Diez emergencias que requieren más apoyo en 2026

UNICEF trabaja sin descanso para apoyar a los niños y niñas en situaciones de emergencia, pero se necesitan más recursos de manera urgente.

UNICEF
Myanmar. Un niño sentado en medio de una pared colapsada después de un terremoto en Mandalay, Myanmar.
UNICEF/UNI772812/Htet
10 Febrero 2026
Tiempo de lectura: 15 minutos

En todo el mundo, los niños y niñas que viven atrapados en conflictos y desastres se enfrentan a problemas que no han creado y que no pueden controlar. La violencia, la amenaza de la hambruna y las condiciones meteorológicas extremas están truncando sus vidas. En muchos lugares, los servicios básicos que necesitan para sobrevivir –como la atención sanitaria o la educación– han dejado de funcionar o son inaccesibles.

Sabemos cómo llegar a esos niños y niñas: UNICEF está presente sobre el terreno entregando suministros de primera necesidad, creando espacios seguros y proporcionando agua potable para ayudar a las familias que más lo necesitan.

Sin embargo, a pesar de que las necesidades han aumentado drásticamente, la situación financiera sigue siendo muy precaria. Solo en los programas de nutrición de UNICEF, un déficit de financiación del 72% en 2025 obligó a hacer recortes en 20 países considerados prioritarios. Estas son las 10 situaciones de emergencia que no deben subestimarse en 2026:

Afganistán | Bangladesh | Burkina Faso | Colombia | Haití  

América Latina | Myanmar | Somalia | Sudán del Sur | Refugiados en Siria 


Afganistán

Afganistán. Un niño carga a su hermano cerca de los escombros de lo que era su casa en la provincia de Samangan.
UNICEF/UNI909569/Fazel Un niño carga a su hermano cerca de los escombros de lo que era su casa en la provincia de Samangan.

Las necesidades humanitarias en Afganistán son cada vez mayores, en un contexto marcado por los desastres naturales, el declive económico y la inestabilidad regional. Además, las restricciones impuestas a las mujeres y las niñas, sumadas a la disminución de fondos, han agravado los riesgos relacionados con la protección y han afectado profundamente a las familias.

Durante 2025, UNICEF dio apoyo a la prestación de servicios esenciales en las 34 provincias del país, entre otros a través de una red de dispensarios, equipos médicos móviles y agentes de salud comunitarios, con el fin de llegar a las familias de las comunidades desatendidas. Gracias a esta ayuda hemos podido ampliar la vacunación, que resulta esencial para salvar vidas, así como realizar pruebas de detección de malnutrición aguda grave a cientos de miles de niños y niñas para asegurarnos de que quienes corrían mayor riesgo recibieran la atención necesaria. UNICEF también respalda programas como la iniciativa First Foods, que proporciona a las familias a las que es difícil acceder las herramientas y la información que necesitan para mejorar la alimentación de los niños y niñas pequeños, una inversión con efectos duraderos en su futuro.

Afganistán. Dos niñas estudian en una escuela en la provincia de Baghlan.
UNICEF/UNI791644/Meerzad Dos niñas estudian en una escuela en la provincia de Baghlan, Afganistán.

En 2026, la labor de UNICEF en Afganistán incluirá intervenciones como las siguientes:

  • Ampliación del acceso a la atención sanitaria: Garantizar que 12 millones de personas que viven en provincias prioritarias tengan acceso a asistencia médica.
  • Promover el acceso a la educación: Atender a más de 5,5 millones de niños y niñas en la educación pública y proporcionarles apoyo educativo de emergencia.
  • Prevención de la ceguera y las enfermedades infantiles: Garantizar que casi 10 millones de niños y niñas reciban suplementos de vitamina A como medio de protección vital contra la ceguera y para reducir el riesgo de mortalidad infantil por causas evitables como el sarampión o la diarrea.

Bangladesh

Bangladesh. Dos niñas atraviesan una calle inundada en Feni, Bangladesh.
UNICEF/UNI830060 Dos niñas atraviesan una calle inundada en Feni, Bangladesh.

