Informe Anual de UNICEF 2023
Para cada infancia
Prólogo
La misión de UNICEF se basa en la esperanza. Es la esperanza lo que nos motiva a construir un mundo en el que se protejan y defiendan los derechos y el bienestar de esta generación de niños y niñas y de las futuras generaciones. Y es también la esperanza lo que alimenta nuestro optimismo cuando pensamos que es posible cumplir con esta misión.
Sin embargo, aunque la esperanza es un sentimiento tremendamente poderoso, también puede ser frágil, especialmente cuando choca con las realidades más duras que nos depara el mundo. Y el año pasado fue especialmente brutal para los niños y niñas del planeta.
En 2023, los derechos de la infancia fueron objeto de ataques en comunidades de todo el mundo. Muchos de los más de 450 millones de niños y niñas que viven en zonas de conflicto o han huido de ellas padecen un sufrimiento inimaginable debido a la violación o denegación de sus derechos. A lo largo del año, conocí a algunos de estos niños y niñas durante mis viajes con UNICEF. Su sufrimiento es una acusación contra un mundo que no los protege de los peligros de la guerra.
Para empeorar las cosas, nuevos y prolongados conflictos coincidieron con otras crisis devastadoras en 2023, incluidas varias catástrofes y emergencias relacionadas con la salud pública. Y el cambio climático siguió causando estragos en las vidas de los jóvenes, provocando graves sequías, olas de calor y tormentas cada vez más intensas.
A pesar de estas dificultades, UNICEF y nuestros aliados pudieron prestar asistencia a millones de niños y niñas, mujeres y familias del mundo entero con servicios y suministros esenciales, en ciertos casos, en algunos de los lugares donde el acceso es más difícil. Todos estos logros en favor de la infancia despiertan en mí un sentimiento de esperanza. Estos son algunos ejemplos de lo que conseguimos en 2023:
UNICEF/UNI431676/Vlad Sokhin
UNICEF/UNI400154/Rouzier
UNICEF y nuestros aliados proporcionaron a más de 210 millones de niños y niñas servicios para la detección precoz y el tratamiento de la emaciación infantil, y a través de nuestra nueva Alianza para la Prestación de Servicios Sanitarios en la Comunidad estamos impulsando aún más los avances en materia de salud y nutrición.
UNICEF/UNI479343/Washington Sigu
En un avance histórico para la supervivencia infantil, UNICEF distribuyó 6,2 millones de dosis de la primera vacuna mundial contra el paludismo en siete países africanos.
UNICEF/UNI439827/Lehn
A través del Programa Mundial del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y UNICEF para Poner Fin al Matrimonio Infantil se siguió promoviendo la igualdad de género, superando los prejuicios sexistas y empoderando a las adolescentes.
UNICEF/UNI401013/Viet Hung
En la COP28 se reconocieron por primera vez las repercusiones del cambio climático sobre la salud y el bienestar de la infancia, se propuso un “diálogo de expertos” para 2024 y se reforzó el objetivo mundial relacionado con la adaptación al clima.
UNICEF/UNI560974/Bak Mejlvang
UNICEF también presentó nuestro Plan de Acción sobre Sostenibilidad y Cambio Climático, un proyecto para salvaguardar el derecho de la infancia a un medio ambiente limpio, sano y seguro. Y ampliamos nuestra labor en materia de sostenibilidad, adaptación al cambio climático y mitigación del riesgo de desastres.
UNICEF no hubiera podido lograr estos resultados sin el papel fundamental que desempeñan los recursos ordinarios. Nuestra organización depende de estos recursos a la hora financiar nuestros programas para los países y satisfacer las necesidades de la infancia de forma equitativa. Sin embargo, la proporción que representan en nuestra financiación es insuficiente, y espero que este año colaboremos estrechamente para cambiar esta tendencia perjudicial.
Al mismo tiempo, debemos aumentar el valor de cada dólar invertido para lograr que tenga el mayor efecto posible en favor de la infancia. Como parte de este esfuerzo, UNICEF participa activamente en la labor conjunta de las Naciones Unidas para aumentar la eficiencia de nuestra labor. En este sentido, ha trasladado más del 50% de nuestras oficinas a locales comunes y ha participado en otras iniciativas conjuntas para buscar la mejor manera de que nuestros recursos y capacidades estén más cerca de los niños y niñas a los que servimos.
El próximo mes de septiembre, la Cumbre del Futuro ofrece a la comunidad internacional la oportunidad de impulsar un nuevo proyecto conjunto. UNICEF presionará para que se reconozca a la infancia como un grupo diferenciado de titulares de derechos, y aprovecharemos la capacidad de liderazgo de la organización para promover la idea de que la defensa de los derechos de la infancia y la aceleración del progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible conexos son indispensables para abordar las dificultades actuales y futuras.
Los niños, las niñas y los jóvenes son nuestra mayor esperanza para crear un mundo mejor y más pacífico. Seamos mejores personas y hagamos más en favor de la infancia en 2024 y en el futuro.
Catherine Russell
Directora Ejecutiva de UNICEF
Conocer los logros de UNICEF en 2023
Un año de peligros y promesas | Los 10 principales logros | Grupos de objetivos | Respuesta humanitaria | Suministro | Compromiso y trabajo con los jóvenes | Promoción y comunicación | Igualdad entre hombres y mujeres | Innovación | Compromiso comunitario | Aspectos destacados por región | Finanzas
Un año de peligros y promesas
El año pasado se cumplió la mitad del plazo fijado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la lista mundial de 17 tareas pendientes para mejorar radicalmente la vida de las personas y del planeta de aquí a 2030. A falta de siete años, nos estamos quedando atrás.
Los niños y niñas más pobres y vulnerables son quienes sufren las peores consecuencias de este fracaso colectivo. Por desgracia, si continúa el ritmo actual de progreso, no llegaremos a cumplir dos terceras partes de los ODS relacionados con la infancia.
Desde Gaza hasta Sudán, pasando por Ucrania y otros lugares, más de 450 millones de niños y niñas –casi 1 de cada 5– viven en una zona de conflicto o han huido de ella. Los niños y niñas sufren cada vez más ataques en zonas urbanas densamente pobladas y en hospitales, escuelas y campamentos de refugiados. En algunos casos, estos ataques han impedido la entrega de ayuda humanitaria y han destruido los puntos de distribución de asistencia, como en Gaza, donde tres cuartas partes de la población han quedado desplazadas y el 70% de los muertos han sido niños, niñas y mujeres.
Estos conflictos, tanto los más recientes como los que son de larga duración, coincidieron en 2023 con otras crisis devastadoras, desde las catastróficas inundaciones que se produjeron en Libia hasta los terremotos de Afganistán, Marruecos, la República Árabe Siria y Türkiye. El cambio climático siguió causando estragos en las vidas de los jóvenes, provocando graves sequías, olas de calor y tormentas cada vez más intensas.
Sin embargo, en 2023 también se demostró que es posible avanzar mediante la inversión, las asociaciones y el compromiso adecuados.
Las economías y la prestación de servicios esenciales para la infancia siguieron recuperándose de los peores efectos de la pandemia. Más niños y niñas tuvieron acceso a la atención primaria de salud, a las vacunas esenciales y a la educación que en 2022.
En 2023, UNICEF y sus aliados proporcionaron tratamiento vital contra la emaciación grave a 9,3 millones de niños y niñas –la cifra más elevada de la historia–, y contribuyeron a cambiar la tendencia de la crisis mundial de malnutrición.
Y lo que es aún más impresionante: hoy sobreviven más niños y niñas que nunca. La tasa mundial de mortalidad de menores de 5 años ha descendido un 51% desde 2000.
Este informe destaca los progresos realizados en 2023 en los cinco Grupos de Objetivos de UNICEF y las estrategias de cambio que hemos elaborado para acelerar el logro de nuestros objetivos. El informe también destaca los avances en favor de la infancia en las siete regiones donde actuamos.
Estos logros representan el trabajo de más de 17.000 miembros del personal en 190 países y territorios, todos unidos en la misión común de proteger los derechos de la infancia en todo el mundo. Y han sido posibles gracias a las sólidas alianzas que ha establecido UNICEF y a su alcance a escala mundial.
