X Alfonso y su fábrica de generar sueños
El músico cubano cree en la capacidad de imaginar, cuestionar y crear de niñas, niños y adolescentes en esta entrevista de la serie 35 voces por la infancia en Cuba
El músico cubano X Alfonso, director de Fábrica de Arte Cubano, cree en la capacidad de imaginar, cuestionar y crear de las infancias. Como Embajador de Buena Voluntad de la UNICEF su propósito siempre fue promover la formación de las generaciones futuras a partir de proyectos sostenibles y socialmente responsables.
A sus 52 años la biografía de X Alfonso lo presenta como un instrumentista, compositor e intérprete, caracterizado por su versatilidad, que transita del rock alternativo a la influencia de los sonidos de la música electrónica, el hip-hop, la balada y el pop con raíces afrocubanas. En 2022 ganó el Grammy Latino a Mejor Álbum Folklórico gracias al disco Ancestros Sinfónicos.
Lo que pocos saben del director de Fábrica de Arte Cubano —espacio de libertades creativas y experimentación, considerado en 2019 por la revista Time como uno de los 100 mejores lugares del mundo—, es que de niño mostraba todas las trazas de un niño ordinario que salía a buscar palomas con sus amigos.
Nacido en el hospital Hijas de Galicia y criado en la barriada de Luyanó, en la bulliciosa y profunda Habana, su rango de juegos no era una cuadra, sino siete kilómetros aproximadamente, hasta la Loma del Burro, zona que después se expandiría a Playa, La Habana Vieja y Centro Habana.
«Podías trasladarte con facilidad hacia varios puntos de la ciudad, también recuerdo ver jugar a los niños en la calle hasta muy tarde, había mucha educación y respeto a los mayores, sobre todo. Una infancia callejera totalmente sana y llena de momentos bonitos», narra el músico.
En aquellos tiempos, el pequeño X colocaba la cabeza entre dos bocinas para escuchar a Queen, Michael Jackson y Led Zeppelin. Su hogar no solo le inculcó principios, sino también avivó la llama de su genio creativo. «La casa de mis padres estaba llena de artistas todo el tiempo, hablando del mundo, de la política y de todo lo que sucedía en ese tiempo, entre descargas y reuniones para ver filmes de aquella época. Creo que escuchar y aprender tanto de mis abuelos, mis padres, vecinos y artistas fue lo que formó mis valores, los cuales llevo conmigo hasta el día de hoy».
Su carrera —que comenzó en 1990 junto a su familia en el grupo Síntesis y, simultáneamente, con la fundación del grupo Havana, uno de los hitos de la escena musical cubana alternativa de esa década— actualmente se centra en una labor comunitaria y social para las infancias.
Convertirse en Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, asegura X, no trajo más responsabilidad de la que ya tenía y en lo que venía haciendo hace varios años. «Lo vi como un reconocimiento y estímulo adicional. Creo que toda esta faceta se debe al lugar de donde vengo, un barrio en el que todos se ayudaban y, sobre todo, a los niños. Contar con el apoyo de UNICEF para lograr hacer proyectos y realizar sueños fue muy importante».
La Cuba de sus deseos se rige por la igualdad y la esperanza. ¿Qué rol juegan las infancias para que ese sueño sea posible?
Las infancias desempeñan un rol central, ya que representan no solo el futuro, sino el presente activo que puede construir las bases para esa sociedad soñada. Su capacidad para imaginar, cuestionar y crear es una herramienta poderosa para transformar el país y hacerlo más justo y esperanzador.
Las infancias son las herederas de los sueños de hoy. Si se les brinda un entorno donde puedan soñar, crecer y crear libremente, serán los principales arquitectos de una Cuba donde la igualdad y la esperanza sean realidades alcanzables, guiadas por el poder transformador del arte y la educación.
Desde su punto de vista, ¿qué peligros acechan a las infancias y las juventudes en estos tiempos?