Bangladesh se enfrenta a una “doble emergencia”: una crisis prolongada de refugiados y desastres climáticos cada vez más intensos. Se estima que 4,4 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, entre ellas los 1,2 millones de rohinyás que viven en el mayor asentamiento de refugiados del mundo. Por su parte, la falta de soluciones duraderas y el agravamiento del conflicto en la vecina Myanmar siguen ocasionando nuevos desplazamientos de población e incrementando la presión sobre servicios ya de por sí desbordados. Además de la situación que viven en los campamentos, millones de niños y niñas de Bangladesh padecen las consecuencias de un ciclo implacable de fenómenos meteorológicos extremos que con frecuencia perturban su educación y ponen en peligro su acceso al agua potable y a la atención sanitaria.

A pesar de los recortes en la financiación en 2025, UNICEF siguió prestando servicios educativos a los niños y niñas refugiados rohinyás y a los de las comunidades de acogida de Cox's Bazar y Bhasan Char, incluida la construcción de la primera escuela resistente a los incendios y a las inclemencias climáticas en los campamentos de refugiados, con el fin de facilitar un entorno de aprendizaje seguro para la infancia.

Bangladesh. Una niña toma clase en un centro de aprendizaje en el campamento de refugiados Rohingyá en Cox's Bazar.
UNICEF/UNI866953 Una niña toma clase en un centro de aprendizaje en el campamento de refugiados Rohingyá en Cox's Bazar, Bangladesh.

En 2026, la labor de UNICEF en Bangladesh incluirá las siguientes medidas:

  • Ampliación del acceso a atención médica esencial: Garantizar el acceso de más de 450.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud en instalaciones establecidas con ayuda de UNICEF.
  • Lucha contra la malnutrición infantil: Realizar a más de 320.000 niños y niñas pruebas para detectar la emaciación, que es la forma de malnutrición más inmediata, visible y mortífera. Los niños y niñas con emaciación están demasiado delgados y tienen un sistema inmunitario debilitado que los expone a sufrir retrasos en su desarrollo, además de enfermedades e incluso la muerte.
  • Protección de la infancia contra la violencia y el estrés: Proporcionar servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial a más de 670.000 niños y niñas y adolescentes, así como a las personas encargadas de su cuidado. 

Burkina Faso

Burkina Faso. Niños forman parte de las actividades en un espacio accesible para la infancia en Fada N'Gourma.
UNICEF/UNI820246/Adamou Niños forman parte de las actividades en un espacio accesible para la infancia en Fada N'Gourma, Burkina Faso.

Burkina Faso se enfrenta a una grave crisis humanitaria. A los años que dura ya el conflicto en el país se suman los fenómenos meteorológicos extremos, como las crecidas (inundaciones) repentinas, que obligan a las familias a abandonar sus hogares. Actualmente, más de 2,9 millones de niños y niñas en el país necesitan asistencia humanitaria urgente.

A pesar de las limitaciones de acceso a las escuelas y los centros sanitarios causa de la inseguridad permanente, UNICEF siguió apoyando las iniciativas comunitarias en materia de salud, nutrición y educación dirigidas a las familias vulnerables, en particular, dando apoyo a miles de agentes de salud comunitarios, que a menudo son los únicos profesionales sanitarios presentes en las zonas de crisis. UNICEF también distribuyó suministros nutricionales y, junto a sus aliados, contribuyó a que cientos de miles de niños y niñas que precisaban ayuda humanitaria recibieran educación formal y no formal.

Burkina Faso. Una mujer carga a su hijo en un centro de salud en Ouagadougou.
UNICEF/UNI829225 Una mujer carga a su hijo en un centro de salud en Ouagadougou, Burkina Faso.

En 2026, la labor de UNICEF en Burkina Faso incluirá las siguientes intervenciones:

  • Nutrición para salvar vidas: Proporcionar tratamientos especializados a casi 150.000 niños y niñas con emaciación grave.
  • Apoyo a la salud mental: Garantizar que 800.000 niños y niñas y personas que se ocupan de su cuidado tengan acceso a servicios comunitarios de atención de salud mental.
  • Agua potable e higiene: Proporcionar a 640.000 personas un suministro fiable de agua potable para protegerlas de enfermedades mortales de transmisión hídrica.
  • Apoyar el acceso a la educación: Garantizar que 650.000 niños y niñas reciban educación formal o no formal, sin olvidar el aprendizaje temprano. 