No obstante, aunque nuestro trabajo en materia de transformación digital permitió a UNICEF superar los objetivos de recaudación de fondos de los donantes a través de sus canales digitales, nuestra organización sigue teniendo déficits en la financiación flexible a largo plazo que es esencial para disponer de nuestra capacidad de responder a las amenazas emergentes y establecer sistemas y comunidades resilientes.
UNICEF reclama un Pacto de Financiación nuevo y más eficaz que permita recaudar fondos más flexibles para abordar las causas subyacentes de las desigualdades, entre otras cosas mediante el apoyo a la consolidación de la paz y el refuerzo de la cohesión social.
En muchos aspectos, 2024 es un punto de inflexión. Este año podemos acelerar el progreso hacia la consecución de los ODS antes de que sea demasiado tarde, aumentar nuestro apoyo a los niños y niñas más marginados, poner en marcha sistemas resilientes para prestarles servicios de manera sostenible –incluso en las crisis relacionadas con el cambio climático– y promover con firmeza su seguridad durante los conflictos. UNICEF está ampliando las iniciativas que han tenido éxito, por ejemplo, para dar apoyo a los padres y madres, los agentes de salud comunitarios, los maestros, los trabajadores sociales y los gobiernos locales y favorecer el fomento de sus capacidades.
En la actualidad, casi la mitad de la población mundial tiene menos de 30 años. La única manera de cumplir los Objetivos antes de 2030 es dar prioridad a los derechos de la infancia y centrar nuestros esfuerzos en los niños y las niñas. Renovemos juntos nuestro compromiso y hagamos aún más por los niños y los jóvenes, que son nuestra mayor esperanza para crear un mundo mejor y más pacífico.
Objetivos de UNICEF
Grupo de objetivos 1:
Cada niño y niña sobrevive y prospera
En 2023, el aumento de las desigualdades, los conflictos y el cambio climático frenaron el progreso y mermaron los derechos de la infancia a sobrevivir y prosperar.
La pobreza alimentaria –la incapacidad de obtener y consumir una alimentación nutritiva y variada– afecta a 181 millones de niños y niñas menores de 5 años en su forma más grave, y sigue siendo el principal motor de la desnutrición infantil, lo que aumenta los riesgos de mortalidad y de un crecimiento y desarrollo deficientes.
Alrededor de 200 millones de niños y niñas menores de 5 años sufren retraso en el crecimiento o emaciación, mientras que 136 millones de niños y niñas de entre 5 y 10 años padecen sobrepeso y obesidad.
Aunque la tasa mundial de mortalidad de menores de 5 años ha descendido un 51% desde 2000, en 2022 murieron 4,9 millones de niños y niñas menores de 5 años, y más del 80% de las muertes se produjeron en África Subsahariana y Asia Meridional.
UNICEF encabezó las iniciativas mundiales para evitar la pobreza alimentaria y reducir la triple carga de la malnutrición: desnutrición, carencias de micronutrientes y sobrepeso. UNICEF también apoyó las intervenciones sanitarias para todos los grupos de edad, centrándose en la prestación de servicios de atención primaria en los hogares, las comunidades y los establecimientos de salud.
En 2023, UNICEF trabajó en el Grupo de objetivos 1 en 158 países, con un gasto total de 3.630 millones de dólares, incluidos 2.470 millones para la acción humanitaria.
132,9 millones de niños y niñas recibieron la vacuna contra el sarampión
incluidos 32,4 millones en contextos humanitarios, y más de 400 millones recibieron la vacuna contra la poliomielitis.
Como mayor comprador de vacunas del mundo
UNICEF suministró 2.790 millones de dosis a 105 países, incluidas las primeras dosis comerciales de la vacuna contra el paludismo a países de África.
Desde 2021, COVAX ha suministrado 2.000 millones de dosis
de la vacuna contra la COVID-19 a 146 países en lo que supone la mayor distribución de vacunas de la historia.
A través del Plan de Aceleración No Time to Waste
(“No hay tiempo que perder”), 6 millones de niños y niñas recibieron tratamiento contra la emaciación grave en los 15 países más gravemente afectados, superando el objetivo de 4,5 millones.
Grupo de objetivos 2:
Cada niño y niña aprende y adquiere aptitudes para el futuro
A pesar de las importantes mejoras en el acceso a la educación, persisten las disparidades socioeconómicas y regionales en materia de participación y de logros, y el progreso mundial hacia la consecución del ODS 4 sigue estando muy lejos de lo previsto. Muchos niños, niñas y jóvenes, especialmente los más marginados, llegan a la edad adulta sin haber adquirido todas las competencias necesarias para afrontar las dificultades personales, sociales y económicas que se les presentan. Mientras tanto, la brecha digital sigue aumentando.
Aunque el número mundial de niños y niñas sin escolarizar se redujo en 9 millones entre 2015 y 2021, desde entonces ha aumentado en 6 millones debido al estancamiento mundial y a la exclusión de las niñas y las mujeres jóvenes en Afganistán.
Dos tercios de los niños y niñas de 10 años no saben leer un cuento sencillo ni hacer operaciones matemáticas básicas.
UNICEF puso en marcha el marco de acción y promoción “Cinco millones de futuros” para movilizar el apoyo a más de 50 países con el fin de ampliar las intervenciones basadas en pruebas en torno al aprendizaje temprano, el apoyo a la crianza de los hijos y la transición a la educación primaria. UNICEF también apoyó enfoques dedicados al fortalecimiento de los sistemas que incluyeron vías alternativas de aprendizaje para preparar a los y las adolescentes en cuestiones como la reinscripción en la escuela o el desempeño de un trabajo, la ampliación de los planes de estudio con el fin de integrar una gama completa de aptitudes, y el apoyo a la transición desde la escuela hasta el trabajo y a los programas de desarrollo de aptitudes basados en la comunidad.
UNICEF trabajó en el Grupo de objetivos 2 en 144 países, con un gasto estimado de 1.730 millones de dólares, el mayor jamás registrado, incluidos unos 1.070 millones de dólares en contextos humanitarios.
37,7 millones de niños y adolescentes (un 51% de ellos, niñas) accedieron a la educación
incluidos 3,1 millones de niños y niñas desplazados y 17,7 millones en situaciones de emergencia. Se distribuyó material didáctico a 31,2 millones de niños y niñas (el 49%, niñas), incluidos 5,4 millones en situaciones de emergencia.
El 65% de los países
aplicaron planes o estrategias para el sector educativo basados en pruebas que abordaron las desigualdades e incorporaron los indicadores de los ODS, frente al 48% en 2021.
El Pasaporte de Aprendizaje
se puso en marcha en siete países, que consiste en una innovadora plataforma móvil de aprendizaje destinada a operar en un total de 38 países con más de 6 millones de usuarios registrados, y una solución fuera de línea para escuelas con conectividad limitada o nula.
21,9 millones de adolescentes y jóvenes
(incluidos 11,3 millones de niñas y 1 millón en contextos humanitarios) participaron en iniciativas cívicas en 92 países, lo que supone un aumento de 5,8 millones con respecto a 2022.
Grupo de objetivos 3:
Cada niño y niña está protegido contra la violencia, la explotación, el abuso, el abandono y las prácticas nocivas
Los ODS relacionados con la protección de la infancia han avanzado de forma modesta y desigual.
Al ritmo actual, harán falta 300 años para eliminar el matrimonio infantil. Con respecto a la tasa de niños y niñas detenidos se observaron únicamente ligeros descensos, de 29 por cada 100.000 en 2022 a 27 en 2023, así como en las cuestiones relacionadas con el castigo corporal a los niños y niñas y la violencia de pareja.
UNICEF logró avances significativos en todas las esferas de resultados del Grupo de objetivos 3, aunque la grave erosión de los sistemas de protección en caso de desastres y conflictos impidió que se alcanzaran algunos de los resultados.
UNICEF gestionó la asociación intersectorial PROSPECTS, formada por cinco organismos, para apoyar la integración y la inclusión de las personas desplazadas por la fuerza en ocho países.
UNICEF trabajó en el Grupo de objetivos 3 en 150 países, con un gasto total de 980 millones de dólares, incluidos 630 millones para acción humanitaria.
