Dagoberto Rivera: "En UNICEF he aprendido a soñar sin libreto"

Luego de doce años de trabajo como parte de UNICEF, nuestro colega hizo un repaso por esta etapa de aprendizajes y desafíos, que le ayudaron a crecer profesional y humanamente.

Tamara Roselló Reina
Dagoberto Rivera trabajó 12 años como parte de UNICEF
Miguel Ernesto Gómez
17 Octubre 2023

¿Cómo fueron sus primeras experiencias en la organización?

Mi ingreso fue muy inusual. Un 29 de abril de 2010 alguien envió a mi correo, como a eso de las 8 pm, el anuncio de un puesto en UNICEF El Salvador, mi país natal. El anuncio vencía a las 5 pm del día siguiente.  Ingresé a UNICEF como Especialista en Desarrollo Local en noviembre de ese mismo año. Era apenas mi segunda vez, en 20 años, que trabajaba a tiempo completo para una organización.

No sabía que el cargo llevaba consigo la cartera de salud (materno infantil, nutrición, VIH, primera infancia, vacunas, WASH), emergencias y muchos otros temas que aún no contaban con punto focal. Fue un inicio súper entusiasmado. Devoré los cursos en línea y, para quienes se acuerdan, disfruté llenando el EWEA. Entré a un mundo nuevo y así lo viví.

¿Qué recuerda de manera especial de esas primeras responsabilidades?

Mis recuerdos van a esas tareas múltiples y complejas que tuve que asumir casi desde el inicio. Apenas dos meses habían transcurrido de mi primer rol en UNICEF, cuando me tocó enfrentar una emergencia de grandes dimensiones. En enero de 2011, la depresión tropical 12 E, afectó a más de 150 mil familias en menos de cinco días y la respuesta de UNICEF, no se hizo esperar. En ella tuve una gran responsabilidad, tanto en temas de agua y saneamiento (como agencia líder) y Salud.

Ese fue mi mejor entrenamiento para el manejo de emergencias en UNICEF, que tiene sus propias particularidades. Antes ya había tenido experiencia en manejo en situaciones de desastres como los terremotos (tres en El Salvador y dos en Nicaragua), huracanes (Mitch, 1998) y tormentas tropicales.

Dagoberto Rivera durante su etapa de trabajo en UNICEF Venezuela

¿Cuál considera su mayor desafío profesional en UNICEF?

Ingresé como Especialista en Desarrollo Local, acorde a mi perfil y experiencia. Terminé asumiendo roles como Oficial de Salud, Especialista en Emergencia, Especialista en Salud, jefe de Programas y Especialista de Programas. Todo ello en un proceso de cambio y adaptación continuo, con aprendizaje permanente, motivaciones y retos personales, enfocados en los derechos de las infancias y adolescencias.

Dagoberto Rivera intercambia con adolescentes
Dagoberto Rivera junto a colegas de UNICEF

¿Cuánto cree que le ayudó UNICEF a crecer?

Es difícil responder en primera persona ya que el crecimiento no solamente se refiere a subir en rango sino, particularmente, en mejorar como ser humano, en calidad humana. Yo he aprendido a valorar mucho eso. He logrado ver mucho en lo que aparentemente es poco, he aprendido a sonreír, he vivido la frustración de una gestión no concretada, pero también seguir adelante. He aprendido a soñar sin libreto, a pesar de su inevitabilidad. Son mis colegas, con quienes he trabajado y compartido, los que podrán juzgar mejor si crecí o no y cuánto.

¿Qué alegrías se lleva consigo de esta etapa?

Mi principal alegría es haber puesto mi granito de arena en la tan loable misión de UNICEF. Me llevo las sonrisas de niños, niñas y adolescentes que en mucho tiempo no sentían sus casas, sus escuelas y su comunidad como espacios seguros. La sonrisa de madres y padres al ver que sus hijos e hijas con peligro de muerte, por condición de nacimiento, por desnutrición y otras causas, sobrevivirían. Pude ver a profesionales de la salud orgullosos de contribuir a esa alegría de los padres. Supe del orgullo de maestros viendo a sus alumnos progresar o de familias completas en áreas remotas y algunas muy urbanas, felices por acceder, por fin, al agua potable y a accesorios de higiene. En fin, lo que logré ver y sentir de manera directa son alegrías que van conmigo.

Cuando hace este recuento de su labor al servicio de UNICEF, ¿en quiénes piensa?

Igual que muchos colegas de UNICEF alrededor del mundo, sé lo que es vivir y crecer en medio de guerras sin sentido, sociedades que limitan los derechos, ver el dolor del proceso de la migración, los golpes de los desastres naturales, ineficiencias de los garantes de derechos. Pienso que, aunque hemos caminado un buen trecho, aún queda mucho por andar. Pienso que es más necesario que nunca regresar a lo básico, a las personas y sus necesidades, pero no solamente por visibilidad, sino para contribuir a soluciones verdaderamente sostenibles en el tiempo.

Dagoberto Rivera imparte una conferencia

Tras su trabajo en Cuba, retado por un contexto singular, una pandemia, desastres naturales y crisis económica, ¿qué claves o recomendaciones le comparte a sus colegas de UNICEF para seguir aportando al bienestar y los derechos de los niños y los niños?

A lo cubano les digo, “es lo que hay”: un equipo muy fuerte, sólido y capaz. No tengo claves, ni recetas, ni recomendaciones más allá de que mantengan su nivel de entrega, que disfruten lo que hagan. Los cambios en las vidas de los niños, las niñas, adolescentes y de todos aquellos que, aun siendo personas adultas, nos apoyan con su trabajo en las escuelas, centros infantiles, escuelas de oficios, en las escuelas de formación integral, en los hospitales, policlínicos, centros de salud… Los que desde sus oficinas gestionan y toman decesiones y los que siempre están preparándose para actuar en situaciones de desastres, que es lo que llena nuestra vida en lo laboral. Por favor, mantengan ese balance con tan importante y vital con su familia. Como oficina, simplemente prediquemos con el ejemplo.