Reyes Ramírez tiene 27 años y ya es Apu, es decir, la máxima autoridad de la comunidad Libertad. Para llegar hasta donde él vive se debe partir desde la ciudad de Yurimaguas, ubicada al nororiente del Perú en la región Loreto, en un bote que surca las aguas del río Huallaga cruza por el Marañón en un viaje de 10 horas, donde por momentos parece que entre el río y el cielo solo hay un frondoso bosque que los separa.
Pero esa belleza que acompaña al viajero puede volverse una pesadilla para los pobladores indígenas y mestizos que viven a la orilla de los ríos. Lluvias intensas, desbordes que los dejan totalmente inundados, que convierten sus cultivos en pérdidas, el agua que entra a las escuelas y destruye el mobiliario, que se empoza en el centro de salud e impide la atención y llega a malograr equipos. Una realidad que los hace vivir en una emergencia permanente. Reyes Ramírez, el Apu, nos cuenta:
Los efectos de las lluvias intensas y de las crecidas de los ríos impacta directamente en la salud de los más vulnerables: las madres gestantes y los niños y niñas. Es por eso que cuando el Apu Ramírez fue invitado a participar del taller para conformar el Comité de Sistema de Alerta Temprana Multirriesgo Comunitario fue el primero en llegar al taller. Este se desarrolló gracias a un acuerdo entre UNICEF, el gobierno local y el apoyo decidido de la Unión Europea, quienes han empezado a capacitar a los miembros de 15 comunidades que padecen de estas emergencias.
Laura Campos Guevara, directora y profesora del centro educativo de la comunidad Libertad afirma que estas clases son de gran utilidad para aprender a enfrentar los peligros que enfrentan comunidades como la suya:
El Apu Ramírez afirmó:
El croquis es un mapa elaborado por los propios pobladores donde colocan la ubicación de sus casas, el centro de salud, la escuela, los caminos que tiene la comunidad, la plaza principal, las aledañas y señalan en qué casas viven niños, niñas, adolescentes, madres gestantes, adultos mayores y personas con alguna discapacidad. De esa manera pueden reconocer rápidamente quienes necesitan ayuda con mayor prontitud.
En el taller aprendieron sobre el uso de dos herramientas que tienen que colocar en la comunidad. La primera es el Pluviómetro, un equipo sencillo que se coloca en el pueblo y determina los milímetros de agua de lluvia que cae por centímetro cuadrado. De esta manera, al conocer la intensidad de la lluvia, se pueden prevenir inundaciones. El segundo es el Limnímetro, una especie de regla grande que tiene tres colores: verde, anaranjado y rojo. Estas reglas se colocan en diferentes puntos de la comunidad y cuando crece el río o cuando la lluvia se torna intensa y el agua llega al color anaranjado, se activan las alarmas de los responsables del Sistema de Alerta Temprana, encabezados por el Apu y aplican las medidas de evacuación para las personas y el retiro de los equipos y mobiliarios del centro de salud y de la escuela.
Si bien el equipo está liderado por el Apu, lo conforman también, el teniente gobernador, los líderes religiosos, las madres de familia encargadas del comedor comunitario, la directora de la escuela y el responsable del centro de salud.
Los talleres realizados con el apoyo técnico de UNICEF y de la Unión Europea han causado un cambio en la manera que tienen las autoridades locales y comunitarias de hacerle frente a las emergencias que viven de manera recurrente. Como lo dice el Apu Ramírez, un líder que mira a su comunidad con esperanza: