Prematurez: qué ocurre cuando un bebé nace antes de tiempo
Si un bebé nace antes de las 37 semanas, puede necesitar cuidados especiales. En Uruguay, el sistema de salud cuenta con equipos y recursos para acompañar estas situaciones.
Al inicio del embarazo, el equipo de salud brinda una fecha probable de parto, que se calcula alrededor de las 40 semanas de gestación. Sin embargo, en algunos casos el nacimiento puede adelantarse.
Cuando un bebé nace antes de las 37 semanas se considera un nacimiento prematuro o prematurez.
Existen distintos grados de prematurez. No es lo mismo nacer a las 27 semanas que a las 34. A medida que disminuyen las semanas de gestación o el peso al nacer, aumentan los riesgos de complicaciones. Cuanto más temprano ocurre el nacimiento, mayores son los desafíos para la salud del bebé.
Aunque un nacimiento prematuro pueda generar preocupación, realizar adecuadamente los controles prenatales ayuda a reducir riesgos y a detectar situaciones que requieran seguimiento.
Cada bebé prematuro tiene derecho a recibir atención acorde a sus necesidades específicas, considerando sus semanas de gestación, peso al nacer y características individuales. Este enfoque es clave para su desarrollo a corto y largo plazo.
Te invitamos a conocer más en este video con el profesor de Neonatología Mario Moraes.
Cuidados de neuroprotección
Los bebés prematuros tienen un sistema nervioso inmaduro. Por eso, los cuidados de neuroprotección ayudan a reducir riesgos y favorecer su desarrollo.
Estos cuidados incluyen:
Cuidados
Reducir la luz y el ruido, y proporcionar una contención similar a la del útero materno.
Fomentar el contacto precoz y prolongado para estabilizar al bebé y promover su desarrollo.
Asegurar ciclos de sueño adecuados, fundamentales para el crecimiento y la recuperación.
Aplicar medidas para prevenir y tratar el dolor y el estrés, que pueden tener efectos negativos a largo plazo.
En las unidades de neonatología, el entorno también se adapta para acompañar el desarrollo neurológico y afectivo:
- Control del ruido
- Ajuste de la iluminación
- Uso de nidos o soportes que brinden contención
- Participación activa de madres y padres en el cuidado
La presencia de la familia, el contacto piel a piel y el acompañamiento continuo mejoran los resultados de salud y fortalecen el vínculo.
Nutrición y lactancia materna
La leche materna es el mejor alimento para los bebés prematuros. Aporta defensas, favorece el desarrollo neurológico y protege frente a infecciones.
Sostener la lactancia puede requerir apoyo adicional. Por eso, es fundamental acompañar a las madres y brindarles orientación y contención durante este proceso.
Algunos datos útiles sobre prematurez
Los controles previos y durante el embarazo permiten detectar factores de riesgo y realizar intervenciones oportunas.
El riesgo de prematurez puede aumentar ante:
- Embarazo adolescente
- Mala alimentación o desnutrición
- Anemia
- Tabaquismo, consumo de alcohol o drogas
- Antecedentes de partos prematuros
Los bebés nacidos antes de tiempo tienen derecho a recibir atención especializada y leche materna. Las unidades de neonatología promueven la permanencia de madres y padres junto a sus hijos, favoreciendo el vínculo y el acompañamiento continuo.
El cuidado de los bebés prematuros requiere un abordaje integral que combine atención individualizada, neuroprotección, ambiente adecuado, participación familiar y apoyo a la lactancia. Estos elementos son esenciales para asegurar su desarrollo y bienestar.