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Higiene menstrual: clave para que más niñas sigan en la escuela

En muchas comunidades rurales de Guatemala, la menstruación sigue siendo un tema del que no se habla abiertamente.

Pilar Escudero
Niña con bolsa rosada en manos
UNICEF/UNI924452/Izquierdo
21 Mayo 2026

Jennifer Sánchez tiene 9 años y vive con su mamá en el caserío Carralhá, en Alta Verapaz, una comunidad rodeada de montañas, caminos de tierra y un profundo sentido comunitario. Es una niña alegre y curiosa. Le encanta dibujar, jugar con sus amigas y sueña con convertirse en veterinaria. “Quiero cuidar a todos los animalitos”, dice sonriendo, mientras acaricia a un perro que llego a jugar a la escuela.

Hace unos meses, Jennifer vivió una experiencia que nunca olvidará. Una mañana, al prepararse para ir a la escuela, notó algo extraño en su cuerpo. Sintió miedo y pensó que estaba enferma. Nadie le había explicado lo que estaba pasando.

“Nadie me había dicho que eso pasaba. Me asusté mucho y fui corriendo a decirle a mi mamá”, recuerda. Fue entonces cuando su madre le explicó, por primera vez, que se trataba de algo natural: la menstruación. “Ella me dijo que no me preocupara, que eso le pasa a todas las mujeres.”

En muchas comunidades rurales de Guatemala, la menstruación sigue siendo un tema del que no se habla abiertamente. El silencio, la falta de información y la carencia de infraestructura adecuada hacen que miles de niñas enfrenten este proceso natural con miedo, vergüenza o incluso aislamiento.

De acuerdo con datos del Ministerio de Educación en 2024 en el país funcionaban 35,922 centros educativos, pero 5,386 escuelas tenían acceso a agua y 21,651 no disponian de sistemas adecuados de saneamiento. Estas cifras reflejan una realidad preocupante: miles de niñas carecen de condiciones básicas para atender su higiene menstrual de forma digna y segura.

La falta de agua, baños adecuados y productos de higiene no solo afecta su salud, sino también su educación. Cuando una niña no tiene un espacio seguro para manejar su menstruación, falta a clases, se rezaga y, en algunos casos, abandona la escuela por completo.

Niña en salón de clases
UNICEF/UNI924341/Izquierdo
Niñas abriendo paquete de higiene menstrual
UNICEF/UNI924315/Izquierdo

Jennifer lo ha visto de cerca. “Hay niñas que cuando tienen la menstruación ya no vienen a clases”, cuenta. “Una de ellas es mi prima. Cuando no van a la escuela las niñas me pongo triste, porque pienso que es importante ir a la escuela para poder ser alguien en la vida.

Para transformar esta realidad, UNICEF trabaja junto al Ministerio de Educación de Guatemala promoviendo prácticas de higiene y fortaleciendo la educación sobre salud e higiene menstrual en escuelas rurales. A través de talleres, actividades educativas y la entrega de kits de higiene, las niñas aprenden sobre los cambios naturales de su cuerpo y cómo gestionar la menstruación con confianza, seguridad y dignidad.

Niña caminando con bolsa de artículos de higiene n manos
UNICEF/UNI924339/Izquierdo

Como parte de estas acciones, más de 63,366 niñas y niños han participado en sesiones educativas sobre higiene, uso seguro del agua y saneamiento escolar. Además, UNICEF ha entregado más de 2,500 kits de higiene menstrual que incluyen toallas sanitarias reutilizables,

jabón, ropa interior y materiales educativos, contribuyendo a que más niñas permanezcan en la escuela y vivan este proceso de manera informada y segura.

En la escuela de Jennifer, la llegada del equipo de UNICEF fue un momento muy especial. “Cuando vinieron a darnos las charlas, me sentí feliz. Yo era la que más participaba porque ya había pasado por eso”, dice con orgullo. “Aprendí que no hay que tener vergüenza, que es algo normal y que las niñas debemos sentirnos seguras.”

Además de los talleres, las niñas reciben kits de higiene menstrual que incluyen toallas sanitarias reutilizables, jabón, una bolsa para guardarlas y materiales educativos. Para Jennifer, recibir este kit fue algo muy importante. “Me gustó mucho. Ahora me siento más tranquila y sé cómo cuidarme”, explica mientras sostiene su bolsa de tela, cuidadosamente guardada en su mochila.

Kit de higiene menstrual
UNICEF/UNI924415/Izquierdo
Niñas frente a su escuelita junto a personal de UNICEF con sus bolsos nuevos con instrumentos de higiene menstrual
UNICEF/UNI924327/Izquierdo

El director de la escuela, Edin Torres, destaca el impacto positivo de estos esfuerzos: “Antes, muchas niñas faltaban a clases porque no sabían cómo manejar su menstruación o se sentían avergonzadas. Con las charlas y los kits, ahora comprenden mejor lo que les pasa y se sienten más cómodas en la escuela. Esto también ayuda a los niños a entender y respetar, porque todos aprendemos juntos.”

Estas acciones no solo mejoran la salud y la asistencia escolar de las niñas, sino que también fortalecen su autoestima y su participación en clase.

Historias como la de Jennifer reflejan la importancia de garantizar que todas las niñas tengan acceso a información, productos y espacios seguros para gestionar su menstruación con dignidad. La salud e higiene menstrual no es solo un tema de educación o salud: es una cuestión de igualdad y derechos.

Porque cuando una niña puede ir a la escuela todos los días, sin miedo ni vergüenza, gana confianza, aprende más y construye un futuro mejor para ella y su comunidad.