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“La primera vez que puse en práctica el enfoque de CDI (Cuidados para el Desarrollo Infantil) fue con Rafael, un bebé prematuro que llevaba ocho meses ingresado, pues tuvo retraso del crecimiento durante el embarazo. Entonces, comencé a estimularlo con juguetes del kit de CDI, y cuando su mamá venía a cuidarlo, también se integraba a las actividades. Rafael empezó a ganar peso, a moverse más, en ese momento me di cuenta de que era valioso este enfoque y que la clave era integrar a la familia”, recuerda Carolina de Álvarez, responsable del área de neonatos y la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Bloom, en San Salvador.
Agrega que desde que el hospital adoptó el enfoque de CDI, su aplicación ha sido sistemática porque ahora padres, madres y cuidadores también lo aplican en casa.
“Empezamos a orientar y capacitar a los padres y madres con juguetes que son fáciles de hacer, les explicamos cómo hacerlo y ahora los bebés reciben estimulación tres veces al día. Vi fortalecida la integración familiar, me encantó ver a mamá y papá comprometidos con la recuperación de su bebé, porque no es solo el médico, la enfermera y la terapeuta, somos todos”.
- Carolina de Álvarez, responsable del área de neonatos y la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Bloom, en San Salvador.
Carolina resalta que cuando no se aplicaba este enfoque era más difícil que un niño o niña que estuviera en cuidados intensivos fuera trasladado al área de neonatos porque neurológicamente no estaban preparados. Sostiene que la implementación de CDI ayudó en gran medida a la mejoría de bebés, y a sus familias.
El objetivo es explicar a padres, madres y cuidadores la importancia de la estimulación por parte de la familia para brindar un estímulo multisensorial completo al bebé. Por ejemplo, cómo pueden ayudar a su bebé a succionar tempranamente para la lactancia materna, y la relevancia del apego.
Para Carolina, la continuación y expansión de las capacitaciones en CDI ayudan a que las familias tengan un conocimiento que pueden aplicar de generación en generación. “El niño o niña que ha recibido amor lo puede reproducir”.
Fortalecer las habilidades de CDI y la crianza en las familias contribuye a mejorar el estado nutricional, el crecimiento y desarrollo de niñas y niños. Por esta razón el apoyo que Kimberly Clark proporciona a los programas de Desarrollo Infantil en El Salvador ha sido valioso, y ha permitido llegar a más de 400.000 niños, niñas y sus familias a través de intervenciones coordinadas con el Ministerio de Salud y el Despacho de la Primera Dama. Además, dar formación en CDI a 5,000 personas de los sectores de salud, educación, protección, la academia y organizaciones basadas en la fe, para amplificar las prácticas de estimulación temprana, y crianza respetuosa y afectiva
“El enfoque de CDI nos ha demostrado que el juego, la comunicación y el afecto es lo principal para ayudar a niños y niñas a salir adelante”, concluye la terapeuta.
Kimberly Clark, a través de un acuerdo de cooperación regional, apoya a UNICEF en El Salvador para promover el sano crecimiento de la niñez, y sobre todo de recién nacidos, para que logren su desarrollo pleno, considerando factores como la prematuridad y la discapacidad, sin dejar a nadie atrás. En El Salvador, además, se han fortalecido importantes iniciativas como la Red de Bancos de Leche Humana, para alimentar a niños en situaciones críticas, y se ha impulsado la estrategia Canguro, promoviendo el contacto piel a piel y cuidados intensivos a los recién nacidos prematuros.
Hospital Bloom en San Salvador.