Los conflictos no se detienen: millones de niños y niñas están en riesgo.
Click to close the emergency alert banner.

Un año de pandemia, un año de acción en Perú

Informe de UNICEF en respuesta a la COVID-19

Portada un año de pandemia, un año de acción

“Ha sido un año muy duro. Lo más difícil fue que mi mamá vaya al centro de salud en el que labora. Seguimos con felicidad la llegada de las vacunas, mi mamá un día vino contenta porque la habían vacunado. Ahora nos sentimos más tranquilos porque está más protegida, pero seguimos cuidándonos”.

-Lucio, 13 años, Lima

Las niñas, niños y adolescentes suelen ser las víctimas olvidadas de todas las emergencias y la causada por la COVID-19 no ha sido la excepción. Como ellos
no han sido quienes más requerían de camas UCI o balones de oxígeno,
poco se ha puesto la mirada sobre sus necesidades materiales y afectivas.  

Sin embargo, incluso cuando se alcance la vacunación universal, el presente y el futuro de chicos y chicas ya está seriamente comprometido. En Perú como consecuencia de la pandemia, la pobreza infantil y adolescente se incrementó, miles de chicas y chicos dejaron de estudiar, quedaron en la orfandad, han visto afectada su salud mental o son víctimas de violencia familiar.

UNICEF ha respondido a la emergencia por la COVID-19 teniendo en cuenta las
necesidades de la niñez y la adolescencia, acompañando al Gobierno del Perú
en sus diversos esfuerzos. Te invitamos a conocer a través de este informe lo que ha sido 
un año de pandemia, un año de acción de UNICEF en Perú.

La salud en nuestras manos

Una madre, usando mascarilla, sostiene a su bebé

“Me siento más segura porque hay una buena atención [en el centro de salud], nos enseñan buenas cosas. Veo que mi hijo ya juega y se siente muy alegre”.

-Lloyli, mamá de Yadriel, Loreto


Con la pandemia aprendimos a cuidarnos, lavándonos las manos, guardando la distancia y usando la mascarilla. Pero ¿cómo hacerlo si no siempre tenemos agua en casa o si cuando requerimos atención médica no es fácil llegar a un centro de salud? Además de mitigar esta situación, una reactivación segura de los servicios de atención primaria de salud, interrumpidos por la pandemia, era esencial para evitar que las mujeres pierdan los controles prenatales y que los niños se atrasen con las vacunas de rutina.

EXPERIENCIAS

Junto a la Dirección Regional de Salud de Loreto, UNICEF promovió la reactivación de los servicios de salud para niños, niñas, adolescentes y madres gestantes. Para ello, UNICEF aplicó un listado de control para asegurar que estén dadas las condiciones para la reactivación, capacitó a autoridades y operadores de servicios y facilitó las visitas domiciliarias a gestantes y niñas y niños en situación de riesgo.

Además, entregamos kits para gestantes y recién nacidos vulnerables, así como kits para promover el juego y la comunicación.

Embedded video follows

Aprender en pandemia

Primer plano de un adolescente

“Este año ha cambiado. No pudimos conversar con nuestros profesores, me sentía muy triste, preocupado de no poder vernos, no hacer trabajos en grupo”.
-Richard, 15 años, Ucayali


La suspensión de clases presenciales ha tenido consecuencias devastadoras para el aprendizaje y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes. Además, ha generado el riesgo de que los más vulnerables y aquellos que no pueden acceder al aprendizaje a distancia no regresen nunca a las aulas o se vean obligados a trabajar. Estimaciones preliminares del Minedu señalan que cerca de 700 000 estudiantes han interrumpido o están en riesgo de interrumpir su escolaridad.

EXPERIENCIAS

UNICEF acompañó al Ministerio de Educación en el diseño e implementación del programa Aprendo en Casa, desarrollando contenidos pedagógicos para radio y tablets dirigidos a estudiantes en zonas rurales y dispersas, con énfasis en la educación inclusiva e intercultural.

En algunas comunidades indígenas sin Internet ni señal de televisión, UNICEF instaló altoparlantes para emitir clases remotas y así ayudar a garantizar que las niñas, niños y adolescentes de la Amazonia peruana accedan a la educación a distancia.

Embedded video follows

Violencia, la otra pandemia

El confinamiento por la pandemia puso en evidencia el alto índice de violencia intrafamiliar que tiene a niñas, niños y adolescentes entre sus principales víctimas. Para muchos la protección frente a la COVID-19 que significaba el aislamiento se convirtió en mayor exposición frente a la otra pandemia: la violencia. 

