Página
La maternidad sin riesgos y la salud del recién nacido
Una madre saludable, un parto en condiciones de seguridad, cuidados esenciales para el recién nacido.
Una madre saludable, un parto en condiciones de seguridad, cuidados esenciales para el recién nacido, una familia amorosa y una higiene adecuada en el hogar son factores que favorecen enormemente la salud y la supervivencia del recién nacido. Los recién nacidos necesitan cuidados de día y de noche. Requieren atención, amor y alimentación; además, deben permanecer abrigados y limpios. Al satisfacer sus necesidades básicas, las madres, los padres y otros cuidadores sientan las bases de la salud, la felicidad, el crecimiento, el aprendizaje y el desarrollo futuros del bebé.
- La atención postnatal para la madre y el bebé disminuye el riesgo de complicaciones y contribuye a que los padres y otros cuidadores proporcionen al recién nacido un comienzo saludable en la vida.
- La madre y su hijo deben ser examinados periódicamente en el transcurso de las 24 horas posteriores al parto, durante la primera semana y seis semanas después del parto. En caso de surgir alguna complicación, deberán ser examinados con más frecuencia.
- El parto es el momento más crítico para la madre y su hijo. Todas las mujeres deben tener la oportunidad de dar a luz con asistencia de personal calificado; por ejemplo, un médico, una partera capacitada o una enfermera. Así mismo, deben poder acceder oportunamente a atención especializada, en caso de presentarse complicaciones.
- Todos los embarazos merecen atención porque siempre existe el riesgo de que algo no marche bien para la madre, el bebé o ambos. Es posible evitar muchos problemas graves, enfermedades, e incluso muertes, si las mujeres se preparan para tener a sus hijos con asistencia de personal especializado, como un médico, una enfermera o una partera, y si asisten, al menos, a cuatro visitas prenatales con un trabajador sanitario capacitado.
- Hay una menor probabilidad de que la madre o el bebé se enfermen o mueran cuando el parto tiene lugar en un centro sanitario debidamente equipado, con asistencia de personal calificado, y con la posibilidad de que un profesional de la salud examine periódicamente a la madre y al recién nacido en el transcurso de las 24 horas posteriores al alumbramiento.
- Cuando la mujer esté próxima a dar a luz, conviene que elija a alguna persona para que la acompañe y la apoye durante el parto e inmediatamente después. Esa persona puede ayudar a que la futura madre coma o beba algo durante el trabajo de parto; a que practique técnicas de respiración en las distintas etapas del proceso; y a que disponga de ayudas para estar cómoda y para controlar el dolor, de acuerdo con las indicaciones del trabajador sanitario.