Colombia

Colombia. Un niño observa tiendas de acampar en Cúcuta.
UNICEF/UNI844122/Pinedo Un niño observa tiendas de acampar en Cúcuta que son usadas para resguardar a familias desplazadas de la región del Catatumbo, Colombia.

El conflicto armado, los complejos flujos migratorios y los desastres naturales han provocado que 3,7 millones de niños y niñas necesiten asistencia humanitaria. La situación se deterioró drásticamente en 2025, cuando el conflicto armado que afecta al país desde hace décadas se intensificó y propició un contexto en el que un niño o niña es reclutado por los grupos armados cada 20 horas y cada vez más escuelas se ven atrapadas en el fuego cruzado. La violencia prolongada y la pérdida de acceso a servicios básicos han alterado la educación y han dejado a más de 900.000 niños y niñas sin escolarizar en todo el país.

A pesar de las enormes dificultades, UNICEF siguió prestando ayuda de emergencia durante 2025 y atendió a decenas de miles de niños, niñas y adolescentes, que recibieron suministros básicos de agua, saneamiento e higiene, además de apoyo nutricional en forma de micronutrientes en polvo. Por otra parte, ante el aumento considerable del número de incidentes relacionados con las minas antipersonal y las municiones sin detonar en el país, UNICEF trabajó junto al personal docente y entidades locales asociadas para reforzar la concienciación sobre el peligro de esos artefactos en escuelas y comunidades.

Colombia. Un sobreviviente de una mina terrestre habla con una colaboradora de UNICEF en Tumaco.
UNICEF/UNI551142/Ossa Un sobreviviente de una mina terrestre habla con una colaboradora de UNICEF en Tumaco, Colombia.

En 2026, la labor de UNICEF en Colombia incluirá medidas como las siguientes:

  • Respaldar la continuidad del aprendizaje: Facilitar el acceso de más de 144.000 niños y niñas a la educación formal o no formal, incluyendo los servicios a la primera infancia y el apoyo psicosocial al alumnado y al personal docente de las zonas afectadas por el conflicto.
  • Proteger a la infancia contra la violencia y el estrés: Atender a 58.000 niños y niñas y a las personas que se ocupan de su cuidado, ofreciéndoles servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial.
  • Garantizar el acceso a agua potable y saneamiento: Proporcionar a alrededor de 40.000 personas agua potable de calidad en cantidad suficiente y artículos de higiene básicos. En coordinación con los comités de emergencia locales y sus aliados, UNICEF restablecerá servicios esenciales y reforzará la capacidad de las comunidades para dar respuestas oportunas que permitan salvar vidas.

Haití

Haití. Una madre carga a su hija en una escuela que ha sido convertida en un refugio después de que su casa en Haití fuese destruida durante el Huracán Melissa.
UNICEF/UNI893258/Noel Una madre carga a su hija en una escuela que ha sido convertida en un refugio después de que su casa en Haití fuese destruida durante el Huracán Melissa.

Haití enfrenta una “policrisis” en la que la escalada de violencia armada, el colapso de los servicios básicos y los desastres climáticos recurrentes están llevando a la infancia a una situación límite. Alrededor de 2,6 millones de niños y niñas necesitan ayuda humanitaria. En un contexto en el que la mayor parte del área metropolitana de Puerto Príncipe se halla controlada por los grupos armados, los niños y niñas y sus familias viven atrapados en un ciclo de terror en el que, además, ven cercenado el acceso a sus derechos fundamentales.

Durante 2025, UNICEF y sus aliados trabajaron en medio de importantes limitaciones de seguridad para atender a cientos de miles de niños y niñas a quienes realizaron exámenes nutricionales y administraron suplementos de vitamina A. UNICEF también trabajó con sus aliados para garantizar que miles de estudiantes recibieran educación formal y no formal, sin olvidar la formación profesional que dota a los jóvenes de las habilidades necesarias para acceder al mundo laboral.

Haiti. Una madre que huyo de la violencia armada de Morne Blanc, Haití, está sentada con su hija en una clínica móvil apoyada por UNICEF en Boucan Carré.
UNICEF/UNI792740/Joseph Una madre que huyo de la violencia armada de Morne Blanc, Haití, está sentada con su hija en una clínica móvil apoyada por UNICEF en Boucan Carré, Haití.

