La comunicación para el cambio social y de comportamiento en la lucha contra la desnutrición
Transformando vidas
Anderson es un elemento clave para el cambio en su comunidad. Como miembro de la Comisión Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional -COMUSAN-, de Cobán, siempre ha buscado formas de mejorar la salud y nutrición de las familias de su comunidad.
Su participación en el Diplomado de Comunicación para el Cambio Social y de Comportamiento apoyado por UNICEF con el financiamiento de la Unión Europea como parte de los esfuerzos nacionales para combatir la desnutrición crónica que afecta a casi la mitad de las niñas y niños menores de cinco años, le abrió un mundo completamente nuevo de posibilidades, el que benefició a más de 650 personas para que aplicaran los nuevos conocimientos en diferentes comunidades del país.
Con una sonrisa radiante, Anderson comparte cómo las herramientas de comunicación para el cambio social y de comportamiento que aprendió durante el Diplomado transformaron la manera en que él y el equipo de la COMUSAN abordan los desafíos locales.
"Nos ha permitido fortalecer nuestros conocimientos y crear cambios significativos en los técnicos de las instituciones que participan en la elaboración de estos sectores radiales", comenta.
El Diplomado no sólo le proporcionó conocimientos, sino que también un plan de acción concreto. Anderson y el equipo de la COMUSAN de su comunidad trabajaron arduamente para desarrollar un plan de comunicación que abarca desde acciones a corto plazo hasta estrategias a largo plazo.
"Estas herramientas no se quedaron en el papel, las pusimos en práctica y han tenido un impacto tremendo en nuestra sociedad", añade Anderson con orgullo.
Para Anderson, la comunicación para el cambio social y de comportamiento es la clave para abordar problemas como la malnutrición en Guatemala porque ahora les es más fácil promover el diálogo y la acción, permitiendo que su comunidad comprenda y se apropie de la problemática. "Gracias a estas herramientas, podemos definir acciones concretas para superar estos desafíos", menciona.
El impacto del Diplomado va más allá, ya que no sólo se han fortalecido sus capacidades a nivel institucional, sino que también a nivel personal y familiar. Este compromiso los ha unido como comunidad y juntos están construyendo un futuro saludable y nutritivo para todos.
Con su firme compromiso de luchar contra la desnutrición crónica en su comunidad, Anderson está convencido de que el impacto de este Diplomado se sentirá en todos los rincones.
"Es un honor para mí contribuir al bienestar de nuestra gente a través de una comunicación efectiva. Juntos, podemos alcanzar grandes logros", concluye Anderson con optimismo.