¿Qué es la mutilación genital femenina? Respuestas a siete preguntas

¿Cómo afecta esta nociva práctica a millones de niñas en todo el mundo?

UNICEF
Una niña se sienta en una cama con la cabeza en la mano, Sierra Leona

04 Marzo 2020

 

Todos los años, cerca de 4 millones de niñas en todo el mundo corren el riesgo de ser víctimas de la mutilación genital femenina (MGF), y la mayoría son sometidas a esta práctica antes de cumplir 15 años.

Aunque se han registrado notables progresos hacia la eliminación de esta práctica, es necesario redoblar los esfuerzos y actuar con rapidez si aspiramos a ponerle fin de una vez por todas.

La mutilación genital femenina constituye una violación de los derechos humanos fundamentales de las niñas y las mujeres.


¿Qué es la mutilación genital femenina?

La mutilación o ablación genital femenina es un procedimiento que se realiza a una mujer o a una niña con el objeto de alterar o lesionar sus órganos genitales sin que existan razones médicas que lo justifiquen. Casi siempre implica la extirpación parcial o total de los genitales externos. La mutilación genital femenina constituye una violación de los derechos humanos fundamentales de las niñas y las mujeres.


¿Por qué se practica?

En muchos de los países donde la mutilación genital femenina se lleva a cabo, la violencia contra las niñas y las mujeres es socialmente aceptable, y esta práctica constituye una norma social profundamente arraigada en la desigualdad de género.

Existen diversas razones por las cuales se practica. Mientras que en algunos casos se considera un rito de transición a la madurez, en otros casos se concibe como una forma de controlar la sexualidad de la mujer. La mutilación genital femenina se practica en muchas comunidades debido a la creencia de que garantiza el futuro matrimonio de las niñas y el honor de las familias. Algunas personas la asocian con creencias religiosas, aunque no existen textos religiosos que obliguen a practicarla.


¿Por qué es peligrosa para las niñas y las mujeres?

La mutilación genital femenina no ofrece beneficios para la salud y, a menudo, tiene consecuencias físicas y psicológicas a largo plazo. Las complicaciones médicas van desde dolor intenso hasta hemorragias prolongadas, infecciones, infertilidad e, incluso, la muerte. Además, puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH.

Las mujeres que han sido mutiladas pueden presentar complicaciones al dar a luz, como hemorragias posteriores al parto, muertes fetales o muertes prematuras de sus hijos recién nacidos.

Los efectos psicológicos pueden ir desde la pérdida de confianza de la niña en sus cuidadores hasta ansiedad y depresión a largo plazo en la vida adulta.

Si aspiramos a eliminar esta práctica para 2030, los progresos para ponerle fin deben ser al menos 10 veces más rápidos.


¿Cuál es la prevalencia de la mutilación genital femenina?

A pesar de que el número exacto de niñas y mujeres víctimas de la mutilación o ablación genital femenina a nivel mundial sigue siendo desconocido, al menos 200 millones de niñas y mujeres de 31 países, con edades comprendidas entre los 15 y los 49 años, han sido sometidas a esta práctica.
 
Durante los últimos 30 años se registraron notables progresos hacia su eliminación. En comparación con sus madres y sus abuelas, las niñas de numerosos países actualmente corren un riesgo mucho menor de sufrir esta mutilación.

Sin embargo, el progreso no es universal ni suficientemente rápido. En algunos países, esta práctica sigue siendo tan común hoy como hace tres décadas. Más del 90% de las mujeres y las niñas de Guinea y Somalia son sometidas a alguna forma de mutilación o ablación genital.

Si aspiramos a eliminar esta práctica para 2030, los progresos para ponerle fin deben ser al menos 10 veces más rápidos.


¿Cómo está evolucionando esta práctica?

En muchos países, profesionales de la salud capacitados realizan cada vez con más frecuencia la mutilación genital femenina, contraviniendo el juramento hipocrático de no causar daño. Aproximadamente 1 de cada 3 niñas adolescentes (15-19 años) se ha visto sometida a esta práctica realizada por personal de los servicios de salud.

Asignar un carácter médico a la mutilación genital femenina no la hace más segura, puesto que, de todas maneras, extirpa y daña tejido sano y normal, e interfiere con las funciones naturales del organismo de la niña o la mujer.

En algunas comunidades que no la han eliminado, se realiza de forma clandestina, lo que está llevando a que las niñas la padezcan a edades más tempranas en medio del silencio generalizado.

Pero la oposición a la mutilación genital femenina está cobrando fuerza. En los países donde se realiza, 7 de cada 10 niñas y mujeres piensan que debe erradicarse. En estos países, la proporción de niñas y mujeres que desean que se ponga fin a esta práctica se duplicó en el transcurso de los últimos 20 años.

Aproximadamente 1 de cada 3 niñas adolescentes (15-19 años) se ha visto sometida a esta práctica realizada por personal de los servicios de salud.


¿Qué está haciendo UNICEF para eliminar la mutilación genital femenina?

Poner fin a la mutilación genital femenina exige tomar medidas a muchos niveles, e incluye a las familias, las comunidades y los servicios de protección y atención para las niñas y las mujeres. Así mismo, exige leyes y compromiso político en los planos local, regional, nacional e internacional.

UNICEF y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) dirigen conjuntamente el programa mundial más importante para la erradicación de la mutilación genital femenina. Este programa promueve leyes y políticas de tolerancia cero, al tiempo que colabora con trabajadores de la salud para eliminar esta práctica y prestar asistencia a las mujeres y las niñas que han sido sometidas a ella.

Para ayudar a modificar las normas sociales, trabajamos con las comunidades para hablar abiertamente sobre los beneficios de acabar con la mutilación genital femenina y fomentar la oposición a esta práctica.


¿Qué resultados ha obtenido el trabajo de UNICEF?

Desde 2008, cuando se estableció el programa conjunto de UNICEF y el UNFPA, 13 países han aprobado leyes nacionales que prohíben la mutilación genital femenina. El programa también ha facilitado el acceso a tratamiento y a servicios de prevención y protección. Únicamente en 2018, casi 7 millones de personas en 19 países participaron en debates, actividades educativas y movilizaciones sociales para promover la eliminación de la mutilación genital femenina.