En 2026, la labor de UNICEF en Haití incluirá intervenciones como las siguientes:

  • Ampliación del acceso a atención médica esencial: Garantizar el acceso de más de 636.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud en instalaciones y dispensarios móviles establecidos con ayuda de UNICEF.
  • Lucha contra la malnutrición infantil: Realizar a más de 610.000 niños y niñas pruebas para detectar la emaciación.
  • Protección de la infancia contra la violencia y el estrés: Atender a 400.000 niños y niñas y a las personas que se ocupan de su cuidado para proporcionarles servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial, y priorizar la asistencia a supervivientes de violencia de género y a niños y niñas que han estado vinculados a grupos armados. 

Niños y niñas en tránsito y violencia armada en América Latina

Panama. Una niña sostiene la mano de su padre después de su paso por la región del Darién al salir de Venezuela.
UNICEF/UNI684276/Haro Una niña sostiene la mano de su padre después de su paso por la región del Darién al salir de Venezuela.

En 2026, casi 4 millones de niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe van a necesitar asistencia humanitaria como consecuencia de los efectos combinados de la violencia armada y la migración en condiciones peligrosas. Los niños y niñas migrantes y desplazados están cada vez más expuestos al riesgo de ser explotados, separados de sus familias, reclutados por grupos armados y sometidos a estrés emocional. Mientras tanto, los países de la región se enfrentan a cifras sin precedentes de víctimas mortales debido a la violencia armada: 1 de cada 10 muertes son resultado de un homicidio.

Pese a las volátiles condiciones, en 2025, UNICEF y sus aliados siguieron prestando apoyo vital y atendieron a cientos de miles de niños y niñas, a quienes prestaron atención psicosocial, realizaron exámenes nutricionales y suministraron artículos de higiene básicos. Además, adaptaron los servicios para atender las necesidades de las familias tanto en sus trayectos hacia el norte como en los cada vez más frecuentes desplazamientos hacia el sur.

Colombia. Un niño que ha sido desplazado por el conflicto armado en el Norte de Santander sentado en un escritorio en Ocaña.
UNICEF/UNI844109/Lara Un niño que ha sido desplazado por el conflicto armado en el Norte de Santander sentado en un escritorio en Ocaña.

En 2026, la labor de UNICEF en América Latina incluirá las siguientes intervenciones:

  • Ampliación del acceso a una atención médica esencial: Garantizar el acceso de unos 290.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud en instalaciones establecidas con ayuda de UNICEF.
  • Protección de la infancia contra la violencia y el estrés: Proporcionar servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial a alrededor de 470.000 niños y niñas y adolescentes, y a las personas que se ocupan de su cuidado.
  • Garantizar el acceso a agua potable y saneamiento: Atender a más de 640.000 personas y proporcionarles agua potable de calidad en cantidad suficiente.

Myanmar

Myanmar. Un niño sentado enfrente del muro colapsado de un centro comunitario en Mandalay, varios días después de que un terremoto afectará la región.
UNICEF/UNI772878/Htet Un niño sentado enfrente del muro colapsado de un centro comunitario en Mandalay, varios días después de que un terremoto afectará la región.

Los niños y niñas de Myanmar enfrentan una crisis compleja y cada vez más deteriorada como resultado de los conflictos, los desplazamientos de población y la inestabilidad económica. En marzo de 2025, un devastador terremoto y sus numerosas réplicas agravaron una emergencia que ya había dejado a más de 6,5 millones de niños y niñas con necesidad de recibir asistencia humanitaria.

En 2025, UNICEF trabajó estrechamente con entidades comunitarias aliadas para proporcionar una asistencia vital inmediata. Tras el terremoto, distribuimos kits médicos de supervivencia, tiendas de campaña y productos nutricionales en las zonas más castigadas. También proporcionamos un suministro de agua provisional y repartimos miles de kits de material didáctico y paneles para hacer techos y crear espacios de aprendizaje temporales. Adicionalmente, UNICEF contribuyó a capacitar a las comunidades del país para hacer frente al cambio climático, por ejemplo, con proyectos de reforestación impulsados por jóvenes.