Los programas sobre la crianza llegaron a 11,8 millones de progenitores y cuidadores
y 34,7 millones de niños y niñas, adolescentes, progenitores y cuidadores utilizaron servicios de salud mental y apoyo psicosocial.
4,5 millones de niños y niñas
víctimas de violencia recibieron servicios de salud, sociales, judiciales o relacionados con la aplicación de la ley.
Los programas contra la mutilación genital femenina
llegaron a más de 603.000 niñas y mujeres de 20 países.
11 millones de adolescentes
recibieron intervenciones para prevenir y abordar el matrimonio infantil y 32,4 millones de personas participaron en diálogos comunitarios en los que se cuestionaron las normas discriminatorias.
Grupo de objetivos 4:
Cada niño y niña tiene acceso a servicios y suministros seguros y equitativos de agua, saneamiento e higiene, y vive en un clima y un medio ambiente seguros y sostenibles
Aunque el mundo ha ampliado el acceso a servicios de agua, saneamiento e higiene gestionados de forma segura, ninguna región está en vías de lograr el acceso universal para 2030.
Un total de 2.200 millones de personas carecen de agua potable gestionada de forma segura, 3.400 millones carecen de saneamiento gestionado de forma segura y 2.000 millones carecen de instalaciones básicas para lavarse las manos.
Mientras tanto, 739 millones de niños y niñas se enfrentan a una escasez de agua de alta a extremadamente alta, y 436 millones viven en zonas propensas a una grave vulnerabilidad hídrica.
UNICEF ha logrado grandes progresos en el apoyo a los servicios seguros de agua, saneamiento e higiene. En 2023, 21,5 millones de personas obtuvieron acceso al menos a saneamiento básico (incluidos 1,2 millones de personas con discapacidad); 35,9 millones a agua potable disponible en el momento en que se necesitaba (incluidos 1,6 millones de personas con discapacidad); y 24,2 millones de personas a higiene básica (incluidos 1,1 millones con discapacidad).
En 2023, UNICEF trabajó en el Grupo de objetivos 4 en más de 158 países, con un gasto total de 1.250 millones de dólares, incluidos 880 millones para la respuesta humanitaria.
Se dotó de servicios básicos de agua, saneamiento e higiene a más de 7.500 escuelas y 3.000 centros de salud
y 7,9 millones de mujeres y niñas adolescentes se beneficiaron de programas de salud e higiene menstrual.
UNICEF puso a prueba un seguro contra ciclones en Bangladesh, las Comoras, Fiji, Haití, las Islas Salomón, Madagascar, Mozambique y Vanuatu a través de la galardonada iniciativa
“Hoy y Mañana”, la primera solución mundial de financiación de los riesgos derivados del cambio climático centrada en la infancia. El coste de la prima fue financiado íntegramente a través del Mecanismo Mundial de Financiación de Riesgos del Banco Mundial.
5,4 millones de personas
utilizaron sistemas de agua resilientes al clima y 4,8 millones usaron instalaciones de saneamiento del mismo tipo. Además, 68 países adoptaron programas de resiliencia climática centrados en la infancia.
UNICEF amplió su apoyo a la integración de los enfoques que tienen en cuenta a la infancia
en los marcos gubernamentales de preparación ante desastres, al pasar de 50 países en 2021 a 85 en 2023, aunque los avances fueron más lentos a nivel local.
Grupo de objetivos 5:
Cada niño y niña tiene acceso a una protección social inclusiva y vive libre de la pobreza
Las crisis económicas, el cambio climático y los conflictos están erosionando el derecho de los niños y niñas a vivir libres de la pobreza, mientras que crecientes presiones fiscales impiden a los países financiar plenamente los servicios sociales para mitigar las privaciones. En todo el mundo, 1.400 millones de niños y niñas menores de 15 años carecen de acceso a servicios de protección social, una solución de eficacia demostrada para reducir la pobreza infantil. Los límites en la política fiscal impiden a muchos países financiar plenamente los servicios esenciales para la infancia; en los países más pobres, el servicio de la deuda supera el gasto social.
UNICEF apoyó el uso equitativo de los presupuestos, los ingresos, los sistemas fiscales, los marcos de la deuda y la gestión de las finanzas públicas en todos los sectores. En 2023, 84 países reforzaron sus sistemas de finanzas públicas y mejoraron la suficiencia, eficacia, transparencia y equidad de los presupuestos del sector social en múltiples sectores, un aumento frente a los 65 de 2021. El compromiso con los aliados internacionales para el desarrollo y el sector privado llevó a 71 países a movilizar recursos para los servicios sociales, un aumento frente a los 55 de 2021.
Los sistemas de muchos países aumentaron su nivel de inclusión. Con el apoyo de UNICEF, a menudo junto a otros asociados de las Naciones Unidas, 46 países contaron con programas de protección social que tenían en cuenta las cuestiones de género o impulsaban resultados transformadores en materia de igualdad de género, frente a los 22 de 2021; 67 contaron con programas de protección social que incluían la discapacidad, frente a los 55 de 2021; y 37 dieron apoyo a la atención y los cuidados mediante políticas favorables a la familia, frente a los 13 de 2021.
En 2023, UNICEF trabajó en el Grupo de objetivos 5 en 157 países, con un gasto total de 850 millones de dólares, incluidos 410 millones para acción humanitaria.
79 países disponían de sistemas de protección social moderadamente sólidos o sólidos en 2023
frente a 56 en 2021, mientras que 22 disponían de sistemas sólidos capaces de responder eficaz y rápidamente a las crisis humanitarias, frente a 17 en 2021.
Más de 106 millones de hogares tuvieron acceso en 2023 a programas de transferencias de efectivo apoyados por UNICEF
mientras que UNICEF aportó transferencias humanitarias de efectivo a 2,9 millones de familias en 49 países.
Tanto las pruebas sobre la pobreza infantil aportadas por UNICEF como sus actividades de promoción sobre
este problema sirvieron para impulsar cambios en 39 países en 2023, frente a los 32 de 2021.
Respuesta humanitaria
Los niños y las niñas son los primeros en sufrir los efectos de los conflictos y las catástrofes en mayor medida que nadie. Con más de 75 años de experiencia, UNICEF sabe cómo llegar a los niños y niñas en situación de riesgo y con necesidad de ayuda, ya sea mediante suministros de emergencia preventivos y espacios seguros –ambos de importancia vital–, o proporcionándoles apoyo psicosocial.
A medida que proliferan las crisis, gran parte de la prestación de servicios de UNICEF se concentra en la acción humanitaria y en los contextos frágiles. En 2023, UNICEF respondió en 107 países a 412 emergencias relacionadas con la violencia, los conflictos, los desastres y los brotes de enfermedades, entre otras.
Los niños y niñas de Gaza, al no tener a su disposición agua potable, alimentos y atención médica, están muriendo a causa de lesiones, deshidratación, desnutrición y enfermedades. UNICEF y sus aliados de las Naciones Unidas están pidiendo un alto el fuego humanitario inmediato y un acceso seguro y sin obstáculos para entregar ayuda, así como que todas las partes en el conflicto respeten el derecho internacional humanitario. En 2023, UNICEF entregó ayuda en efectivo a las familias más vulnerables con hijos en los seis días siguientes a la escalada del conflicto, y prestó servicios a una de cada cuatro personas en Gaza (545.073 personas, 81.655 familias, 262.016 niños y niñas) en la primera ronda; esto incluyó un pago en efectivo destinado a fines nutricionales dirigido a 28.840 mujeres embarazadas y lactantes, y un pago complementario por discapacidad a 5.079 niños y niñas.
En Sudán, unos 14 millones de niños y niñas necesitan urgentemente ayuda humanitaria vital después de más de un año de conflicto. En ese país está teniendo lugar la mayor crisis de desplazamiento infantil del mundo, con 4 millones de niños y niñas que huyen de la violencia generalizada en busca de seguridad, alimentos, refugio y atención sanitaria. UNICEF y sus aliados han proporcionado asistencia vital a más de 6 millones de niños y niñas dentro de Sudán y en los países vecinos, en particular agua, servicios de salud y nutrición, espacios seguros y lugares de aprendizaje.
