabo de unos meses, a diferencia de lo que sucede con las mujeres.
Cambios más allá de lo físico
Los cambios en el cuerpo vienen acompañados de nuevas expresiones emocionales. Les puede ser difícil acostumbrarse a sus nuevos cuerpos, suelen ponerse más sensibles y vulnerables. Es esperable que manifiesten sentimientos de vergüenza, que no les gusten sus nuevas proporciones y formas corporales, que se comparen con amigos o compañeros y que la aceptación o rechazo de sus pares influya en su autoestima y seguridad.
Algunos cambios emociones esperables:
- Nuevos intereses
- Les gusta llevar la contra o ponerse tercos
- Reaccionan de formas no esperadas
- Hablan muy poco
- Tienen cambios de humor
¡A tener en cuenta! Todo cambio genera inseguridad y temor por lo que es importante que el entorno acompañe este momento y comprendan que es mucho más que empezar a verse de manera diferente: es dejar atrás la niñez y abrirse al bello y difícil mundo adolescente.