Myanmar. Una madre lee un panfleto educativo de prevención de diarrea para familias desplazadas en la región de Mandalay.
UNICEF/UNI825843/Htet Una madre lee un panfleto educativo de prevención de diarrea para familias desplazadas en la región de Mandalay, Myanmar.

En 2026, la labor de UNICEF en Myanmar incluirá medidas como las siguientes:

  • Distribución de suministros esenciales: Atender a 1 millón de personas, haciéndoles llegar suministros de agua, saneamiento e higene.
  • Refuerzo de la asistencia sanitaria: Contribuir a que 600.000 niños, niñas y mujeres accedan a servicios de atención primaria de salud en instalaciones establecidas con ayuda de UNICEF.
  • Inversión en educación: Apoyar a 18.000 educadores y facilitadores con formación o incentivos. 

Somalia

Somalia. Una enfermera carga a un niño pequeño en un hospital en el estado de Puntland.
UNICEF/UNI890565/Yasin Una enfermera carga a un niño pequeño en un hospital en el estado de Puntland, Somalia.

A causa de las conmociones climáticas y un entorno frágil en términos políticos y de seguridad, se estima que unos 3 millones de niños y niñas necesitarán asistencia humanitaria en 2026. Por si esto fuera poco, la baja cobertura de vacunación, las deficientes condiciones de los servicios de agua, saneamiento e higiene, así como las barreras de género en el acceso a la atención sanitaria han ocasionado la propagación de epidemias y enfermedades transmisibles en toda Somalia.

A pesar de las importantes restricciones de financiación, UNICEF ha mantenido las operaciones humanitarias más críticas para llegar a cientos de miles de niños y niñas vulnerables y a sus familias proporcionándoles servicios vitales en distritos prioritarios, con especial atención al fomento de las soluciones basadas en la comunidad. En colaboración con sus aliados locales, UNICEF también lidera la implementación gradual de un programa de estudios desarrollado recientemente para responder a las necesidades específicas de las adolescentes y ayudarlas a acceder a espacios de aprendizaje, liderazgo y empoderamiento.

Somalia. Una mujer carga a un bebé en un centro de salud en Bardhere.
UNICEF/UNI850138/Hill Una mujer carga a un bebé en un centro de salud en Bardhere, Somalia.

En 2026, la labor de UNICEF en Somalia incluirá intervenciones como las siguientes:

  • Ampliación de la asistencia sanitaria para salvar vidas: Garantizar el acceso de 815.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud es una prioridad fundamental para el sistema sanitario del país ante la posible reducción del 35% de los centros en funcionamiento de aquí a mediados de 2026, debido a la grave escasez de fondos.
  • Tratamiento de la emaciación infantil grave: Proporcionar tratamiento terapéutico vital a 420.000 niños y niñas con malnutrición aguda grave.
  • Protección de la infancia contra la violencia: Proporcionar servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial a 116.000 niños y niñas y a las personas que se ocupan de su cuidado. Esta labor incluye la gestión especializada de casos de supervivientes de violencia de género y la reintegración de niños y niñas que han estado vinculados a grupos armados.

Sudán del Sur

Una mujer sentada en una canoa en medio de un campo inundado en Sudán del Sur.
UNICEF/UNI896469/Nelson Una mujer sentada en una canoa en medio de un campo inundado en Sudán del Sur.

Sudán del Sur está lidiando con una compleja serie de crisis superpuestas –entre ellas, el conflicto en curso, la agudización de la recesión económica e inundaciones persistentes– que han provocado que unos 5 millones de niños y niñas necesiten ayuda humanitaria urgente. La crisis actual en la vecina Sudán ha incrementado la presión para Sudán del Sur, especialmente para sistemas de salud, educación y servicios sociales que ya enfrentaban una situación precaria.

Durante 2025, UNICEF siguió brindando apoyo vital a niños y niñas y a familias de todo el país, en particular, servicios esenciales de atención primaria de salud y tratamiento vital para la emaciación grave. Para ayudar a hacer frente a las causas profundas de la malnutrición, los programas de “efectivo plus” (cash plus programmes) de UNICEF equiparon a las madres para aspirar a la independencia económica, en lugar de limitarse a sobrevivir. Combinando servicios de nutrición con transferencias de efectivo y otras formas de apoyo, estos programas ayudaron a las mujeres a poner en marcha pequeños negocios, como el cultivo de hortalizas, que les permitieron mantener a sus familias y obtener ingresos para comprar alimentos de los que no disponían en casa.