En Ucrania, dos años de destrucción y desplazamiento, violencia, separación de las familias e interrupción de la escolarización, la atención sanitaria y los servicios sociales han provocado una crisis de la salud mental y del aprendizaje en la infancia. La respuesta de UNICEF se centra en garantizar que los niños y niñas tengan acceso a servicios de atención sanitaria, inmunización, apoyo nutricional, protección, educación, agua potable y saneamiento, protección social, así como apoyo psicosocial y para la salud mental. En los países de acogida de refugiados, UNICEF trabaja con gobiernos y aliados para fortalecer los sistemas nacionales que proporcionan servicios de educación, atención sanitaria y protección de calidad a los niños y niñas refugiados y a los de las comunidades de acogida que están marginados.
Mientras tanto, las crisis climáticas, la inseguridad alimentaria y los brotes de enfermedades han dejado en situación precaria a familias de Afganistán, Myanmar y la República Democrática del Congo. Estas y otras emergencias a las que no se les presta la debida atención, como las de Haití, Libia y otros países, sufren una grave escasez de financiación.
Principales resultados
- UNICEF apoyó a más de 26 millones de personas en contextos humanitarios con una serie de servicios de protección de la infancia y proporcionó cuidados alternativos o servicios de reunificación a más de 253.000 niños y niñas que se habían perdido o habían quedado separados de sus familias debido a conflictos o desplazamientos.
- El apoyo de UNICEF en situaciones de emergencia permitió prestar servicios de agua, saneamiento e higiene a más de 42 millones de personas en Afganistán, el Estado de Palestina, la República Árabe Siria, Türkiye y Ucrania.
- 21 países utilizaron el Ecosistema de Operaciones y Programas Humanitarios (HOPE, por sus siglas en inglés), una solución de gestión de datos de UNICEF para garantizar la entrega de transferencias humanitarias de efectivo en función de los riesgos.
- UNICEF proporcionó apoyo técnico durante situaciones de emergencia en países como Afganistán, el Estado de Palestina, Etiopía, Haití, Malí, la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán y Ucrania.
Suministro
La sede central de suministros y logística de UNICEF en Copenhague –la División de Suministros– alberga también el mayor almacén humanitario del mundo.
En 2023, UNICEF adquirió 5.240 millones de dólares en bienes y servicios para niños y niñas en 162 países y zonas.
El valor total de las adquisiciones de UNICEF para 2023 representa un aumento del 37% en comparación con las adquisiciones mundiales previas a la pandemia de 2019.
La adquisición del 76% de los bienes se realizó en colaboración con organismos de las Naciones Unidas y asociados para el desarrollo.
La adquisición de bienes a proveedores registrados en países donde se ejecutan programas ascendió a 1.470 millones de dólares, es decir, el 42% de todas las adquisiciones de bienes.
Compromiso y trabajo con los jóvenes
La Convención sobre los Derechos del Niño establece el derecho de los niños y niñas a que se escuchen sus opiniones sobre los asuntos que les afectan.
Con ese espíritu, UNICEF es una organización impulsada por niños, niñas y jóvenes, a quienes escucha y con quienes trabaja para garantizar que se satisfagan sus necesidades. Los y las jóvenes son los aliados más importantes de UNICEF a la hora de lograr resultados e impulsar un cambio sostenible.
Más de 50 jóvenes activistas de UNICEF se asociaron con la organización en todo el mundo, y las oficinas de UNICEF nombraron a 26 nuevos.
UNICEF logró que 27,9 millones de niños y niñas, adolescentes y jóvenes participaran en actividades de promoción, 1,4 millones en iniciativas de comunicación y 36,6 millones en plataformas en línea, principalmente U-Report (la plataforma digital de UNICEF para la participación de los jóvenes), que registró 6 millones de nuevos miembros en 2023.
UNICEF apoyó la creación de sistemas nacionales para la participación de adolescentes y jóvenes en 55 países, duplicando sus resultados de 2021. Se consultó a los adolescentes sobre los hitos de los programas nacionales en 89 países, en concreto mediante consultas detalladas y encuestas a escala, normalmente por medio de U-Report. Más de 12 millones de jóvenes voluntarios actuaron para acelerar los resultados en todos los sectores, y adquirieron en el proceso competencias transferibles fundamentales.
Una encuesta sobre el clima para la COP28 recibió 770.000 respuestas de 59 plataformas, y las opiniones de los jóvenes se incluyeron en la declaración oficial de la juventud de la COP28.
En el Día Mundial de la Infancia, 190 países participaron en las activaciones, y aprovecharon el momento para promover los derechos de la infancia.
Estas iniciativas permiten a los jóvenes expresar sus opiniones, defender sus derechos y acceder a información fundamental. Aprovechando el poder de U-Report, UNICEF amplificó las voces de los jóvenes y reforzó la promoción a nivel de organización.
Promoción y comunicación
Por medio de nuestros canales digitales, la difusión en los medios de comunicación y la creación de contenidos, UNICEF mantuvo su posición como principal portavoz y defensor de la infancia en 2023.
La defensa de los derechos de la infancia en las crisis que afectan al Estado de Palestina e Israel, Sudán, Haití, Ucrania, Myanmar y la República Democrática del Congo ha dado lugar a la formulación de sólidas estrategias de promoción humanitaria y ha impulsado compromisos concretos de los Estados miembros para proteger a la infancia contra violaciones graves de sus derechos en los conflictos, así como promesas por parte de los donantes humanitarios para invertir en estas iniciativas de protección.
La presentación en 2023 del emblemático informe del Estado Mundial de la Infancia de UNICEF, centrado en la inmunización, dio lugar a más de 10 actos políticos y compromisos públicos, incluidos los de seis Jefes de Estado y 43 donantes y asociados que se comprometieron a volver a dar prioridad a la inmunización infantil.
Otros 14 gobiernos suscribieron en 2023 el Compromiso para la acción sobre el aprendizaje básico, y la inauguración del Fondo para la Nutrición Infantil servirá de nueva plataforma innovadora para aunar la financiación de los donantes y la de índole nacional a fin de impulsar la prevención, identificación y tratamiento de la desnutrición aguda grave.
La integración de las comunicaciones y la promoción en torno a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2023 dio lugar a 34 compromisos políticos y 69 declaraciones de los Estados miembros sobre el derecho de la infancia a la seguridad del agua.
Igualdad entre hombres y mujeres
Las normas de género perjudiciales se perpetúan al más alto nivel. En algunos países, están arraigadas en leyes y políticas que no defienden –o incluso violan– los derechos de las niñas. Reducir la desigualdad de género fortalece las economías y fomenta la estabilidad y la resiliencia de las sociedades, de manera que puedan proporcionar a todas las personas, incluidos niños y hombres, la oportunidad de desarrollar su potencial.
En 2023, UNICEF apoyó políticas y programas que promueven la igualdad de género en 110 países, un aumento frente a los 85 de 2021.
Setenta y ocho países pusieron en marcha programas a escala para abordar las funciones y prácticas discriminatorias de género, incluida la violencia de género. La mayor expansión tuvo lugar en Europa Oriental y Asia Central, donde UNICEF promovió la educación y la crianza de los hijos basadas en una perspectiva de género.
Innovación
La innovación es fundamental si queremos mejorar el mundo teniendo en cuenta y con el fin de beneficiar a todos los niños y las niñas. UNICEF se compromete a diseñar, utilizar y ampliar soluciones verdaderamente transformadoras para que todos los niños y niñas prosperen.
Hasta la fecha, un total de 46 soluciones innovadoras a escala en 90 países han ofrecido ayuda a más de 20 millones de personas y han catalizado más de 40 millones de dólares en financiación.
En 2023, con el fin de acelerar los resultados de los programas, UNICEF estableció una Junta Mundial de Innovación para que dirigiera el enfoque de la cartera de proyectos de innovación centrándose en la solución de problemas concretos.
- UNICEF aprovechó las tendencias de la industria tecnológica de vanguardia, como la inteligencia artificial y la cadena de bloques, para facilitar la liberación de nuevos recursos que pudieran beneficiar a la infancia e impulsar las economías emergentes. Desde 2014, el Fondo Venture ha realizado inversiones sin obligatoriedad de participación en capital en 147 soluciones tecnológicas abiertas de empresas emergentes de 86 países, que han ofrecido apoyo a más de 41 millones de niños y niñas (el 43% fundadas o dirigidas por mujeres y el 65% generadoras de ingresos).
