Cinco prioridades
Por un Perú mejor para la infancia
En abril de 2026, el Perú elegirá un nuevo gobierno. Las decisiones que se tomen impactarán directamente en el presente y futuro de más de 8 millones de niñas, niños y adolescentes.
Desde UNICEF proponemos cinco prioridades nacionales que deben estar en los planes de gobierno del próximo quinquenio.
1. Salud integral
Garantizar que niñas, niños y adolescentes crezcan sanos implica cerrar brechas urgentes como la vacunación incompleta, la anemia, la desnutrición, el sobrepeso y la exposición a agua no segura. Esto requiere fortalecer servicios públicos, promover el desarrollo infantil temprano, ampliar la atención en salud mental y prevenir el embarazo adolescente. Un enfoque integral desde el nacimiento asegura mejores oportunidades de vida.
2. Educación inclusiva y de calidad para la empleabilidad y competitividad
Para asegurar trayectorias educativas exitosas, es necesario que todas y todos asistan a la escuela, aprendan en su lengua materna y desarrollen habilidades digitales y científicas. Mejorar la infraestructura, capacitar docentes, cerrar brechas rurales y promover vocación STEM permitirá que adolescentes culminen la secundaria con competencias para insertarse de forma competitiva en el futuro laboral.
3. Protección social y reducción de la pobreza multidimensional
Millones de niñas, niños y adolescentes crecen sin acceso a servicios básicos, lo que limita su desarrollo. Ampliar programas de transferencias, fortalecer el sistema de cuidados y reducir el trabajo infantil son medidas clave para combatir la pobreza multidimensional. Una protección social más resiliente reduce desigualdades y protege a las familias frente a emergencias.
4. Protección frente a las violencias y la criminalidad
La violencia familiar, sexual y comunitaria amenaza la seguridad y el desarrollo de la infancia. Incrementar inversión, fortalecer servicios especializados, promover crianza positiva y prevenir el involucramiento en delitos son pasos esenciales. Garantizar justicia, acompañamiento y entornos seguros es fundamental para que niñas, niños y adolescentes crezcan libres de miedo.
5. Gestión del riesgo y cuidado del medio ambiente
El cambio climático, los sismos y la precariedad habitacional exponen a la infancia a múltiples riesgos. Integrar el enfoque de niñez en la gestión de emergencias, actualizar protocolos y reforzar la educación ambiental desde etapas tempranas permitirá mitigar impactos y preparar comunidades más seguras. Proteger el entorno es proteger su presente y su futuro.
¿Por qué es urgente actuar?
Porque niñas, niños y adolescentes no votan, pero las decisiones públicas definen su acceso a salud, educación, protección, oportunidades y un entorno seguro. Hoy enfrentan brechas que comprometen su desarrollo, como la anemia, la desnutrición, la violencia y la vulnerabilidad climática.
Actuar ahora significa asegurar que crezcan sanos, aprendan plenamente y estén protegidos, para que en el futuro puedan contribuir al desarrollo del país. Cada año que se pierde en la infancia es irrecuperable; por eso, su bienestar debe ser prioridad hoy, no después.