Ausentismo en educación secundaria y propuestas de abordaje
Un problema que compromete las trayectorias educativas
Este trabajo presenta un análisis sobre el ausentismo escolar en el ciclo básico de educación secundaria pública en Uruguay. El estudio hace foco en un problema estructural de nuestro sistema, que, a pesar de su gran relevancia, ha recibido comparativamente poca atención, tanto a nivel de la investigación como en la discusión de la agenda educativa.
El ausentismo, especialmente el ausentismo problemático —un fenómeno que, como muestra el estudio, afecta a una proporción muy importante de los estudiantes matriculados en los liceos públicos de Uruguay—, compromete directamente a la concreción del derecho a la educación. La presencia regular de los y las adolescentes en las aulas es una condición necesaria para el desarrollo de aprendizajes tanto académicos como no académicos, para el sostenimiento de las trayectorias escolares y para que la educación logre tener los impactos que de ella se esperan.
Magnitud del ausentismo
El ausentismo escolar en la educación secundaria básica es elevado y ha mostrado una tendencia al aumento en los años pospandemia. En 2023, los estudiantes perdieron, en promedio, más de 35 días de clase al año, con 3 de cada 4 (75%) estudiantes faltando al menos a un 10% de las clases.
Ausentismo crónico: 3 de cada 4 alumnos (75%) faltan al menos a un 10% de las clases, lo que se define como "ausentismo crónico". Además, 4 de cada 10 (40%) faltan al menos a un 20% de las clases.
Promedio de inasistencias: en 2023, los estudiantes de los liceos públicos de enseñanza media básica perdieron, en promedio, más de 35 días al año por inasistencias totales o parciales, sobre un total de aproximadamente 170 días de clase.
Incremento pospandemia: el número promedio de inasistencias en los primeros tres años de liceo aumentó de 30,6 días en 2016 a 37,6 días en 2023.
Impacto desigual
El ausentismo afecta especialmente a los estudiantes de origen socioeconómico más vulnerable y a aquellos con trayectorias escolares menos exitosas. Los estudiantes de hogares beneficiarios de programas sociales, como la Tarjeta Uruguay Social (TUS), presentan niveles de inasistencia significativamente más altos.
En la comparación regional e internacional Uruguay presenta niveles altos de ausentismo. Según PISA 2022, el país se ubica entre los 3 países latinoamericanos con mayor nivel de ausentismo —de los 14 participantes del estudio— y entre los 20 primeros, de 80, en el ámbito internacional.
La percepción sobre dificultades asociadas a la convivencia en los centros incrementa el ausentismo. La evidencia que surge de estudios como PISA 2022 sugiere que la percepción sobre problemas de violencia e inseguridad, tanto dentro de los centros como en sus entornos, podría estar impactando en una menor asistencia a clases, al menos para una parte de los estudiantes de la enseñanza media, principalmente del sector público.
El ausentismo problemático se asocia a menores aprendizajes. Estudios como PISA y Aristas muestran una fuerte asociación entre el desempeño en las pruebas de evaluación de lectura y matemática y el ausentismo problemático. Aumenta el riesgo de repetición y tiene efectos educativos también en el mediano plazo.
Estudios longitudinales muestran que los adolescentes que faltaron problemáticamente a clase en los primeros años de la enseñanza media enfrentan riesgos sustantivamente más altos, durante los años siguientes, de abandonar sus estudios sin completarlos y, por tanto, tienen probabilidades significativamente menores de completar su trayectoria.
Comparación internacional: según el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) en 2022, 32% de los alumnos uruguayos de 15 años declararon haber faltado a clases en las dos semanas previas a la evaluación, un porcentaje dos veces superior al reportado por Chile (15%).
Riesgo académico: con base en los resultados de Aristas Media 2022 (INEEd), se observa que el riesgo de desempeñarse en los niveles académicos más descendidos en cualquiera de las áreas de conocimiento evaluadas es entre 4 y 5 veces más alto para los estudiantes que reportaron haber faltado a clases con cierta regularidad en las semanas previas a la evaluación.
Alertas del Sistema de Protección de Trayectorias Educativas (SPTE): en 2023, el módulo de asistencia del Sistema de Protección de Trayectorias Educativas (SPTE) registró más de 61,000 alertas, involucrando a más de 40,000 estudiantes, cerca de un 40% de los matriculados.
Seis principios orientadores hacia la reducción del ausentismo
Las estrategias educativas deben ser generales y transversales, pero también deben identificar y apoyar de manera personalizada a los estudiantes con asistencia problemática, adecuándose a las necesidades específicas de cada caso.
La efectividad de las estrategias de apoyo depende de su implementación oportuna. Es crucial identificar y actuar sobre los riesgos de ausentismo lo antes posible, utilizando alertas en tiempo real y anticipando problemas futuros para diseñar estrategias preventivas.
Las respuestas deben ser adecuadas y suficientemente intensas para ser efectivas. Las acciones, como el contacto con las familias, deben ser complementadas con otras medidas para asegurar su impacto en la asistencia escolar.
Las respuestas al ausentismo deben ser continuadas y sostenidas en el tiempo, abarcando todo el año lectivo, los ciclos escolares y los tránsitos entre niveles educativos, para proteger las trayectorias escolares de los estudiantes.
Las respuestas deben ser variadas y abarcar diferentes aspectos que influyen en el ausentismo, incluyendo la motivación, el rendimiento académico, la convivencia, la seguridad y las normativas escolares. También deben involucrar a las familias y a los docentes.
Es importante definir protocolos de actuación generales que complementen las acciones locales, asegurando pautas y reglas de procedimiento uniformes, facilitando la interacción con recursos externos y permitiendo el seguimiento y monitoreo de las respuestas institucionales.