- UNICEF movilizó activos empresariales básicos para respaldar sus iniciativas e influir en más de 5.000 empresas, entre otros motivos para que adoptaran prácticas laborales favorables a la familia, mejoraran sus políticas de seguridad en línea, eliminaran los estereotipos de género en sus estrategias de comercialización y evaluaran sus repercusiones sobre los derechos de la infancia.
- UNICEF llegó a más de 400.000 niños y niñas con productos de asistencia y suministros inclusivos que abordaban, entre otras necesidades, la visión, la movilidad, la audición, la incontinencia y la tecnología asistencial digitalizada para la educación inclusiva.
Compromiso comunitario, cambio social y de comportamiento
El cambio social y de comportamiento consiste en comprender las necesidades de las comunidades y los individuos para elaborar soluciones específicas en cada contexto y centradas en las personas, con el fin de ayudar a adoptar comportamientos que faciliten que los niños, las niñas y las mujeres, incluidos los más desfavorecidos, sobrevivan y prosperen.
En 2023, UNICEF puso en marcha estrategias de cambio social y de comportamiento en 104 países, invirtiendo en cuestiones como el diseño basado en las necesidades de las personas, la ciencia social y del comportamiento aplicada, la escucha social y el fomento de capacidades con gobiernos y otros asociados. Para comprender mejor los factores cognitivos, sociales y estructurales que favorecen la aceptación de las prácticas y los servicios, UNICEF generó datos sociales y conductuales en 101 países a través de encuestas comunitarias y de población, estudios antropológicos, estudios conductuales e investigación formativa cualitativa.
En 2024, UNICEF seguirá integrando la programación sobre cambio social y de comportamiento en todos los sectores con un enfoque integral para abordar los obstáculos sistémicos al cambio y aplicará sistemáticamente mecanismos eficaces de retroalimentación y quejas de la comunidad con el propósito de rendir cuentas a las poblaciones afectadas por las crisis humanitarias.
Aspectos destacados por región
África Occidental y Central
Félicité Tchibindat, Directora Regional
Como Directora Regional para África Occidental y Central, me complace haber proporcionado orientación estratégica a nuestras 24 oficinas en los países.
En 2023 seguimos dando prioridad a los ocho Resultados Clave para la Infancia a escala regional y contribuimos de este modo al Plan Estratégico de UNICEF, a los ODS y a la Agenda 2063 de la Unión Africana.
Gracias a la dedicación y la pasión de nuestros equipos por los derechos de la infancia, logramos avances en cuatro Resultados Clave para la Infancia: prevención del retraso del crecimiento; aprendizaje; protección frente a la violencia sexual; y matrimonio infantil. Aún queda trabajo por hacer para acelerar los avances en los otros cuatro Resultados Clave para la Infancia: inmunización; acceso a la educación; registro de nacimientos; y defecación al aire libre. Estos resultados han contribuido a crear entornos más propicios para la realización de los derechos de la infancia a través de acciones como las siguientes:
- Reforzar la interoperabilidad entre la inmunización y el registro de nacimientos, que ha llevado a un aumento del 59% al 61% de las tasas de registro de nacimientos de menores de 5 años en la región. El uso de la tecnología geoespacial para la microplanificación y la prestación de servicios integrados a los niños y niñas desatendidos, incluidos los que nunca han recibido vacunas, ha impulsado avances en los países prioritarios (Camerún, Chad, Côte d’Ivoire, Guinea, Malí, Nigeria).
- Mediante la iniciativa First Foods (“Los primeros alimentos”), impulsar asociaciones innovadoras para llevar a cabo estrategias de conformación de mercados en materia de nutrición mediante la transformación de los sistemas alimentarios para la infancia. UNICEF colabora con pequeños y medianos empresarios locales para mejorar la producción local de alimentos complementarios nutritivos para niños y niñas de corta edad en 13 países.
- Sobre la base de los compromisos catalizadores asumidos durante el evento de UNICEF y la Unión Africana titulado “Transformación de la Educación en África 2022”, así como la formulación del Manifiesto de la Juventud Africana, y con miras al Año de la Educación en África 2024, UNICEF fortaleció los sistemas de aprendizaje básico en 16 países; los sistemas de aprendizaje digital en seis países a través de la asociación con Airtel; y aceleró los resultados en favor de la educación de las niñas y los planes del sector educativo que tienen en cuenta las cuestiones de género en siete países. UNICEF también apoyó estrategias nacionales de educación inclusiva de la discapacidad en nueve países.
- Apoyar la respuesta humanitaria y la preparación con inversiones para ampliar labores de protección social que respondan a las crisis, con el fin de aumentar la resiliencia de las familias, las comunidades y los sistemas ante las crisis y las vulnerabilidades. En el marco del Programa Conjunto de Protección Social del Sahel, realizado en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, UNICEF ha proporcionado apoyo técnico y financiero a los gobiernos para realizar transferencias de efectivo a 110.000 hogares (700.000 personas), centrándose en los niños y niñas menores de 2 años y las personas con discapacidad.
África Oriental y Meridional
Etleva Kadilli, Directora Regional
África está afianzando su presencia en la escena mundial y tiene la oportunidad de seguir avanzando en la agenda para la infancia. Dado que en África Subsahariana pronto se concentrará la mayor población infantil y juvenil, el continente tiene un enorme potencial.
En 2023, acogimos con cauteloso optimismo la noticia de una reducción del 45% al 40% en el número de niños y niñas que viven en situación de pobreza extrema, así como reducciones adicionales de la mortalidad infantil en varios países.
Aunque en el Cuerno de África se detectó una mejora significativa de la seguridad alimentaria, el clima impredecible y extremo sigue siendo la principal amenaza para la región, que sufre recurrentes inundaciones, tifones, sequías y calor extremo. La población de África Oriental y Meridional se enfrentó a múltiples emergencias relacionadas con el clima, así como a conflictos y brotes generalizados de cólera que afectaron a 14 países. Alrededor de 120 millones de personas, incluidos 67 millones de niños y niñas, necesitaron ayuda humanitaria durante 2023, y el número de desplazados aumentó de 3,91 millones en 2022 a 4,4 millones. Esta policrisis, unida al retroceso de los derechos humanos y de la infancia, sigue exacerbando la violencia contra los niños, las niñas y las mujeres; los riesgos para su salud mental; el matrimonio infantil; la mutilación genital femenina; y el desplazamiento infantil.
A pesar del difícil contexto en el que vive su población, la región obtuvo resultados alentadores:
- Durante 2023 vimos signos de esperanza para la crisis del aprendizaje en 16 países que adoptaron políticas multisectoriales para la primera infancia y aumentaron la inversión en los primeros años de vida.
- Con el objetivo de hacer frente a los efectos del cambio climático, hemos observado un aumento de la recopilación de los datos empíricos y un incremento en el número de países que incorporan la sostenibilidad y los datos empíricos a sus programas de desarrollo, como por ejemplo en el caso de los avances en la preparación de sistemas de protección social sensibles a las perturbaciones; la creación de un marco estratégico en materia de nutrición y clima; la instalación de sistemas de agua, saneamiento e higiene resilientes al clima; y la elaboración de una cartografía innovadora de las aguas subterráneas.
- Aunque en la región se registran dos terceras partes de la carga mundial del VIH, los progresos continúan, tal y como demuestra el hecho de que desde 2010 se han evitado nada menos que 2,15 millones de infecciones infantiles por el VIH.
- Continúan los esfuerzos para prevenir y responder a la violencia contra la infancia, y al menos 13 países promueven normas de igualdad de género para fomentar relaciones no violentas. La elaboración conjunta de pruebas sobre la prevalencia de la violencia contra la infancia en África Meridional ayudó a reforzar la colaboración con la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional.
- La región de África Oriental y Meridional también se centró en la tarea de acelerar la prevención de la desnutrición, y más de 2,3 millones de niños y niñas han recibido tratamiento. Además, 15 países participaron en la transformación de los sistemas alimentarios para la infancia, y 11 en programas de protección social sensibles a la nutrición. Se observan progresos impresionantes en Rwanda, donde los datos más recientes muestran que el porcentaje de niños y niñas que viven en una situación de pobreza alimentaria infantil grave se redujo en más de un tercio (del 20% al 12%) entre 2010 y 2020.
