Cómo hablar de ciberacoso con tus hijos
Consejos de un experto para detectar las señales y abordar las conversaciones con cuidado
Criar a nuestros hijos e hijas en la era digital no es una tarea fácil. Hoy en día, disfrutamos de más oportunidades para relacionarnos gracias al rápido desarrollo de las nuevas tecnologías, pero estas también pueden generar nuevas formas de excluir y de herir sentimientos. Hemos hablado sobre el ciberacoso y sobre cómo podemos actuar si sospechamos que nuestro hijo o hija lo está sufriendo con el Dr. Sameer Hinduja, codirector del Cyberbullying Research Center (Centro de investigación sobre el ciberacoso).
>> Consulta nuestra guía sobre crianza digital (solo en inglés)
¿Cuáles son los tipos de ciberacoso más comunes?
Dr. Hinduja: El ciberacoso se puede manifestar de diversas formas. Estas son algunas de ellas:
- Excluir a una persona del chat de un grupo
- Recibir mensajes de una persona tras haberle pedido que deje de enviarlos
- Ser objeto de amenazas a través de mensajes de texto u otro tipo de mensajes
- Publicar comentarios ofensivos o insultos en línea, por ejemplo, sobre la apariencia física, la raza, el color, la orientación sexual, la religión o una discapacidad
- Difundir rumores a través de internet
- Ser objeto de hostigamiento en línea
- Difundir información personal de alguien sin su autorización
¿Cuáles son las diferencias entre el ciberacoso y el acoso presencial?
Dr. Hinduja: Por naturaleza, el ciberacoso tiene lugar en línea, por lo que puede llegar a un mayor número de personas y aumentar la magnitud de los daños.
En internet, el carácter público y permanente de la información expuesta determina que las consecuencias psicológicas puedan ser aún mayores. Cientos o miles de personas pueden ver los contenidos humillantes compartidos a través de las redes sociales u otras plataformas, lo que por supuesto intensifica la vergüenza y la sensación de desamparo. Además, al cometerse desde el anonimato, el ciberacoso puede generar una gran desconfianza y una terrible sensación de vulnerabilidad. Un niño o niña objeto de ciberacoso quizás no sepa quiénes son los agresores y, en ese caso, tendrá la sensación de que cualquiera podría estar implicado, lo que le generará más ansiedad social y le llevará a aislarse de sus compañeros y compañeras.
Estudios muestran que los adolescentes que sufren ciberacoso manifiestan más sentimientos de depresión, ansiedad, soledad, comportamientos suicidas y otros síntomas físicos relacionados, como dolor, fatiga o dificultad para respirar.
Por otra parte, como los adultos en ocasiones tardan en responder al ciberacoso, puede parecer que las consecuencias de esas acciones son ínfimas o inexistentes.
¿Qué señales de alerta pueden indicarme que mi hijo o hija está sufriendo ciberacoso?
Dr. Hinduja: Los niños y niñas que son objeto de ciberacoso pueden volverse más introvertidos o mostrar angustia después de utilizar sus dispositivos. También se pueden observar cambios en sus hábitos de sueño o de alimentación, y una pérdida de interés por sus actividades preferidas.
En algunos casos, los niños pueden expresar desesperación o hacer afirmaciones preocupantes sobre su bienestar, tratar de pasar más tiempo con sus cuidadores que con sus amistades, o expresar con frecuencia que quieren abandonar la escuela o faltar a clase por no encontrarse bien. En general, cualquier cambio visible en su estado de ánimo, comportamiento o forma de hablar de su vida digital puede ser una señal de que está sufriendo ciberacoso.
> Leer: Cómo reconocer las señales de estrés en los niños
¿Cómo puedo abordar la cuestión del ciberacoso con mis hijos?
