Cuidarte en el embarazo: decisiones que protegen a tu bebé
Consejos sobre lo que se debe evitar para ayudar al crecimiento seguro del futuro bebé
Intentar dar a un hijo o hija lo que necesita puede comenzar incluso antes de que nazca.
Durante el embarazo, el cuerpo cambia mes a mes y algunos hábitos también deben adaptarse. Conocer qué evitar ayuda a proteger la salud de la madre y favorecer el desarrollo del bebé.
Claves para cuidarse durante el embarazo
- Comer alimentos variados y saludables como carnes bien cocidas, nueces, semillas, cereales, legumbres, frutas y verduras.
- Tomar vitaminas prenatales según lo recomendado por el equipo de salud.
- Evitar levantar objetos pesados.
- No exponerse al humo del tabaco.
- Cuidar la salud mental: compartir lo que se siente, practicar técnicas de relajación y realizar actividad física moderada.
- Mover el cuerpo sin agotarse: si al hacer ejercicio se puede mantener una conversación, la intensidad es adecuada.
- Ante cualquier duda, consultar con el médico o médica de confianza.
Cosas a evitar
Consumir alcohol durante el embarazo implica riesgos para el desarrollo del bebé. El feto expuesto al alcohol tiene mayor probabilidad de presentar problemas de crecimiento y alteraciones en el desarrollo neurológico, que pueden afectar el aprendizaje y la conducta.
No existe una cantidad segura de alcohol durante el embarazo. Por eso, la recomendación es evitar completamente las bebidas alcohólicas.
Fumar durante el embarazo reduce el suministro de oxígeno al feto y aumenta el riesgo de bajo peso al nacer. Además, los niños y niñas expuestos al humo del tabaco tienen mayor probabilidad de desarrollar asma y otras enfermedades respiratorias.
Si dejar de fumar resulta difícil, es importante buscar apoyo en el equipo de salud.
Se recomienda controlar el consumo de cafeína durante el embarazo. En grandes cantidades, puede afectar el desarrollo fetal.
Lo aconsejable es no superar los 200 miligramos por día. Como la cantidad de cafeína varía según el alimento o bebida, conviene leer las etiquetas nutricionales.
- Productos con exceso de sal y azúcar, como ultraprocesados, refrescos, jugos azucarados, embutidos y fiambres.
- Leche cruda sin pasteurizar y quesos blandos elaborados con leche no pasteurizada (riesgo de listeriosis).
- Alimentos vencidos.
- Carnes crudas o poco cocidas (riesgo de toxoplasmosis, salmonela o listeria).
- Pescados y mariscos crudos.
- Peces con alto contenido de mercurio, como tiburón o pez espada.
- Pescado ahumado crudo.
- Brotes crudos (alfalfa, rábano u otros), que pueden contener bacterias.
- Huevos crudos o poco cocidos.
- Hígado y otras vísceras, por su alto contenido de vitamina A, que en exceso puede resultar perjudicial.
Durante el embarazo no se trata solo de “prohibiciones”, sino de tomar decisiones informadas para favorecer el crecimiento saludable del bebé y el bienestar de la madre. Ante cualquier inquietud, consultar siempre con el equipo de salud.