- Para mejorar la atención primaria y promover la salud comunitaria, 17 países cuentan ahora con estrategias nacionales de salud comunitaria. UNICEF también prestó apoyo a los países que acogen a más del 80% de los niños y niñas sin vacunar de la región por medio del programa de la Gran Puesta al Día, un esfuerzo interinstitucional mundial para vacunar a los niños y niñas y restablecer los progresos en materia de inmunización que se perdieron durante la pandemia.
A pesar de que el contexto en la región sigue siendo difícil, las perspectivas son muy optimistas para 2024 en África. En estrecha colaboración con nuestros colegas de África Occidental y Central, UNICEF seguirá desempeñando el papel que le corresponde para apoyar, impulsar y promover los derechos de las niñas, los niños y las mujeres en todo el continente.
Asia Oriental y el Pacífico
Debora Comini, Directora Regional
En 2023, UNICEF intensificó su respuesta a algunas de las mayores dificultades de Asia Oriental y el Pacífico. El cambio climático ocupó un lugar preponderante, lo que no sorprende en una región donde el 65% de los niños y niñas corren un riesgo desproporcionado de resultar afectados por crisis relacionadas con el clima.
UNICEF y sus asociados lanzaron el EAPRO Solar Hub (Centro solar de la Región de Asia Oriental y el Pacífico) con el objetivo de redoblar los esfuerzos para proporcionar conocimientos técnicos sobre energía solar a los responsables de los sectores de agua, saneamiento e higiene, salud y educación. Apoyamos la formación en salvaguardias medioambientales, financiación climática y formulación de estrategias, y demostramos nuestro compromiso con un planeta más verde con medidas para reducir las emisiones de carbono generadas por nuestros programas y nuestras oficinas. Nuestro recién creado Equipo de Acción Juvenil, formado por 37 jóvenes de 12 países de la región, hizo una valiosa contribución a los esfuerzos contra el cambio climático.
En Myanmar, la infancia sufrió los terribles efectos del empeoramiento de la crisis humanitaria, con un aumento de los niveles de desplazamiento y la pérdida de acceso a servicios fundamentales en materia de salud y educación, entre otros. A pesar del enorme déficit de financiación y otras limitaciones, UNICEF y sus aliados consiguieron prestar asistencia a casi 1,8 millones de niños y sus familias.
La igualdad de género y los derechos de la mujer ‒un problema a largo plazo para Asia‒ fue el tema de nuestra reunión regional de octubre. En las últimas décadas se han logrado avances, pero la violencia contra niños, niñas y mujeres sigue siendo generalizada, y persisten prácticas nocivas como el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina. Aunque es urgente que aumente el número de mujeres con funciones de liderazgo, también celebramos algunos avances decisivos. La respuesta de Indonesia incluyó la creación de un Índice de Empoderamiento de las Niñas y de programas de protección que abordan la violencia de género en las escuelas. En Timor-Leste, los clubes de niñas ayudan a abordar problemas como el matrimonio infantil y el embarazo en la adolescencia, mientras que en Viet Nam se ha integrado el aprendizaje socioemocional en el plan nacional de estudios.
En el ámbito de la educación, prosiguieron los esfuerzos para hacer frente a la crisis del aprendizaje que afecta a toda la región y que ha llevado a que un gran número de niños y niñas tengan un dominio de las matemáticas inferior al básico y carezcan de las habilidades necesarias para avanzar en sus vidas. Nuestra respuesta incluye evaluaciones del aprendizaje y un mayor acceso al aprendizaje básico.
Los esfuerzos por disipar las devastadoras consecuencias a largo plazo de la pandemia de COVID-19 en la infancia siguieron siendo una prioridad acuciante. El sector sanitario inició evaluaciones detalladas de los daños causados por la pandemia a los programas nacionales de inmunización, centrándose especialmente en unos 2 millones de niños que se calcula que no han recibido ni una sola vacuna en su vida. En un plano más positivo, ese año se puso en marcha una iniciativa regional de alimentación saludable para hacer frente a los crecientes niveles de obesidad y sobrepeso infantil.
La campaña “Fix My Food” fue una de las diversas iniciativas de promoción que ayudaron a refinar los discursos regionales sobre nuestras principales prioridades: inmunización, nutrición, crianza de los hijos y acción por el clima. Estos esfuerzos se están consolidando con una nueva estrategia de comunicación digital dirigida a un público clave, como padres, madres y cuidadores, así como a responsables de la toma de decisiones y de los medios de comunicación. Mientras tanto, varios actos de alto nivel organizados en Malasia, Singapur y Tailandia ayudaron a posicionar a UNICEF como líder de opinión en el espacio de la filantropía y las asociaciones.
Oriente Medio y Norte de África
Adele Khodr, Directora Regional
A pesar de haber vivido muchas situaciones de emergencia a lo largo de mi carrera en UNICEF, el desempeño del cargo de Directora Regional en Oriente Medio y Norte de África en 2023 ha puesto a prueba muchas de las habilidades que he ido adquiriendo a lo largo de los años. Lograr un delicado equilibrio para satisfacer tanto las necesidades urgentes de los niños y niñas que sufren desastres naturales y conflictos como las de los niños y niñas de países más estables que van a la zaga en los ODS y los derechos de la infancia ha sido todo un desafío. Sin embargo, la gran experiencia y dedicación del personal de UNICEF y sus equipos en los países, junto con un equipo regional especializado que intervino con frecuencia para apoyar a las oficinas en los países, fueron algunos de los factores importantes que nos ayudaron a sortear un año turbulento y doloroso para los niños y niñas de la región.
En el Estado de Palestina, Libia, la República Árabe Siria, Sudán y Yemen respondimos a algunos de los mayores conflictos prolongados del mundo, así como a frecuentes crisis naturales y de origen humano, brotes pandémicos y perturbaciones climáticas, en medio de condiciones de seguridad difíciles para el personal y sus familias que implicaron la pérdida de familiares, múltiples traslados, evacuaciones y pérdida de bienes. Garantizar el bienestar del personal siguió siendo una prioridad en toda la región.
Estoy orgullosa de nuestro trabajo en materia de protección social. UNICEF apoyó la ampliación de la cobertura de la Prestación Universal por Hijo de Túnez, un proyecto con perspectivas de institucionalización en las políticas y la financiación nacional. También apoyamos la puesta en marcha de la Prestación Universal por Hijo en Omán, financiada a nivel nacional. La asistencia en efectivo a las familias extremadamente pobres de Gaza, que comenzó a prestarse a los seis días del inicio del conflicto y que continúa hasta el presente, también fue fundamental.
En Yemen, UNICEF apoyó la creación de servicios integrados de salud y nutrición en casi 3.000 instalaciones, que beneficiaron a 2,2 millones de madres, niños y niñas. Las campañas de inmunización protegieron contra la poliomielitis y el sarampión a 14 millones de niños y niñas en Argelia, Egipto, República Árabe Siria, Sudán y Yemen. Las campañas de inmunización apoyadas por UNICEF impulsaron un descenso del 13% en el número de niños y niñas cero dosis en la región.
Hemos puesto en marcha estrategias y programas para prevenir todas las formas de malnutrición infantil en 10 países, que nos han permitido ofrecer servicios preventivos a 5,8 millones de niños y niñas y tratamiento para la emaciación a más de 680.000 niños y niñas en Djibouti, Líbano, República Árabe Siria, Sudán, Yemen y Gaza.
La tarea de defender, promover y comunicar la agenda de los derechos de la infancia, especialmente en torno a cuestiones política y culturalmente delicadas, constituye otro motivo de orgullo. Ser los portavoces de la infancia cuando se cuestionan sus derechos a la supervivencia y a la protección reflejó el cumplimiento de nuestro mandato principal.
En colaboración con nuestros asociados, contribuimos a la puesta en marcha de planes de acción para acabar con el reclutamiento de menores en la región, y apoyamos la formación y el diseño de programas de reintegración. También abogamos por que las partes que figuran en la lista del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como perpetradoras de violaciones graves contra la infancia en situaciones de conflicto armado pusieran por primera vez en marcha medidas para mejorar la protección de todos los niños y las niñas.