Los peligros que acechan a las infancias y las juventudes en estos tiempos son múltiples y están relacionados con la velocidad y profundidad de los cambios culturales, tecnológicos y sociales. Las redes sociales y la tecnología han cambiado la forma en que los jóvenes se comunican y perciben el mundo. Las infancias y juventudes están constantemente expuestas a estándares irreales de belleza, éxito y felicidad, lo que afecta su autoestima y salud mental.
La globalización puede diluir las raíces culturales y los valores esenciales que son fundamentales para el desarrollo de una identidad sólida. La exposición temprana a contenidos violentos, la inseguridad económica y las desigualdades sociales generan ambientes hostiles para el desarrollo pleno de niños y jóvenes.
Fábrica de Arte Cubano es un espacio habanero dónde las artes convergen. Coméntenos un poco acerca de los talleres de verano para niños, niñas y adolescentes que allí han realizado.
Fábrica de Arte Cubano es un proyecto que desde sus inicios busca promover la formación de las generaciones futuras, porque creemos que solo así los proyectos son sostenibles y solo así trascienden integralmente como proyectos socialmente responsables.
Cada año, aproximadamente 1000 niños y adolescentes de la comunidad, en los meses de vacaciones de verano, participan en talleres gratuitos de más de 30 especialidades artísticas.
Durante todo el año desarrollamos las actividades comunitarias gratuitas como el Espectáculo Infantil Gratuito para toda la familia (el primer domingo de cada mes), el Coro Infantil FAC, los talleres Aprendiendo con la Música (impartidos por Enid Rosales), los talleres Aprendiendo con Cuentos (impartidos por La Sardina te Cuenta) y Genios FAC (taller de apreciación de arte dirigido a niños y adolescentes con síndrome de Asperger).
En una entrevista afirmó que la pared negra de FAC se rige por el principio de «tabula rasa». ¿Cómo aplicarlo en la visibilización de artistas jóvenes?
La visualización de artistas emergentes es uno de los ejes principales y de los objetivos de Fábrica de Arte Cubano; siempre hemos defendido que jóvenes artistas deben convivir junto a artistas ya reconocidos y así promover una retroalimentación entre ambos.
Entre las acciones comunitarias de FAC están la creación de empleos, la reparación de una farmacia y la asistencia a los vecinos colindantes con la ribera del Almendares. ¿De qué maneras el arte puede tener un impacto real en la vida de las comunidades?
En cualquier emprendimiento cultural o empresarial tenemos la obligación de no aislarnos de la comunidad pues debemos generar un desarrollo integrado e inclusivo.
El arte tiene un poder transformador único que puede impactar profundamente la vida de las comunidades. Es una herramienta poderosa para conectar, inspirar y cambiar tanto las realidades individuales como las colectivas. El arte no es un lujo, sino una necesidad vital para las comunidades. Tiene la capacidad de sanar heridas, empoderar a las personas, transformar espacios y generar cambios sociales duraderos. Promover ese espíritu transformador es esencial para construir un mundo donde las comunidades puedan vivir con dignidad, esperanza y una conexión más profunda entre sus miembros y su entorno.
¿Qué rol desempeña el arte en el cuidado de las infancias y las adolescencias?
Creo que podemos protegerlos en nuestro rol de educadores e influenciadores, fomentando valores sólidos, promoviendo el pensamiento crítico, creando espacios de diálogo, estableciendo límites saludables en el tiempo frente a las pantallas, promoviendo actividades físicas y artísticas al aire libre y garantizando que tengan acceso a experiencias culturales y creativas que les permitan explorar su identidad, emociones y habilidades.
Desde mi experiencia como artista, creador y director de la Fábrica de Arte Cubano, puedo afirmar que el arte no solo educa y conecta, sino que también salva. Es una herramienta poderosa para construir generaciones más conscientes, resilientes y humanas. Proteger a las infancias y juventudes en estos tiempos implica devolverles la esperanza y facilitarles las herramientas necesarias para imaginar y crear un futuro mejor. Y el arte es, sin duda, un faro en esa misión.