Diez formas de establecer buenos hábitos digitales en casa

Consejos especializados para mejorar nuestra relación con la tecnología y nuestros vínculos familiares

Una madre ayuda a su hija a utilizar una tableta digital
UNICEF/UNI389223/Wilander

Criar a nuestros hijos e hijas en la era digital no es una tarea fácil. Puede ser complicado seguir el ritmo de las nuevas tecnologías y aprender a sopesar los riesgos y las oportunidades que conllevan. Hemos pedido a la Dra. Jacqueline Nesi, experta en crianza digital, que nos presente sus mejores consejos para fomentar una relación sana con la tecnología en nuestros hogares.

Habla cuanto antes (y con frecuencia) sobre el papel de la tecnología en la vida familiar.

1. Pregunta a tu hijo o hija por sus dispositivos igual que le preguntarías por cualquier otra actividad que practique. Averigua qué es lo que más y lo que menos le gusta de ellos, con qué frecuencia los utiliza y por qué le parecen útiles.

2. Habla con tu hijo o hija sobre los riesgos que implica el uso de la tecnología. Explícale con sinceridad las preocupaciones que puedas tener. Puedes comentarle, por ejemplo, que temes que los dispositivos le impidan realizar otras actividades, o que te preocupan los contenidos a los que pueda tener acceso o lo que pueda hacer en línea.

Es importante explicar a nuestros hijos de forma explícita (¡y repetírselo a menudo!) que queremos que acudan a nosotros si tienen algún problema en internet. Puedes utilizar frases como: “A veces resulta muy complicado saber cómo afrontar algunas situaciones que surgen en internet. Puede que te encuentres con contenidos que te resulten confusos o inquietantes, y me gustaría que acudieras a mí cuando esto ocurra para que podamos pensar cómo afrontar juntos esas situaciones”.

También debemos estar preparados para responder a nuestro hijo o hija cuando venga a hablarnos de un problema. Los progenitores podemos llegar a sorprendernos o incluso alarmarnos al conocer las experiencias de nuestros hijos en internet. Lo más tentador será intervenir y señalarles de inmediato lo que han hecho mal, o quitarles el dispositivo para alejar el peligro. Sin embargo, en una situación de ese tipo, una primera respuesta adecuada podría ser: “Te agradezco mucho que me lo cuentes”. Con esa frase, es mucho más probable que nuestro hijo o hija acuda a nosotros la próxima vez que tenga algún problema en línea.

3. Presta atención a cualquier problema encubierto. No debemos culpar de todo a la tecnología. Pueden existir otros problemas que se manifiestan a través de la forma en que nuestro hijo o hija utiliza sus dispositivos. Por ejemplo, si tu adolescente pasa demasiado tiempo actualizando las redes sociales para ver nuevos contenidos, quizás sea conveniente iniciar una conversación sobre lo que le ocurre realmente. Quizás le preocupe demasiado la opinión de los demás, o tal vez le falte confianza en sí mismo en la escuela o con sus amigos y amigas. 

Establece límites que funcionen en tu familia.

4. Fija normas del tipo “esto sí” y “esto no”. “Esto sí” abarcará las cosas que tu hijo o hija puede hacer. ¿Cómo quieres que actúe en internet? ¿Qué significa ser un buen ciudadano digital? ¿En qué consiste un buen uso de la tecnología en tu familia? “Esto no”, por otra parte, determinará las cosas que no quieres que haga (como acosar a otras personas) o que no debe hacer en línea por motivos de seguridad (como suministrar información personal).

Habla con tus hijos sobre el hecho de que habrá veces en las que se equivoquen. Explícales que no pasa nada, ya que todavía están aprendiendo y descubriendo cómo ser buenos ciudadanos digitales. En algunas familias, puede resultar conveniente que el niño o la niña sepa que nadie se va a enfadar si acude a sus progenitores para abordar un problema y habla con ellos con sinceridad.

5. Crea espacios en los que no esté presente la tecnología. Un límite que puedes instaurar en el entorno familiar es establecer momentos del día o lugares en los que no se haga uso de la tecnología. También puedes crear un espacio o una “base” donde todos deban dejar sus dispositivos cuando no los utilicen. Sacar todos los dispositivos de los dormitorios a partir de determinada hora de la noche es otra práctica que puede resultar muy útil. El sueño es importantísimo, y los aparatos electrónicos pueden impedirnos dormir bien.

6. Establece expectativas en relación con los contenidos. Es importante asegurarte de que los contenidos a los que tu hijo o hija tiene acceso en línea se adaptan a su edad y desarrollo. Los niños y niñas más pequeños y los adolescentes deberían pedirte permiso antes de descargar cualquier nueva aplicación o unirse a una nueva plataforma. También te puedes plantear recurrir a los controles parentales disponibles, como la limitación del tiempo de pantalla y de las compras dentro de las aplicaciones, los filtros de contenido, etc.

Conoce el uso que tu hijo o hija hace de los dispositivos.

7. Descubre la tecnología junto a tus hijos. Trata de ver contenidos o de utilizar los aparatos electrónicos junto a tu hijo o hija, sea cual sea su edad. Pueden ver un programa juntos y después hablar de él. Si tus hijos ya tienen cierta edad, pídeles que te enseñen lo que hacen en internet, lo que les interesa, las aplicaciones que les gusta utilizar, etc.

8. Sé consciente de cuándo debes dar un paso atrás. En algunos casos, puede que tengas que supervisar lo que tu hijo o hija hace con su dispositivo. No olvides explicarle previamente que vas a establecer ese control. Esa vigilancia es especialmente importante con los más pequeños, o cuando el niño o la niña va a utilizar un aparato nuevo por primera vez (por ejemplo, un teléfono). Aunque siempre es básico tener una idea general de su actividad en internet, a medida que los niños van creciendo y ganando experiencia con sus dispositivos puedes ofrecerles más independencia, en función de su edad y de su nivel.

Da ejemplo a tus hijos con hábitos saludables.

9. Actúa en equipo. Es importante que, como progenitores, seamos conscientes de cómo y con qué frecuencia utilizamos nuestros propios dispositivos. ¡No es fácil! Sin embargo, adoptar buenas costumbres y límites junto a tu hijo o hija constituye una excelente manera de escapar de la dinámica “yo contra ti” en la que los padres y madres suelen caer con sus hijos. Es una oportunidad para lograr lo contrario, es decir, una dinámica de “nosotros juntos contra los desafíos inherentes a estas tecnologías”.

10. ¡Conviértelo en algo divertido! Existen muchas formas de utilizar la tecnología para jugar y divertirte con tu hijo o hija. Pueden utilizar una aplicación o disfrutar de un juego juntos, o buscar videos con ideas para jugar o para descubrir aficiones e intereses (cualquier cosa, desde recetas de cocina hasta deportes o música). 


Jacqueline Nesi es doctora y profesora en el Departamento de Psiquiatría y Comportamiento Humano de la Universidad Brown. Uno de sus temas de investigación es el papel de las redes sociales en el desarrollo y la salud mental de los adolescentes. Además de ser madre, es la autora del boletín semanal Techno Sapiens y una de las creadoras de Tech Without Stress, un curso para ayudar a los progenitores a criar a sus hijos en la era digital.