En una región que registra la tasa de desempleo juvenil más alta del mundo, la labor de promoción de UNICEF con otros organismos de las Naciones Unidas movilizó a los coordinadores residentes de las Naciones Unidas en varios países en torno a la importancia de ayudar a los jóvenes en la transición del aprendizaje al empleo.
Dadas las repercusiones del cambio climático en la región, UNICEF se aseguró de que se escucharan las opiniones de los jóvenes sobre la crisis climática. Se puso en marcha una estrategia regional de participación juvenil en los temas relacionados con el cambio climático y se forjaron alianzas más sólidas con activistas climáticos que culminaron con la celebración de un Día de la Infancia y la Juventud en la COP28 de Dubái.
La enérgica respuesta llevada a cabo en 2023 fue fundamental para salvar y mejorar las vidas de millones de niños y niñas de la región, así como promover sus derechos. Nuestro compromiso y nuestra dedicación siguen siendo firmes, ya que persistimos en lograr cambios positivos y trabajar por un futuro mejor y más brillante para las generaciones actuales y futuras.
América Latina y el Caribe
Garry Conille, Director Regional
Cuando hemos llegado a la mitad de la era de los ODS, la región de América Latina y el Caribe solo va camino de alcanzar menos de la mitad de las metas relacionadas con la infancia para 2030. Aunque la región ha logrado buenos resultados en la reducción de la mortalidad infantil a escala mundial, está fracasando en muchos otros frentes. Para lograr un futuro más prometedor, los gobiernos y los aliados deben tomar decisiones políticas inteligentes e invertir en la infancia.
Casi 35 años después de la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño, a demasiados niños y niñas se les sigue negando la posibilidad de recibir una oportunidad justa en América Latina y el Caribe. Casi la mitad de ellos viven en la pobreza. Dos de cada tres niños y niñas son víctimas de actos de disciplina violenta en casa, mientras que cuatro de cada cinco niños y niñas de 10 años no saben leer un texto sencillo. Millones de niñas están casadas y son madres. Los niños y niñas indígenas, los afrodescendientes, los discapacitados y las niñas en general se están quedando atrás. Ante el agravamiento de las desigualdades y las nuevas amenazas climáticas, hay cada vez más menores de edad que emprenden peligrosos viajes con sus familias a través del continente en busca de una vida mejor.
UNICEF desempeña un papel fundamental junto a gobiernos y aliados para acelerar el progreso hacia los ODS, en particular garantizando que todos los niños y niñas no solo sobrevivan, sino que también prosperen. En 2023, UNICEF continuó generando pruebas y promoviendo y proporcionando asesoramiento técnico para impulsar la voluntad política y los resultados transformadores necesarios para la infancia en toda la región.
Colectivamente, la región se posicionó en primer lugar a la hora de abordar la crisis del aprendizaje. Encabezados por Colombia y una coalición de asociados mundiales, 12 países han firmado ya el Compromiso para la Acción sobre el Aprendizaje Básico, una cifra mayor que en ninguna otra región. Medidas concretas como la política de aprendizaje básico de la República Dominicana ya están mostrando mejoras entre los jóvenes estudiantes.
Los últimos avances legislativos de la región incluyen la aprobación en Perú de una ley para prohibir el matrimonio infantil y la enmienda de México para regular los alimentos y bebidas que se venden en las escuelas. Los avances pioneros incluyen políticas sobre la salud mental de los y las adolescentes en Uruguay y medidas contra el racismo en Brasil, junto con nuevas políticas favorables al desarrollo en la primera infancia en Bolivia y Paraguay. Los gobiernos también adoptaron herramientas de cálculo de costes apoyadas por UNICEF, como la medición de la inversión pública en la infancia que figura en la ley del presupuesto nacional de Chile y el Índice Crianza de Argentina, que ha sido citado en decisiones judiciales.
En 2023, la región también mostró su potencial en la creación de soluciones digitales para la infancia. Las iniciativas apoyadas por UNICEF abarcaron desde asociaciones con empresas de telecomunicaciones para vincular a los jóvenes con información y servicios en Jamaica hasta el uso de programas informáticos de código abierto para la gestión de datos sobre protección infantil en Trinidad y Tabago. Una empresa conjunta guatemalteca creada por jóvenes innovadores en el sector climático, que utiliza drones para la comunicación en situaciones de emergencia, se presentó nada menos que en la COP28 celebrada en Dubái.
Al tiempo que contribuía a la formulación de políticas transformadoras y a la innovación, UNICEF siguió respondiendo a las crisis más urgentes de la región, y proporcionó asistencia humanitaria a más de 1 millón de personas en Haití y a casi 2 millones de personas desplazadas y en comunidades de acogida en 18 países.
Con miras a 2024, cuando conmemoremos el 35º aniversario de la Convención, reforzaremos nuestro compromiso estratégico con los gobiernos y asociados de toda la región para cumplir nuestra promesa con los niños y niñas y construir un futuro mejor para todos ellos.
Asia Meridional
Sanjay Wijesekera, Director Regional
A sus 10 años, Sooraj Kumar es defensor de la educación de las niñas en Pakistán. El pasado diciembre me reuní con él y sus compañeros de clase delante de un cartel que había diseñado y que decía: “Di sí a la educación de las niñas”. Con una inteligencia poco común para una persona de su edad, me conmovió su incipiente capacidad táctica para la promoción de la causa.
El mensaje de Sooraj representa la esencia de los programas de UNICEF en Asia Meridional, una región en la que unas normas de género que menoscaban el progreso impiden a las adolescentes desarrollar todo su potencial, y donde casi el 50% no recibe oportunidades de educación, empleo o formación. Esto es especialmente doloroso en Afganistán, donde, bajo las autoridades de facto, a las niñas se les sigue negando el derecho a aprender más allá del sexto curso.
Estas desigualdades e injusticias también se manifiestan en la prevalencia del matrimonio infantil. En Asia Meridional viven 290 millones de niñas casadas, la cifra más elevada del mundo. Es una cifra que me quita el sueño cuando pienso en las oportunidades perdidas y los riesgos que corren estas jóvenes. La historia es similar en lo que respecta a la nutrición: las niñas son las últimas y las que menos comen, lo que impulsa un terrible ciclo intergeneracional de malnutrición. Al ser la región más afectada por el cambio climático, las catástrofes naturales y las crisis meteorológicas, las niñas son desproporcionadamente vulnerables cuando se ven obligadas a desplazarse.
Abordar estas injusticias fue fundamental para el trabajo de UNICEF en Asia Meridional en 2023. A pesar de algunos problemas, como la incertidumbre política y la reducción del espacio dedicado a los derechos de la infancia, nuestros equipos lograron resultados notables.
Entre ellos cabe destacar la vacunación de más de 33 millones de niños y niñas, la participación de más de 25 millones de personas en el diálogo para acabar con la discriminación de niñas y mujeres, y la capacitación de más de 17 millones de jóvenes para participar en los compromisos cívicos o dirigirlos.
Algunas de nuestras misiones más impresionantes tuvieron lugar en circunstancias difíciles. En medio de una crisis humanitaria devastadora y del retroceso de los derechos de las mujeres y las niñas en Afganistán, UNICEF sostuvo el sistema sanitario, proporcionando servicios y suministros a más de 20 millones de personas y dando apoyo a más de 2.500 clínicas de salud. También quiero reconocer la valentía y el compromiso de nuestro personal nacional femenino, que continúa su labor frente a la adversidad.
La oficina de UNICEF en Nepal no solo respondió rápidamente a los devastadores terremotos de octubre, sino que apoyó la puesta en marcha del Plan Nacional de Aprendizaje de Recuperación y Aceleración para ayudar a los niños y niñas a ponerse al día en su aprendizaje tras la pandemia de COVID-19.
Como resultado de la labor de promoción ante el Ministerio de Sanidad, los colegas de Bangladesh pusieron a prueba alimentos terapéuticos listos para el consumo producidos localmente a fin de combatir la emaciación grave, especialmente en los campamentos de la minoría rohinyá.
La nueva Política Nacional de Educación de Bhután, apoyada por UNICEF, preparará a niños, niñas y jóvenes para ser ciudadanos cualificados y productivos.
