Uso intensivo de redes sociales y adolescencia antes de tiempo
Conocé los efectos de la exposición temprana a contenidos y riesgos en internet
Primero lo primero: la adolescentización
Cuando niños y niñas son expuestos a temas y comportamientos que típicamente corresponden a una etapa más madura, como la adolescencia, hablamos de “adolescentización”. Este fenómeno está muy relacionado con el uso intensivo de pantallas y redes sociales. Puede llevarlos a usar una jerga distinta, comportarse de forma rebelde, adoptar una apariencia inapropiada para la etapa, tener charlas sobre temas sexuales o de consumo de sustancias. Es preocupante ya que no están emocional y cognitivamente preparados.
El ABC de los riesgos que trae la exposición temprana
A - El grooming es una forma de abuso sexual en la que una persona adulta genera un vínculo de confianza con un niño, niña o adolescente a través de internet para manipularlo y abusar de él o ella, muchas veces alejándolo de su familia o entorno. El groomer (abusador) no siempre crea un perfil falso y por lo general se presenta como alguien que da buenos consejos o escucha con atención. La cercanía favorece que la víctima no sospeche de sus intenciones. A menudo el grooming incluye el pedido de fotos, videos o confesiones privadas; otras veces se pide un encuentro personal. Puede ocurrir que el groomer en algún momento exija algo que el niño, niña o adolescente no acepte y, para lograr su cometido, lo amenace o extorsione.
B - El sexting es el envío de fotos o videos eróticos o sexuales a través de medios digitales. La difusión sin permiso es una forma de violencia de género que afecta que mayormente a las mujeres, y en Uruguay se penaliza con penas de prisión. Es fundamental que la responsabilidad recaiga en quienes hacen circular las imágenes, no en quienes las envían. Para prevenir y cuidar a los adolescentes de no caer en esto conviene mantener dispositivos y cuentas protegidas y hablar abiertamente en casa sobre los riesgos.
C - La cosmeticorexia es un fenómeno asociado al interés excesivo por tratamientos de belleza y cuidado facial en la infancia y pubertad, impulsado por el uso temprano de redes sociales y plataformas. A menudo allí se promueve una cultura de estética que lleva a reemplazar juguetes por rutinas de maquillaje, pero no de manera lúdica, sino como imitación de adolescentes, adultas o influencers. Es preocupante porque la asociación temprana entre belleza y felicidad afecta la autoestima, y resulta clave que las personas adultas propongan alternativas y ayuden a resignificar los mensajes que llegan desde redes.
Zoom in: el poder de los influencers
Para comprender la adolescentización de la infancia debemos hablar de los y las influencers. Por un lado, funcionan como modelos a seguir porque adoptan una imagen basada en expectativas muchas veces inalcanzables. Por otro lado, se presentan de un modo espontáneo y sin preparación, lo que les da un tinte de naturalidad. Es importante que los adultos sepan que los y las influencers generan modelos de consumo y de vida a menudo desaconsejados durante la infancia, y que las redes están diseñadas para promover un mayor tiempo de permanencia y exposición a esos contenidos.
Todo lo que no y todo lo que si
La adolescentización temprana suele tener efectos negativos en el desarrollo emocional y social de niños y niñas. Puede ocurrir que reemplacen actividades propias de la infancia, como el juego simbólico, por prácticas asociadas a la adolescencia, como el cuidado estético o el uso de maquillaje.
A su vez, puede llevarlos a adoptar comportamientos de riesgo asociados con la adolescencia, como la búsqueda de sensaciones fuertes o la exposición a desafíos virales, retos físicos o contactos inapropiados.
Una forma de proteger a los niños, niñas y adolescentes es conocer las configuraciones de las redes que ellos más usan. Los padres y madres deben saber cuándo las cuentas que usan son privadas o públicas, cuándo pueden recibir mensajes de personas que no son sus seguidores, si la red limita contenido delicado que les muestra, si hay alguna especificación para etiquetar o añadir publicaciones a historias de otros, y si es posible elegir la configuración para un control de comentarios o límites de tiempo.
Te paso un pique: acompañarlos y guiarlos
Es vital generar espacios de diálogo para que niños, niñas y adolescentes se sientan seguros para hablar sobre sus experiencias online. Primero, asegurarse de que comprendan la importancia del consentimiento en todas las interacciones digitales. Si ocurre una situación de difusión de imágenes, grooming o algo que los haga sentir incómodos, es crucial apoyar a quien sufre sin culpabilizar.
Debemos explicarles que compartir, comentar o reaccionar a publicaciones ofensivas refuerza el acoso, incluso si lo hacen “sin mala intención”; animarlos a denunciar contenido inadecuado en las plataformas, una acción sencilla pero poderosa. También podemos alentarlos a enviar un mensaje privado de apoyo a quien sufre hostigamiento, como: "Estoy aquí si necesitas hablar". Si el acoso ocurre en un grupo o chat, pueden sugerir frases para que sus hijos e hijas respondan, como: "Esto no está bien", o "¿Por qué no dejamos este tema?".
Y, por último, aclararles que involucrar a una persona adulta no es “delatar”, sino ayudar, y que puede animarlos a hablar tanto si son víctimas como si presencian una situación de acoso. Estas conversaciones pueden formar parte de los acuerdos familiares que cada hogar construye para acompañar la vida digital de niñas, niños y adolescentes.