Dr. Hinduja: Crea un entorno en el que tu hijo o hija siempre sienta la seguridad y la comodidad necesarias para hablar contigo sobre cualquier cosa preocupante que haya podido ver o vivir en línea. Fomenta un diálogo abierto y destaca las interacciones y experiencias cotidianas que reflejan relaciones digitales sanas y positivas. Señala también aquellas que denotan relaciones negativas y nocivas. Pregúntale lo que observa entre sus amistades y en la escuela antes de preguntarle directamente por lo que ocurre en su propia vida. Trata de mantener este tipo de conversaciones con frecuencia.
Niños y niñas pequeños
- Mantén conversaciones sencillas y adaptadas a la edad de tu hijo o hija. Explícale que el ciberacoso se produce “cuando alguien se comporta de manera cruel o hiriente en internet”.
- Habla sobre lo que implica respetar a los demás en todos los sentidos.
- Céntrate en algunas normas de seguridad básicas, como no compartir datos personales y hablar con un adulto de confianza si se siente mal por algo ocurrido en internet o si observa algo inquietante entre sus amistades en línea.
- Explícale que nunca debe sentirse culpable si ha tenido una mala experiencia en línea.
> Leer: Diez formas de establecer buenos hábitos digitales en casa
10-13 años
La mayor parte de los casos de ciberacoso suelen darse a estas edades, ya que los niños y las niñas empiezan a utilizar las redes sociales con más autonomía.
- Habla a menudo con tu hijo o hija sobre sus experiencias en línea, sin adoptar una actitud moralizante.
- Enséñale a bloquear, denunciar y hacer una captura de pantalla del contenido nocivo.
- Ayúdale a entender que su reputación digital es importante y que lo que publique en línea puede tener consecuencias en el mundo real (incluso en las conversaciones privadas o que vayan a desaparecer).
- Con su colaboración, establece normas y consecuencias claras en relación con el uso de la tecnología.
- Recuérdale que utilizar la tecnología conlleva ciertas responsabilidades.
14-18 años
- Ayuda a tu hijo o hija a desarrollar habilidades sociales y relacionales para gestionar las situaciones de forma independiente, sin dejar de mantener conversaciones abiertas sobre la cuestión.
- Háblale de las consecuencias legales del ciberacoso en tu lugar de residencia, y de las sanciones escolares, civiles y penales que puede conllevar.
- Anímale a defender a sus amistades y a identificar las situaciones en las que es necesaria la intervención de un adulto.
- Respeta su deseo de intimidad, pero sigue manteniéndote al tanto de su vida digital sin adoptar una actitud crítica.
¿Qué debo hacer si pienso que mi hijo o hija es objeto de ciberacoso?
Dr. Hinduja: Lo primero, y lo más importante, es asegurarte de que tu hijo o hija se siente seguro o segura y no corre peligro. También es esencial demostrarle un apoyo incondicional, porque de lo contrario quizás no vuelva a hablar contigo en el futuro. En este momento de tensión, habla con tu hijo o hija y escúchale.
Dedica el tiempo que sea necesario a entender lo que ha ocurrido exactamente y su contexto. Si hay una situación de ciberacoso, guarda capturas y grabaciones de pantalla del contenido ofensivo. Anota la información relevante, como el lugar, la frecuencia, la gravedad del daño, la participación de terceros o de testigos, y los antecedentes. Si el ciberacoso tiene lugar entre tu hijo o hija y un compañero o compañera de clase, esos datos te ayudarán a trabajar con la escuela (y con la empresa de la red social, si la agresión se ha cometido en línea).
Habla con la escuela para saber si cuenta con una política contra el acoso y, en caso afirmativo, comprueba si ese dispositivo incluye el ciberacoso. Todos los niños y niñas tienen derecho a sentirse seguros en su entorno de aprendizaje, y las escuelas tienen la responsabilidad de garantizar dicha seguridad con medidas de investigación y respuesta.
Es fundamental mantener una línea de comunicación abierta y sincera con tu hijo o hija, para que le resulte fácil acudir a ti cuando tenga una experiencia desagradable o angustiante en línea. Los niños y niñas que son objeto de ciberacoso (y los testigos que lo observan) deben tener la seguridad de que los adultos con los que hablen van a intervenir de forma racional y lógica, en lugar de empeorar la situación.
> Leer: Cómo ayudar a tus hijos tras una experiencia negativa en línea
¿Cómo pueden los progenitores hablar con sus hijos para generar confianza y no hacer que se sientan juzgados o culpados?
Dr. Hinduja: Explícale a tu hijo o hija que estás ahí para ayudarle y que la culpa no es suya. Escucha lo que tenga que decir sobre lo ocurrido. Quizás solo quiera que lo escuchen y que su punto de vista se considere válido. A menudo, las personas que sufren ciberacoso desean que este desaparezca de forma rápida y discreta. No quieren que la situación empeore hasta convertirse en un problema muy grave. Reflexiona con tu hijo o hija sobre las posibilidades de ayuda y cómo puedes brindarle apoyo para obtenerla. Recuérdale que puede controlar una parte de su experiencia en línea y dile que establezca mecanismos de seguridad en sus dispositivos y cuentas para bloquear o silenciar a las personas que aportan más daño que beneficio a su vida. Esa funcionalidad se encuentra integrada en las principales aplicaciones de redes sociales y videojuegos multijugador en línea.
También le animaría a denunciar, en la plataforma o el videojuego, a cualquier persona que esté utilizando esas tecnologías para maltratar, avergonzar o amenazar a otras personas. Ese tipo de comportamiento vulnera las condiciones de uso de los sitios web o aplicaciones, y las empresas pueden eliminar los contenidos o desactivar las cuentas de las personas que incumplen sus normas. En la página cyberbullying.org/report ofrecemos una lista actualizada con los datos de contacto de esas empresas. Lo ideal es enviarles toda la información posible, como capturas de pantalla, grabaciones de pantalla, datos sobre la cuenta del usuario y los lugares concretos donde se encuentra el contenido ofensivo.
¿Qué es lo que no deberían hacer los padres y madres, aunque su reacción instintiva sea intervenir de inmediato?
Dr. Hinduja: Los progenitores deben tratar de no perder los estribos. Si la escuela de tu hijo o hija te informa de algún problema, o si tu hijo o hija ha tenido el valor de acudir a ti para hablar contigo, mantén la calma y no te dejes dominar por las emociones. Infórmate con cuidado y al detalle de lo que ha sucedido. Valida la experiencia de tu hijo o hija y pregúntale lo que le gustaría que ocurriera para seguir avanzando. Quizás no puedas respetar la voluntad del niño al pie de la letra, pero lo ideal es establecer juntos los siguientes pasos, y que estos sean aceptables para los dos.
¿Cuándo debo consultar a un experto en salud mental para obtener ayuda?
Dr. Hinduja: Si tu hijo o hija presenta problemas emocionales, psicológicos o fisiológicos y sus efectos no desaparecen en uno o dos días, habla con un profesional de la salud mental o con tu médico de cabecera. En función de la persona, del contexto y de la ausencia de una respuesta y de un apoyo adecuados, cualquier comportamiento (ya sea leve, moderado o grave) puede provocar consecuencias psicológicas importantes.
El Dr. Sameer Hinduja es catedrático en la Escuela de Criminología y Justicia Penal de la Universidad Atlántica de Florida, codirector del Centro de investigación sobre el ciberacoso, y miembro del equipo de investigación del Centro Berkman Klein de la Universidad de Harvard.
Nota sobre los términos “acosador” y “víctima”: Al abordar estos temas con los niños y niñas, UNICEF aconseja utilizar un lenguaje no culpabilizador. Cuando llamamos “acosador” o “víctima” a un niño o niña, podemos provocar que se sienta atrapado o atrapada en ese rol. Usar un lenguaje centrado en el comportamiento específico y sus consecuencias te ayudará a encontrar formas de brindar apoyo a tu hijo o hija y a cambiar la situación.