La oficina de UNICEF en Sri Lanka apoyó la elaboración de planes para aplicar la Política Nacional de Cuidados Alternativos, que consiguió que más de 1.000 niños y niñas dejaran los servicios de acogimiento institucional y reunió a cientos de ellos con sus familias.
También fueron alentadoras las iniciativas pioneras de la oficina de UNICEF en Maldivas para implicar a los jóvenes en la promoción de la COP28, de modo que pudieran participar en el debate sobre la creación de comunidades resilientes al cambio climático. Del mismo modo, Generación sin límites de India (YuWaah!) movilizó a los jóvenes en torno a la acción climática en apoyo de la iniciativa gubernamental Mission LiFE para preservar el medio ambiente.
Estos resultados sugieren que, si seguimos manteniendo a la infancia como el elemento central de nuestro trabajo, escuchamos a las comunidades, reforzamos la capacidad de los gobiernos y aprovechamos la experiencia de los aliados locales, podremos responder a las grandes necesidades de los niños y niñas de toda la región.
Y quizá podamos convencer a Sooraj para que se incorpore a UNICEF cuando sea mayor.
Europa y Asia Central
Regina De Dominicis, Directora Regional
A lo largo de 2023, los niños y niñas de todo el mundo se enfrentaron a circunstancias muy difíciles, y los de Europa y Asia Central no fueron una excepción.
Apenas seis semanas después de comenzar el año, vi cómo niños y familias de Türkiye sufrían las consecuencias de algunos de los peores terremotos de la historia del país, que afectaron a 15,2 millones de personas, causaron miles de muertes y arruinaron la vida de muchas familias.
La guerra de Ucrania siguió causando un inmenso sufrimiento y provocó estragos en la salud mental y el aprendizaje de la infancia. El 40% de los niños y niñas ucranianos no pueden acceder a la educación continua y uno de cada cinco jóvenes tiene pensamientos intrusivos y recuerdos traumáticos, que son manifestaciones del trastorno por estrés postraumático.
En mis primeros meses como Directora Regional y Coordinadora Especial para la Crisis de Refugiados y Migrantes en Europa, las tragedias en el mar provocaron que muchos niños y niñas perdieran la vida al intentar cruzar la peligrosa ruta migratoria del Mediterráneo. Miles de supervivientes siguen detenidos en condiciones terribles, no aptas para un menor de edad.
Más de 20 millones de niños y niñas de la región seguían viviendo en la pobreza. Las familias luchaban por costearse las necesidades básicas, ya que persistía la crisis del coste de la vida. Los niños y niñas más marginados carecían de acceso a educación, alojamiento, alimentos y atención médica de calidad, lo que hacía que nuestra labor con nuestros aliados regionales, incluida la Unión Europea, fuese aún más vital.
Tras un retroceso en la vacunación durante la pandemia y un aumento de la reticencia hacia las vacunas, más de 600.000 niños y niñas no recibieron la vacuna contra el sarampión en 2023, lo que provocó varios brotes y multiplicó por 30 los casos de esta enfermedad.
La labor de UNICEF comenzó en esta región tras la Segunda Guerra Mundial. Durante más de 75 años, hemos trabajado con gobiernos, aliados, niñas, niños y sus familias para defender los derechos de la infancia. En 2023, nuestra labor siguió siendo igual de decisiva. No podría estar más orgullosa de nuestros extraordinarios equipos y aliados, que trabajaron incansablemente para llegar a los niños y niñas de toda la región.
Tras los terremotos de Türkiye, UNICEF se desplazó inmediatamente al terreno para prestar asistencia humanitaria. Junto con el Gobierno y los aliados prestamos servicios y apoyo vitales a 4,7 millones de personas, entre ellas 2,4 millones de niños y niñas. En la actualidad, seguimos ayudando a reconstruir la educación, la atención sanitaria y los sistemas de protección social.
En toda Ucrania, más de 1,3 millones de niños y niñas tuvieron acceso a la educación y más de 2,5 millones de niños y cuidadores recibieron atención de salud mental y apoyo psicosocial. Proporcionamos acceso a la atención primaria de salud a más de 5 millones de niños, niñas y mujeres y acceso a agua potable a 5,5 millones de personas. Asimismo, hemos prestado asistencia a miles de niños y familias ucranianos en los países de acogida a través de los sistemas nacionales y los municipios.
En 2023, UNICEF proporcionó un apoyo esencial a los niños, las niñas y sus cuidadores que buscaban refugio, seguridad, paz y mejores oportunidades en Grecia, Italia, Türkiye y Armenia.
Además, nuestra organización siguió avanzando en la reducción del número de niños y niñas en centros de acogida y apoyando la atención basada en la familia, incluido el acogimiento en hogares de guarda en la región. En toda Europa y Asia Central, 15 de 23 países informaron de que más de dos terceras partes de los niños y niñas acogidos formalmente se encuentran ahora bajo el cuidado de una familia.
Apoyamos la ampliación de las oportunidades de aprendizaje digital en la región, por ejemplo, en Kazajstán, Kosovo, Montenegro, Serbia y Polonia.
Continuamos nuestro trabajo con los asociados para hacer frente a la contaminación atmosférica y reducir sus efectos perjudiciales sobre la salud y el desarrollo de la infancia, y con las comunidades para crear estrategias de mitigación y adaptación al clima y reforzar la preparación ante el riesgo de catástrofes.
En 2024, seguiremos fortaleciendo nuestro compromiso con los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, otros organismos de las Naciones Unidas y, por supuesto, con los propios niños, niñas y jóvenes, a fin de acelerar y ampliar los resultados tanto en el frente humanitario como en el del desarrollo.
Finanzas
Los ingresos de UNICEF disminuyeron en 1.400 millones de dólares en comparación con 2022, debido al final de la pandemia de COVID-19 y a la disminución de la financiación destinada a la crisis de Ucrania. Al mismo tiempo, los gastos aumentaron en 495 millones de dólares y alcanzaron sus niveles más elevados de la historia a medida que se intensificaban las actividades de programación humanitaria en los lugares de más difícil acceso del mundo.
Los ingresos de los recursos ordinarios para la obtención de resultados procedentes de aliados de los sectores público y privado como porcentaje de los ingresos totales mostraron una mejora, al pasar del 13% en 2022 al 15% en 2023.
La financiación mediante recursos ordinarios proporciona la previsibilidad, la flexibilidad y la eficiencia que permiten a UNICEF lograr los mayores efectos posibles para la infancia. Su descenso durante los últimos años representa un riesgo significativo para la capacidad de UNICEF de cumplir su mandato.
Para conocer más detalles sobre las contribuciones recibidas por UNICEF de parte de sus aliados, consultar el Compendio de Financiación de UNICEF.
Configurar el futuro: un llamamiento a la acción para una financiación flexible
UNICEF da las gracias a nuestros donantes y asociados que contribuyeron tan generosamente en 2023 a nuestra labor en favor de la infancia en todo el mundo. Queremos expresar nuestro agradecimiento específicamente a los donantes que contribuyeron de forma flexible a los recursos ordinarios para la obtención de resultados (o recursos ordinarios) y a los fondos temáticos. Los recursos ordinarios para la obtención de resultados financian nuestra presencia mundial y la programación básica para cumplir nuestro mandato en favor de la infancia. Los fondos temáticos se utilizan estratégicamente para reforzar los sistemas de servicios sociales de los que depende la infancia e impulsar una respuesta oportuna a las crisis humanitarias.
Al igual que las crisis actuales están interconectadas, también lo está la forma en que UNICEF resuelve los problemas mundiales complejos a largo plazo. Por ello, UNICEF hace un llamamiento a los Estados miembros de Naciones Unidas para que cumplan su compromiso con el Pacto de Financiación y a todos los donantes para que aumenten la financiación flexible como parte de su cartera general de donaciones a UNICEF. La clave para dar forma a un futuro de paz, resiliencia y sostenibilidad –y lo que es más importante, lograr los mayores efectos para los niños y sus comunidades– es invertir con flexibilidad.
Puntos destacados
Este informe destaca los principales logros de UNICEF en sus cinco grupos de objetivos, así como en su respuesta humanitaria y el compromiso con los jóvenes en siete regiones Además, proporciona información financiera relevante y detalles sobre los principales donantes en 2023.