EXPERIENCIAS

En un año en que las familias fueron para muchos el principal soporte para atravesar la crisis por COVID-19, el MIMP junto con UNICEF promovieron el derecho de las niñas, niños y adolescentes de vivir en familia y contar con la protección emocional y material de sus madres y padres aun cuando ellos estuvieran separados.

En ese sentido, se reforzó el modelo de cuidados alternativos con la entrega de canastas de alimentos a 776 familias de acogida y se realizó videos sobre el derecho a vivir en familia, el régimen de visitas y la pensión de alimentos.

Embedded video follows

Desigualdad, una realidad sin mascarilla

Una adolescente mira a la calle desde la azotea de su casa

“Cuando el coronavirus llegó aquí yo no pensé que se iba a frenar el mundo tan de repente. Me deja sorprendida porque nosotros teníamos muchos planes este año. En diciembre decíamos ‘este es el año’ y pues nos toca vivir con eso”.
-Daniela, migrante venezolana, 15 años, Lima 


La COVID–19 constituye la mayor crisis económica y sanitaria que Perú ha enfrentado en los últimos años y nos ha mostrado los verdaderos niveles de pobreza y desigualdad que se viven en el país. Las medidas frente a la crisis sanitaria ocasionaron una caída en las tasas de crecimiento económico (-11,1% del PBI en 2020, según el INEI) con 1,5 millones de puestos de trabajo perdidos y una reducción en los ingresos de las familias del 10,5%, de acuerdo con las estimaciones de la OIT.

De acuerdo con estimaciones realizadas por UNICEF, en el Perú un total de 1.2 millones de menores de 18 años podrían haber caído en pobreza en 2020.

EXPERIENCIAS


Los migrantes venezolanos que viven en Perú fueron una de las poblaciones más afectadas por la pandemia. Para resguardar los derechos de la niñez migrante UNICEF puso en marcha, por primera vez, un programa de transferencias monetarias para hogares de migrantes venezolanos que se complementó con información sobre los servicios de educación, protección y violencia, promoviendo su acceso a los mismos a través del acompañamiento a las familias, así como mensajes de prevención de la COVID-19.

Embedded video follows

Comunicación que cuida, comunicación que alienta

Una adolescente levanta la mano y mira a de frente

“Nuestra opinión es importante y debemos compartirla para que las autoridades la tomen en cuenta y atiendan”.
-Alicia, 17 años, Huancavelica 


Con la cuarentena, las familias tuvieron que aprender a coexistir juntas en casa y para mejorar esta convivencia,  UNICEF trabajó con aliados en elaborar guías para orientar a las familias en los primeros meses de la emergencia sanitaria. También colaboró con medios de comunicación y los sectores público y privado a lo largo del año en campañas de comunicación y promoción del cuidado frente a la COVID-19. 

EXPERIENCIAS


Ser adolescente nunca fue fácil. Mucho menos ahora durante una pandemia. En este video adolescentes de diferentes regiones de Perú nos invitan a ponernos de pie y levantar la mano para garantizar oportunidades de desarrollo que les permitan reimaginar y construir un Perú mejor.

 

Embedded video follows

El plan post COVID-19

Foto de primer plano de Ana de Mendoza, Representante de UNICEF

La humanidad comparte un deseo: que la COVID-19 deje de ser una amenaza mortal. Mientras aguardamos ese momento, aseguremos a las generaciones más jóvenes un mundo mejor que el que existía cuando la pandemia llegó para llevarse millones de vidas y dejar más atrás a quienes ya estaban atrás.  
-Ana de Mendoza, Representante de UNICEF en Perú

El plan post COVID-19 debe colocar en el centro de sus prioridades a las víctimas invisibles de la pandemia: chicas y chicos a quienes el coronavirus alejó de las aulas y de sus amigos; dejó en la orfandad, reveló la dureza de las diferencias sociales cuando conectarse a una clase fue imposible por carecer de un celular o de electricidad en su hogar, y expuso más a la violencia familiar.  

Gracias por acompañarnos

La cooperación internacional, la empresa privada, colaboradores de la sociedad civil, Embajadores y Amigos, y Socias y Socios de UNICEF se pusieron la camiseta de la solidaridad para ayudar en la lucha contra la COVID-19. Gracias a todos ustedes por su apoyo permanente en bien de la niñez y adolescencia que vive en Perú. 

Te invitamos a conocer el listado completo de aliados en el reporte.