Las niñas (¡y los niños!) de cinco países están acabando con los mitos sobre el periodo

En lugares donde la menstruación es un tabú, el primer periodo de una niña puede convertirse en una angustiosa introducción a la adolescencia

Por UNICEF
Tres niñas se rien, abrazadas, Etiopía
UNICEF/UN064434/Tadesse

25 Mayo 2018

Tenía miedo de que lo que me pasaba fuese una enfermedad o algo malo 

Anónimo, Indonesia

La reacción al primer periodo de una niña depende enormemente del lugar donde vive. Para algunas, es un motivo de celebración. Sin embargo, para las niñas que viven en lugares donde la menstruación es un tabú, puede convertirse en una angustiosa introducción a la adolescencia.

Estas niñas y niños de todo el mundo están eliminando los mitos y las ideas equivocadas sobre el periodo.

 

1. Afganistán: Rompiendo tabúes

Dos niñas sentadas en frente de una mujer con un libro, Afganistán
UNICEF Afghanistan/2017/Zaeem
Dos niñas asisten a una sesión de asesoramiento para gestionar la higiene menstrual en una escuela de Herat, Afganistán.

Nada de carne, arroz, verduras o comidas ácidas. Prohibido beber agua fría, sentarse en un suelo mojado y lavarse.

Estos son algunos de los mitos más comunes que rodean a la menstruación en Afganistán, donde es un tema tabú y las niñas aprenden a verlo como algo negativo, sucio o vergonzoso. En algunas comunidades, “ni siquiera las mujeres de la familia hablan con las que tienen el periodo”, asegura Mahnaz, de 18 años. “Tienen prohibido cocinar y las dejan de lado hasta que terminan con el periodo”.

No obstante, y cada vez más, las clases sobre la menstruación en las escuelas están empoderando a las niñas para que hablen sobre su periodo. Allí, las niñas obtienen información sobre los ciclos de menstruación, la higiene personal, la dieta y la anemia, y aprenden a usar compresas.

Algunas como Mahnaz están comprometidas con este tema y enseñan también a sus padres y vecinos cosas sobre la menstruación: “Siento la responsabilidad de hacer campaña sobre esto. Todas las niñas deben conocerlo y las familias deberían dejar de obligar a las niñas a tener pensamientos negativos”.

 

2. Bangladesh: Tener el periodo en un campamento para refugiados

Enlace al video en su sitio alojado.
UNICEF
Las niñas de este campamento para refugiados de Bangladesh forman parte del proyecto Sanimart. Mediante el proyecto, han aprendido a hacerse sus propias compresas para usarlas o para venderlas en el mercado.

Tener el periodo en un campamento para refugiados abarrotado de gente no es fácil para las adolescentes y las mujeres. Es difícil conseguir los suministros para la menstruación y encontrar baños seguros y privados donde puedan asearse y lavar su ropa. En Bangladesh, unas niñas de un campamento de refugiados rohingya forman parte del proyecto Sanimart, donde aprenden a hacer sus propias compresas para venderlas en mercados.

 

3. Etiopía: En los clubes de las escuelas se aclaran las ideas equivocadas

Una niña sontíe en Etiopía
UNICEF/UN064408/Tadesse
“Me pregunté: ¿qué está pasando?” No sabía cómo decírselo a mi familia, pero mi madre vio la mancha de sangre en mi vestido y fue ella quien me lo explicó a mí. En ese momento me sentí muy insegura, no sé por qué”. Kuri Tenkolu, 16 años, de Sheno, Etiopía.

Más de la mitad de las adolescentes de Etiopía no reciben educación sobre la menstruación antes de tenerla por primera vez. Una idea equivocada frecuente es que las niñas dejan de ser vírgenes cuando empiezan a menstruar. Hay padres que castigan a sus hijas culpándolas de haber mantenido relaciones sexuales o haber sido violadas. Esas creencias, sumadas a las burlas y el acoso, perpetúan los sentimientos de vergüenza y aislamiento por parte de las niñas, que a veces incluso terminan dejando la escuela.

Sin embargo, los Clubes de Niñas que hay en algunas escuelas están aclarando esas creencias. Esos clubes son lugares seguros donde las niñas obtienen asesoramiento y hablan de la menstruación con sus compañeras. Y lo mejor es que no están limitados a niñas.

