UNICEF publica su llamamiento humanitario para 2026
Pese a los déficits de financiación, UNICEF y sus aliados seguirán brindando ayuda, en especial a los niños y niñas más vulnerables
En todo el mundo, los niños y niñas atrapados en conflictos, desastres, desplazamientos y crisis económicas se enfrentan a dificultades extraordinarias. Sus vidas están condicionadas por fuerzas que escapan a su control: la violencia, la amenaza de la hambruna, la intensificación de las crisis climáticas y el colapso generalizado de los servicios esenciales. Para millones de niños y niñas, la esperanza de poder disfrutar de seguridad, educación y un futuro saludable está cada vez más lejos.
Aunque la magnitud y la complejidad de las emergencias no dejan de crecer, los recortes de la financiación anunciados y previstos por los gobiernos donantes ya están limitando la capacidad de UNICEF para llegar a millones de niños y niñas que se encuentran en una situación de extrema necesidad. Estaremos presentes en todo momento para ayudar a la infancia y a las familias, pero si no recibimos apoyo de manera urgente, no podremos llegar a todos los niños y niñas que necesitan una asistencia vital.
UNICEF solicita 7.660 millones de dólares para apoyar su acción humanitaria en favor de la infancia en 2026. Esos fondos nos permitirán proporcionar a 73 millones de niños y niñas inmersos en crisis humanitarias tanto servicios esenciales inmediatos como inversiones para su desarrollo a largo plazo.
Una atención especial a los más vulnerables
La escasez de fondos está sometiendo los programas que salvan vidas de UNICEF a una enorme presión. En todas nuestras operaciones, los equipos que se encuentran en primera línea se están viendo obligados a tomar decisiones imposibles: dar prioridad a determinados lugares en detrimento de otros, reducir la frecuencia de los servicios, o recortar las intervenciones de las que los niños y niñas dependen para sobrevivir.
A pesar de las dificultades, UNICEF está trabajando con sus aliados para brindar apoyo a los niños y niñas más vulnerables y a sus familias. En la primera mitad de 2025, su respuesta humanitaria incluyó la vacunación de 5,7 millones de niños y niñas contra el sarampión. Durante ese periodo, UNICEF y sus aliados también suministraron agua potable salubre a más de 21 millones de personas, ayudaron a cerca de 7 millones de niños y niñas a acceder a servicios educativos, y permitieron que cerca de 3 millones de niños y niñas recibieran tratamiento contra la emaciación grave. Sin embargo, las necesidades humanitarias de la infancia están alcanzando cotas sin precedentes: calculamos que a lo largo de 2026 precisarán ayuda humanitaria más de 200 millones de niños y niñas en 133 países y territorios.
En 2026, UNICEF ha previsto centrarse en las necesidades más esenciales de los niños y niñas que corren más peligro, como aquellos que viven inmersos en situaciones de emergencia que, de manera persistente, reciben una atención y una financiación insuficientes. Estamos fortaleciendo la preparación y las acciones preventivas para reducir el sufrimiento antes de que las crisis se acentúen. Estamos invirtiendo en las capacidades nacionales y locales, ya que para lograr soluciones sostenibles y centradas en la infancia se necesitan sistemas resilientes, inclusivos y correctamente financiados. Y también estamos consolidando nuestras capacidades técnicas y de refuerzo para ofrecer una respuesta rápida y eficaz allí donde surjan las necesidades.
UNICEF también participa en la reinvención del funcionamiento del sistema humanitario mundial, lo que incluye apoyar a los gobiernos para que dirijan las acciones, implicar a los agentes regionales, y unir la labor humanitaria y de desarrollo para reducir la vulnerabilidad a largo plazo.
La labor de UNICEF requiere una financiación regular, flexible y plurianual. Una financiación de calidad no solo es más eficaz: también salva vidas, refuerza los sistemas y nos permite llegar a los niños y niñas que viven en lugares demasiadas veces olvidados.