Sudán del Sur. Una mujer carga a su hijo en el ala de nutrición de un centro de salud en Juba.
UNICEF/UNI885637/Prinsloo Una mujer carga a su hijo en el ala de nutrición de un centro de salud en Juba.

En 2026, la labor de UNICEF en Sudán del Sur incluirá medidas como las siguientes:

  • Ampliación del acceso a una atención médica esencial: Garantizar el acceso de 720.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud en instalaciones establecidas con ayuda de UNICEF y a través de acciones de divulgación.
  • Lucha contra la malnutrición infantil: Proporcionar tratamiento vital a 530.000 niños y niñas con emaciación grave.
  • Protección de la infancia contra la violencia y el estrés: Proporcionar servicios comunitarios de salud mental y apoyo psicosocial a 90.000 niños y niñas y a las personas que se ocupan de su cuidado. 

Crisis de refugiados en Siria

Una mujer y un niño caminan frente a edificios destruidos en Homs, Siria.
UNICEF/UNI883382/Charbonneau Una mujer y un niño caminan frente a edificios destruidos en Homs, Siria.

Quince años después del inicio de la crisis en Siria, el país sigue viviendo unas de las mayores emergencias del mundo en cuanto a desplazamiento de personas, y millones de niños y niñas necesitan asistencia humanitaria en Egipto, Jordania, Líbano y Türkiye. Aunque los gobiernos de los países de acogida han demostrado gran generosidad, el prolongado periodo de desplazamiento, sumado al lento crecimiento económico y al alto nivel de deuda e inflación sigue poniendo a prueba su capacidad para prestar servicios esenciales.

En 2025, UNICEF siguió prestando servicios integrados a millones de niños y niñas y a familias en toda la región, aun teniendo que adaptar su enfoque al contexto cambiante de Siria. Las intervenciones incluyeron la prestación de servicios críticos de atención médica primaria e inmunización, el mantenimiento de servicios básicos de agua y saneamiento, tanto en los campamentos como en las comunidades de acogida, y el apoyo a las zonas a las que retornaban los niños y niñas y sus familias. Con el inicio del nuevo curso escolar en 2025, UNICEF también siguió apoyando a los niños y niñas retornados y con discapacidad para que tuvieran acceso a una educación inclusiva y de calidad. En Alepo, por ejemplo, UNICEF y sus aliados organizaron sesiones de sensibilización para promover una escuela integradora, conscientes de que el acceso a la educación formal sigue siendo limitado para muchos niños y niñas con discapacidad.

Siria. Una niña sentada en un centro móvil familiar apoyado por UNICEF en Homs después de regresar a Siria con su familia desde Jordania.
UNICEF/UNI883266/Ashawi Una niña sentada en un centro móvil familiar apoyado por UNICEF en Homs después de regresar a Siria con su familia desde Jordania.

En 2026, la labor de UNICEF en Siria se centrará en mantener la asistencia vital y reforzar las condiciones para el retorno seguro, la reintegración y la recuperación, lo que incluye medidas como las siguientes:

  • Ampliación del acceso a una atención médica esencial: Garantizar el acceso a más de 656.000 niños, niñas y mujeres a servicios de atención primaria de salud en instalaciones establecidas con ayuda de UNICEF.
  • Garantizar el derecho a la educación: Atender a 1,2 millones de niños y niñas para que reciban educación formal y no formal, sin olvidar el aprendizaje temprano y los itinerarios de formación profesional para los y las adolescentes.
  • Proporcionar agua potable y saneamiento: Atender a 1,4 millones de personas proporcionándoles agua potable de calidad en cantidad suficiente y artículos de higiene esenciales.
  • Un enfoque dual: Combinar la respuesta humanitaria con el fortalecimiento de los sistemas, a través de la colaboración con las autoridades para restablecer los servicios esenciales, fortalecer la cohesión social y apoyar soluciones duraderas para los niños y niñas desplazados y sus familias.