La casa de mamá Tomasa: un lugar donde niñas y niños ponen voz a sus derechos
Este programa de radio, devenido taller de creación, crece como espacio esencial para conectar con las audiencias y promover la importancia de la educación en derechos.
La casa de mamá Tomasa, taller de creación infanto-juvenil de Radio Taíno, es uno de los proyectos donde niños y niñas como Arlet, Diago y Liz encontraron un camino para crecer, aprender y alzar su voz. Recientemente, participaron junto a la UNICEF en Cuba en la grabación del cuento “El mensaje del bosque brillante”. Y, aunque sus viajes por el mundo de la radio comenzaron mucho antes, utilizaron su talento para enseñar, de manera amena y divertida, los derechos y deberes a niños y niñas de todo el país.
La iniciativa se puso en marcha a partir de la convocatoria a una consulta nacional en las escuelas sobre el nuevo Código de la niñez, adolescencias y juventudes, realizada el pasado 4 de abril. Era necesario llegar con esta valiosa información a las infancias y adolescencias de forma sencilla, didáctica y creativa. Y así lo hicieron los 16 integrantes del taller junto a la actriz Ariadne Argudín, líder del proyecto, y al realizador de sonidos Alain Acosta. En equipo dieron vida a los personajes y comprendieron la verdadera importancia de tener derechos y hacerlos valer.
“La casa de mamá Tomasa”: un sitio que protege y empodera
Arlet, quien comenzó en el taller a los 11 años y ahora tiene 14, asumió en esta ocasión el rol de narradora. La radio le ayudó a sentirse más segura y a vencer su timidez. Con su voz natural narró el cuento y leyó importantes líneas que le hicieron conocer derechos como el juego, el descanso y la educación. Para ella el programa es como el bosque de la historia, un lugar donde no se le obliga a ser adulta y se siente feliz mientras aprende y es escuchada por niños y niñas de toda Cuba.
Con solo 4 años Diago comenzó en el proyecto de Radio Taíno. Hoy tiene 12 y su tránsito por este medio durante 8 años lo dotó de excelentes habilidades comunicativas. Del elenco actual es el que tiene más experiencia y sus interpretaciones están en cientos de emisiones transmitidas por la emisora. Encarnó esta vez a Leo, uno de los protagonistas del cuento, quien acompañó a su amiga Sofía en un viaje para descubrir su verdadera esencia y la importancia de la propia personalidad, la propia voz y de ser respetados. Después de participar en esta obra, Diago siente que puede hablar con más seguridad sobre sus derechos y está muy feliz, porque niñas y niños de su escuela y otras en el país les escucharon.
Liz nació con el don de la palabra. Según su profesora es carismática, histriónica y capaz de transmitir emociones con su voz. Sin embargo, en La casa de mamá Tomasa perfeccionó sus habilidades y adquirió otras, lo cual le permite hacer varios personajes con facilidad. En el taller tiene muchas motivaciones, no solo graban el programa habitual sino que debaten temas relevantes para la infancia. También comparten con otros niños y niñas en actividades comunitarias y les invitan desde sus experiencias a vivir la magia de la radio.
Sofía, su personaje en la historia, es una niña que estaba triste y con la ayuda de su amigo recorrió el fascinante mundo del bosque brillante para aprender sobre sus derechos. A partir de comprenderlos, gracias a los animales que allí vivían, regresó su alegría y las ganas de compartir este mensaje con los demás.
En el cuento también tiene una participación importante el personaje Naturaleza, quien acompaña en su viaje interior a los protagonistas. Fue interpretada por Nesly, quien empezó muy pequeña en el taller. Según relata Ariadne Argudín tenía intereses por la danza, pero descubrió la radio y quedó encantada. Esta experiencia sobre los derechos la hizo pensar en la importancia de trabajar la autoestima y de querer a todos tal y como son.
El resto del elenco, compuesto por niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 16 años, igualmente merece un gran reconocimiento. Su talento natural y el desarrollo de sus habilidades individuales hicieron de la grabación un momento de crecimiento personal y como artistas, apuntó su profesora. “En este caso fueron el dramatizado y la radio un puente en el proceso de aprendizaje para las infancias y adolescencias”, destacó.
Voces para crecer con derechos
“La Casa de Mamá Tomasa” es más que un taller para niñas, niños y adolescentes interesados en la radio. Desde 2014, de la mano de la cultura cubana y universal, la actuación y una intensa labor comunitaria dotan a sus integrantes de herramientas para que estén protegidos, informados y participen activamente en la sociedad.
Estar en iniciativas como estas hace a sus miembros menos vulnerables. Además, ayuda a sus familias y a las que escuchan el programa a reflexionar sobre sus roles y la importancia de una crianza respetuosa.
La participación en el cuento "El mensaje del bosque brillante" es un ejemplo de que hablar sobre temas relacionados con sus derechos y deberes puede marcar la diferencia hacia una mejor infancia. Los niños y las niñas no solo actuaron la historia; la entendieron y la hicieron suya.
Liz, Diago, Arlet, Nesly, Nachel, Daylena, Elena, Chanel, David, Erick, Dariel, Amelia y Aliana demostraron que cuando la infancia tiene espacios seguros para crear, sus voces se convierten en semillas para crecer con derechos. “El mensaje del bosque brillante” está disponible en YouTube, pero su verdadero potencial quedó grabado en las niñas y niños que actuaron o lo escucharon: la certeza de que sus derechos valen y brillan tanto como el bosque del cuento.