Mejora mi comida
La juventud se ha unido para defender entornos alimentarios más saludables en sus escuelas, comunidades y países
En 2025, por primera vez en la historia, la obesidad se ha situado por encima del bajo peso entre los niños y niñas en edad escolar y los adolescentes. El importante aumento del sobrepeso y la obesidad infantiles no se debe a un deterioro repentino de la fuerza de voluntad de los niños y niñas o de la responsabilidad de los progenitores. Los discursos engañosos difundidos por la industria de los alimentos y bebidas ultraprocesados están desviando la atención del verdadero problema: unos entornos alimentarios tóxicos donde los alimentos ultraprocesados y la comida basura se han convertido en las opciones más fáciles, baratas y apetecibles para los niños y niñas y sus familias.
El último informe de UNICEF, “Alimentando el negocio: Cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia”, revela que hemos alcanzado un punto de inflexión histórico en lo que se refiere a la obesidad, y señala el camino que debemos seguir para reivindicar el derecho de los niños y niñas a la alimentación, la nutrición y la salud.
Mejora mi comida: la respuesta de la juventud
Se necesitan cambios normativos para transformar los entornos alimentarios y lograr que los alimentos nutritivos y saludables se conviertan en opciones disponibles y asequibles. Mejora mi comida (Fix My Food) es un movimiento a escala mundial que difunde las voces de la juventud para generar el apoyo social y el impulso necesarios para que se produzcan esos cambios normativos. Al sensibilizar al público, fomentar la unidad y generar una demanda de acciones gubernamentales, empoderamos a los y las jóvenes para que promuevan políticas alimentarias más saludables que protejan a las generaciones futuras.
El movimiento Mejora mi comida se encuentra activo en 19 países donde la juventud se ha unido para defender entornos alimentarios más saludables en sus escuelas, comunidades y países. La iniciativa parte del derecho fundamental de todos los niños y niñas a la salud para crear un espíritu de compromiso y solidaridad entre jóvenes de diferentes orígenes y ayudarlos a poner en cuestión los entornos alimentarios que anteponen el negocio al bienestar.
UNICEF trabaja para crear un mundo donde la voz de la juventud impulse los cambios necesarios para conseguir entornos alimentarios más saludables y justos. Gracias a la combinación de las ciencias del comportamiento, la promoción de políticas de eficacia probada y el poder de los movimientos sociales, podemos crear una sociedad donde la opción saludable sea la más asequible. Trabajemos juntos para que este objetivo se convierta en una realidad.
¿Cómo apoya UNICEF a los y las jóvenes que exigen entornos alimentarios más saludables?
UNICEF ayuda a los y las jóvenes a reunirse para contar sus historias y explicar cómo sus entornos alimentarios les afectan personalmente. Para ello, difunde sus voces y su llamamiento en favor de cambios normativos sustanciales. Los y las jóvenes son defensores naturales de los cambios sociales, y UNICEF les proporciona las herramientas, la formación y la confianza que necesitan para impulsar avances significativos.
En nuestros talleres, la juventud aprende a abordar el problema desde otra perspectiva. Dejan de considerar la nutrición como una cuestión de elección personal o de fuerza de voluntad y comienzan a verla como el resultado de la compleja influencia de los entornos alimentarios y las estrategias de la publicidad. Con una confianza y una unidad cada vez mayores, los y las jóvenes desarrollan sus opiniones y se convierten en miembros activos de un movimiento que ya abarca 19 países y sigue extendiéndose.
¿Qué ha logrado esta iniciativa hasta el momento?
Cientos de jóvenes activistas han participado en talleres y sesiones de asesoramiento que les han ayudado a transmitir a millones de personas mensajes sobre nutrición y hábitos de alimentación saludable en el marco de las actividades de sus campañas. Este compromiso ha permitido lograr unos resultados impresionantes, con cambios positivos en materia de conocimientos, actitudes, autonomía y empoderamiento. Estos son algunos de ellos:
- Mayor sensibilización: un aumento de la conciencia de la juventud sobre los entornos alimentarios y la publicidad a su alrededor, y una mayor comprensión de la forma en que las estrategias de la publicidad influyen en sus decisiones.
- Transferencia de la responsabilidad: más jóvenes consideran que los gobiernos deben actuar para mejorar los entornos alimentarios.
- Refuerzo de las actividades de promoción: más jóvenes reconocen la importancia de defender entornos alimentarios más saludables y desempeñan con más confianza su papel dentro de esta iniciativa a mayor escala.
- Empoderamiento: la confianza de los y las jóvenes se ha disparado, ahora abordan más la cuestión del entorno alimentario con su familia y sus amistades, y están más capacitados para convencer a los demás.