En las escuelas donde la niñez encuentra más oportunidades
para aprender, crecer y sentirse protegida
En dos centros educativos de Francisco Morazán, las voces de niñas, niños, docentes y comunidades reflejan cómo una escuela puede convertirse en mucho más que un espacio para aprender. Puede ser un lugar donde las niñas y los niños desarrollan nuevas habilidades, acceden a servicios esenciales, participan en las decisiones de su escuela y encuentran un entorno seguro para crecer.
Durante una visita de campo a los municipios de Cedros y Talanga, el Representante Adjunto de UNICEF en Honduras, César Villar, conoció de primera mano los avances del Programa de Educación Inclusiva y Segura, una iniciativa que se sostiene sobre un modelo Escuela-Comunidad con un enfoque multisectorial integral para fortalecer el acceso, la permanencia y el aprendizaje de las niñas, niños y adolescentes más vulnerables del país, en estrecha colaboración con la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON), Save the Children y las autoridades educativas locales. Este esfuerzo es posible con el soporte de la Agencia de Cooperación Internacional de la República de Corea, KOICA.
“Un niño, una niña, que no tenga acceso a educación y servicios esenciales de salud de manera regular ve afectado su potencial y desarrollo. También la alimentación, que la comunidad apoya a través de la merienda escolar en coordinación con la escuela, es fundamental para que las niñas y niños puedan rendir, para que puedan aprender, en un ambiente acogedor y seguro”.
-César Villar, representante adjunto de UNICEF en Honduras.
La jornada inició en el Centro Educativo Esteban Guardiola, en la comunidad de El Suyatal, Cedros. Allí, César Villar recorrió las instalaciones, conversó con docentes, madres y padres de familia, autoridades comunitarias y estudiantes, quienes compartieron cómo el trabajo conjunto entre escuela y comunidad está fortaleciendo la protección de la niñez, promoviendo mejores prácticas de salud, agua, saneamiento e higiene y creando condiciones para que más niñas y niños permanezcan en las aulas.
“Para nosotros es de mucha satisfacción saber que hay personas que están interesadas en el bienestar de nuestros hijos. Saber que nuestros hijos pueden tener una educación diferente”. -Yaritza Yamileth Hernández Banegas, presidenta asociación de padres de familia de la Escuela Santos Guardiola.
La visita continuó en el Centro Educativo José Arturo Duarte, en Talanga, donde estudiantes y docentes mostraron cómo la innovación tecnológica ya forma parte de su experiencia educativa. A través de herramientas como el Pasaporte de Aprendizaje, Micro:bit y otras iniciativas STEAM, las niñas y los niños fortalecen competencias digitales, pensamiento crítico y resolución de problemas, ampliando sus oportunidades para aprender de formas más dinámicas y adaptadas a los desafíos actuales.
Más allá de las aulas, el programa también fortalece las capacidades de docentes, gobiernos municipales y comunidades para que la educación esté acompañada por servicios de protección, salud y agua segura. Este enfoque integral reconoce que el aprendizaje depende también de que las niñas y los niños crezcan en entornos que garanticen sus derechos y respondan a sus necesidades.
Durante un encuentro con formadores, equipos técnicos de AMHON, Save the Children y autoridades locales, César Villar destacó la importancia de trabajar junto a los gobiernos locales y las comunidades para construir soluciones sostenibles que permitan que cada niña y cada niño no solo acceda a la escuela, sino que permanezca en ella, aprenda y pueda desarrollar todo su potencial.
El UNICEF continuará ampliando estas acciones en el país, fortaleciendo escuelas como espacios seguros, inclusivos y preparados para responder a las necesidades de la niñez, contribuyendo a que más niñas y niños tengan la oportunidad de aprender, participar y construir un mejor futuro.



