Reducción del riesgo de desastres y recuperación
Protección para todos los países. Resiliencia para todos los niños y niñas
Los niños y las niñas son los más vulnerables durante y después de cualquier desastre. Debido a las consecuencias del cambio climático, alrededor de mil millones de niños y niñas de todo el mundo están expuestos a un riesgo extremadamente alto de sufrir desastres relacionados con el clima, entre otros peligros.
Cuando se produce un desastre, los niños y las niñas se ven privados de educación, nutrición y atención médica. Pueden perder unos servicios sociales y una protección esenciales, y al mismo tiempo quedar sumidos en entornos muy peligrosos. En algunos lugares, la situación puede ser especialmente peligrosa para las niñas y para los niños con discapacidad. Los desastres y las consecuencias del cambio climático también afectan en mayor medida a los niños y niñas cuyas familias viven en la pobreza.
Por otra parte, las inundaciones, las sequías, las plagas, los ciclones, los vertidos bioquímicos y otros peligros son cada vez más graves, y la pandemia de COVID-19 ha dificultado aún más la preparación y la recuperación frente a los desastres.
Es necesario dar prioridad a medidas que permitan ofrecer preparación, protección y resiliencia a las comunidades y los países.
Resiliencia para todos los niños y niñas
Los niños, las niñas y los jóvenes son más que meras víctimas de los desastres. En colaboración con los gobiernos y los trabajadores humanitarios, deben desempeñar un papel activo en la reducción de los riesgos, ya que pueden aportar competencias esenciales, su propia experiencia y sus ideas para encontrar soluciones.
La integración de intervenciones dirigidas específicamente a la infancia en las políticas de reducción del riesgo de desastres y cambio climático, sobre todo con la participación de los jóvenes, puede contribuir a garantizar que los riesgos para su supervivencia y su bienestar se aborden de manera sistemática. Las acciones climáticas que protegen a la infancia nos protegen a todos.
La respuesta de UNICEF
El Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030) establece metas y prioridades claras para prevenir y reducir los riesgos de desastres. Fomentar la resiliencia de la infancia y la juventud es fundamental para lograr esos objetivos y los de otros acuerdos mundiales.
Para garantizar la supervivencia y el pleno desarrollo de todos los niños y niñas, UNICEF promueve una acción específica y basada en inversiones estratégicas para la reducción del riesgo de desastres. Nuestro objetivo es reducir los riesgos y reforzar la preparación y la capacidad de recuperación de las comunidades y de los servicios que son fundamentales para la infancia, como la educación, la atención sanitaria y la nutrición.
Queremos empoderar a todos los niños, niñas y jóvenes, en especial a los más vulnerables, y estas son nuestras prioridades:
Lograr que los servicios esenciales para la infancia sean más inclusivos y resilientes, y que estén mejor preparados frente a los desastres
UNICEF integra acciones para la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático en los servicios esenciales para la infancia. Para ello, aportamos recursos, actividades de promoción y competencias técnicas a nuestras colaboraciones con los gobiernos y otros aliados (y, lo que es más importante, con los propios niños y jóvenes).
Somos el principal organismo del mundo dedicado a reforzar la educación, la salud, la salud mental y el apoyo psicosocial, la nutrición, la protección social, la protección de la infancia y el agua, el saneamiento y la higiene para los niños y niñas. Un aspecto primordial de nuestro trabajo es prestar la atención necesaria a la igualdad de género y a la inclusión de las personas con discapacidad, además de una labor transversal en el campo de la energía sostenible, la consolidación de la paz y la cohesión social.
Implicar a la infancia mediante programas de educación, preparación y resiliencia
Los niños y las niñas ya están participando activamente en la reducción del riesgo de desastres y de los riesgos climáticos mediante el desarrollo de evaluaciones de riesgos, sistemas de alerta temprana, medidas comunitarias, protocolos de evacuación de escuelas y planes de recuperación. También actúan como defensores sensibilizando a la población a través de campañas en las redes sociales y en persona.
UNICEF apoya a los niños, niñas y jóvenes para que conviertan las palabras en acciones. Los ayudamos a defender sus derechos en las políticas de gestión de desastres locales e internacionales. Para ello, apoyamos sus esfuerzos con medidas destinadas a sensibilizar, desarrollar las capacidades, reforzar las leyes de protección, crear oportunidades de compromiso e invertir en sus soluciones.
Dedicar fondos y recursos para preparar y proteger a todos los niños y niñas de las consecuencias de los desastres y el cambio climático
UNICEF desarrolla las capacidades de los gobiernos y de sus aliados, aporta competencias técnicas para construir escuelas e instalaciones sanitarias seguras, y garantiza las inversiones para que los servicios esenciales para la infancia puedan recuperarse rápidamente tras los desastres. Invertimos en una recopilación de datos específica y localizada y compartimos nuestras competencias técnicas para dar forma a las políticas en favor de los niños y niñas e influir en ellas.
UNICEF trabaja en todo el mundo para sacar el máximo partido a las alianzas que refuerzan la reducción del riesgo de desastres y las acciones para aumentar la resiliencia. Actuamos como coordinadores, como agentes del conocimiento y como defensores de los derechos de la infancia, además de como inversores.
Desde UNICEF, invitamos a todos nuestros aliados y donantes a contribuir a esta labor para ofrecer protección a todos los países y resiliencia a todos los niños y niñas.