A los niños se les anima a participar y aprender también sobre la menstruación, y ya se está notando la repercusión.

“Mi padre me dijo que a mi hermana la habían violado porque estaba sangrando y llorando al mismo tiempo. Mi padre nunca fue a la escuela, por eso no sabe que las niñas empiezan el periodo tan pronto”, afirma Alemayehu Belete, de 17 años. “Yo les expliqué a él y a mi hermana pequeña qué es la menstruación, y a ella le enseñé a usar compresas”.

 

4. Ghana: La educación como medio para empoderar a las niñas

Estudiantes afuera de un salón de clases, Ghana
UNICEF Ghana
Millicent (a la izquierda) y sus amigas delante de su clase

“Sucedió una mañana a principios de agosto. Yo estaba sentada en clase, tratando de concentrarme en la lección”, explica Millicent, de 13 años. “Por fin, llegó la hora de irnos a casa. Pero había un problema: mi silla estaba húmeda. Me levanté lentamente y me di cuenta de que había manchado mucho mi vestido y la silla… Me preocupé. ¿Habría comido algo en mal estado? ¿Habría hecho algo mal? Me fui a casa corriendo, me cambié antes de que nadie pudiera verme y le expliqué a mi madre que tenía que ponerme al día con deberes de la escuela. Me daba mucho miedo decírselo”.

La historia de Millicent no es muy distinta a la de la mayoría de las niñas de su clase. Nunca habían oído hablar de la menstruación. Sin embargo, cuando su profesor de estudios sociales recibió materiales de aprendizaje, la higiene menstrual se convirtió en una parte habitual de sus clases.

Ahora que cuentan con información detallada sobre los alimentos que se recomienda comer durante el periodo, el modo de aliviar el dolor y las alternativas a las compresas, las niñas se sienten armadas y empoderadas en lugar de confundidas e inseguras. “Aprendí a llevar un seguimiento de mi periodo. Así, cuando iba a clase estaba preparada y no tenía que irme a casa”, explica Millicent.

 

5. Indonesia: No es solo un asunto de niñas

Un niño lee un libro so menstruación, Indonesia
UNICEF Indonesia/2016/Tongeng
Un estudiante lee la parte del cómic de las niñas, que se creó para dar información sobre la menstruación tanto a niñas como a niños.

Como en muchos otros países, la menstruación es un tema tabú en Indonesia. A muchas niñas no les cuentan nada sus madres ni sus profesores y lo descubren el día de su primer periodo. El acoso y la vergüenza también son un problema. Según una encuesta reciente de U-Report, el 11% de las niñas faltan a la escuela cuando tienen el periodo por las burlas que reciben de los niños.

La gente se me quedaba mirando si tenía una mancha en la ropa […] Si eso pasaba, todos hablaban de mí

Tras identificar que esas lagunas en el conocimiento perjudican tanto a las niñas como a los niños, UNICEF creó un cómic sobre la menstruación para las niñas Y para los niños. En una parte del cómic figura una guía práctica para niñas que incluye todo lo que necesitan saber sobre su periodo, como las ideas erróneas más comunes y una explicación sobre cómo usar compresas. En la otra parte, una guía para niños varones, hay información acerca de la menstruación y sobre cómo pueden ayudar a sus compañeras.

En las comunidades donde se utilizaron, los cómics cambiaron por completo las actitudes. Tras realizar una encuesta a niños de Baundung en edad escolar se reveló que, después de leer el cómic, el 95% de los niños comprendieron que estaba mal acosar a las niñas que estaban menstruando (en comparación con el 61% anterior).

La salud y la higiene menstrual son algunas de las principales prioridades de UNICEF para las niñas adolescentes. Junto a sus aliados, UNICEF proporciona información esencial sobre la salud menstrual, así como instalaciones y suministros para las niñas adolescentes de zonas con bajos recursos y afectadas por crisis. Además, UNICEF trabaja con los gobiernos para garantizar servicios y políticas adaptadas a las niñas, como el programa WinS4Girls, que influyó en políticas nacionales de 14 países y llegó a miles de adolescentes.


Una recopilación de las contribuciones de Denise Shepherd-Johnson, Abdul Rahman Zaeem, Ruth Pappoe, Reza Hendrawan