Más allá de los derechos
Con la celebración del 5to Encuentro Internacional de las Artes para las Infancias “Corazón Feliz”, iniciamos la conmemoración por los 35 años de la Convención sobre los Derechos del Niño
La primera semana de junio comenzó con una agenda cultural pensada para las infancias. En plazas, teatros, museos y otros escenarios, las familias encontraron opciones para disfrutar con los niños y las niñas. En especial, el programa de la 5ta edición del Encuentro Internacional de artes para las infancias “Corazón Feliz” convocó hasta La Habana Vieja a artistas cubanos y de otras nacionalidades, para intercambiar experiencias en su evento teórico y compartir con el público infantil, obras teatrales, conciertos y libros.
En la sede del Museo Nacional de Bellas Artes se inauguró un collage gigante con más de 2500 figuras humanas, dibujadas por niñas y niños de alrededor de 10 países y de todas las provincias cubanas. La artista argentina Estrellita Caracol fue la promotora principal de esta iniciativa, que contó con el apoyo del Comité Organizador del Corazón Feliz y de UNICEF.
La obra se instaló en la entrada de la sala de teatro del Museo. Su carácter colectivo lo marcó no solo el hecho de que se conformara con siluetas dibujadas a miles de manos, sino también por la colaboración de artistas visuales, promotores culturales y grupos de niñas y niños, que acompañaron a Estrellita en largas jornadas de montaje.
Al principio era solo un sueño, una idea un poco loca, confiesa Estrellita. Pero ahora, al ver tanto color y sonrisas infantiles juntas, es una realidad que une a través del arte, a infancias diversas y que nos recuerda que todos los niños y niñas tienen los mismos derechos, sea cual sea su sexo, nacionalidad, color de la piel, religión, idioma, edad o procedencia social.
El collage es un símbolo de la creatividad y la fuerza de las infancias y adolescencias para tejer vínculos, para incluir sin discriminaciones ni estigmas. Es una obra viva que su promotora quisiera seguir ampliando con otras figuras humanas, trazadas por niñas y niños de cualquier rincón del mundo.
De Bellas Artes a La Manigua
Justo en la misma jornada que se inauguraba el collage gigante en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana Vieja, en otro punto de la ciudad, el centro cultural y creativo La Manigua, que rinde homenaje al artista cubano Juan Padrón, realizaba un eco-festival con actividades para las familias, las niñas, niños y adolescentes.
La economía circular y el arte para las infancias reunió a varios proyectos y emprendimientos que tienen en común la sostenibilidad ambiental y el compromiso por las infancias y adolescencias. Las personas participantes conocieron cómo reciclar y transformar con arte materiales que usualmente se desechan.
El 1ro de junio fue un día especial. Para quienes estudian en la escuela Gustavo Pozo -devenida sede del festival-, en la comunidad habanera de La Timba, ubicado en el municipio Plaza de la Revolución, venir a la escuela fue diferente. “Montamos bicicleta”, “aprendimos a hacer papel reciclado y libros de cartón”, “jugamos”… Así nos cuentan sus memorias del Festival Ecomanigua, casi a coro, un grupo de niñas y niños de 5to y 6to grado.
A un aula que usualmente abre sus puertas a talleres e intercambios organizados por La Manigua, llegó Estrellita Caracol a compartir sus historias de los primeros días de junio en La Habana. También el arte, el reciclaje y las infancias fueron hilo común entre sus vivencias y las del grupo de estudiantes de la escuela primaria.
Esta tarde de creaciones infantiles fue especial. Nos adentramos en los derechos desde el juego. Cada niño y niña escogió uno de los derechos que disfruta y pensó en un color o una figura para representarlo. El resto tenía que adivinar de qué se trataba. El derecho a la Educación, a tener una identidad, a una familia, al juego, al descanso, fueron algunos de los seleccionados.
Con ellos compartimos la edición más difundida en la isla de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), ilustrada por Juan Padrón -el creador del personaje Elpidio Valdés y otras icónicas historias animadas. El sentido del humor, la creatividad y la universalidad de la obra de Padrón, fueron la inspiración para que las niñas y los niños se adentrara en el arte del collage. Con la guía de Estrellita Caracol, apasionada de esta técnica, le dieron color y forma a un derecho favorito, más allá de los que establece ya la CDN.
La imaginación transformó recortes de papel en imágenes y en palabras, que tomaron sentido desde los sueños y preferencias de cada participante en este taller.
Otro niño quiso decretar el derecho a comer espaguetis, mientras uno de sus amigos, prefería el derecho a plantar y una de las alumnas, el derecho a dormir. Y nuevamente fueron el arte, el juego, la risa, el reciclaje y las infancias hilos conductores de este espacio de encuentro de sueños y voces de las niñas y los niños.