Estado Mundial de la Infancia 2024

El futuro de la infancia en un mundo en transformación

Dos niñas en Madagascar atienden clases en un aula temporal establecida después del ciclón Freddy.
UNICEF/UN0831648/Andriantsoarana

Puntos destacados

Las tendencias demográficas actuales determinarán las futuras características de la población. El carbono expulsado hoy a la atmósfera definirá el clima del mañana. Las tecnologías que hoy desarrollamos y controlamos no solo influirán en la forma de aprender, trabajar y comunicar de las futuras generaciones, sino también en el bienestar de la infancia durante las próximas décadas.

Conforme el primer cuarto del siglo XXI llega a su fin, el Estado Mundial de la Infancia 2024 ha decidido mirar hacia adelante y situarse en el año 2050. Y plantea la siguiente pregunta: ¿cuál es la mejor manera de lograr un futuro donde todos los niños y niñas disfruten de sus derechos? ¿Cómo podemos construir un mundo donde todos puedan sobrevivir, prosperar y desarrollar plenamente su potencial?

El informe examina tres megatendencias o grandes fenómenos mundiales y a largo plazo que tendrán importantes efectos sobre las vidas de los niños y niñas de aquí a 2050: los cambios demográficos, las crisis climáticas y medioambientales y las tecnologías de vanguardia. Si entendemos estas tendencias y lo que implican para la infancia, comprenderemos mejor los retos y las oportunidades que se nos pueden presentar.

SOWC-2024-resumen-ejecutivo-portada
Autor
UNICEF
Fecha de publicación
Idiomas
Inglés

El futuro se construye ahora

 

La Convención sobre los Derechos del Niño debe guiar las acciones encaminadas a mejorar el mundo para las generaciones futuras.

Durante 35 años, la Convención ha transformado las vidas de millones de niños y niñas en todo el mundo. Es un referente constante para los gobiernos, las Naciones Unidas y el sistema multilateral, las empresas y la sociedad civil en la elaboración de sus políticas, enfoques y prácticas para afrontar los desafíos de hoy y mañana.

Los principios de la Convención destacan dónde debemos centrar las políticas y los planes para que la infancia herede un planeta habitable, disfrute de un nivel de vida mínimo y se beneficien de una sociedad más igualitaria y un mundo pacífico.

Debemos adoptar un enfoque centrado en el futuro para hacer realidad los derechos del niño.